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Michelle Obama, ícono de moda y beneficencias

Los diseños de Jason Wu para la Primera Dama, Michelle Obama / AP

Los diseños de Jason Wu para la Primera Dama, Michelle Obama / AP

73% de los estadounidenses aprueban su desempeño como primera dama. Han tratado de ligarla a la política, pero su desempeño como madre y esposa ha prevalecido

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La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, celebró su 49 cumpleaños convertida en una figura esencial para la imagen de la Casa Blanca y en vísperas de un “segundo mandato” en el que se espera amplíe su influencia en asuntos del país. Pocos días después de la investidura de su esposo, el presidente Barack Obama, la Casa Blanca no ha hecho públicos los planes de la pareja en el cumpleaños de Michelle, aunque es probable que disfruten de una de sus aficiones preferidas: una cena en algún restaurante de Washington.

Su tercer aniversario en la Casa Blanca, marcado con la apertura de la cuenta de Twitter @Flotus, llega días antes de empezar su segunda etapa como primera dama, ícono de moda y activista, a la que muchos ven incluso como futura presidenta de Estados Unidos. “Michelle es ‘Superwoman’. ¿Hay algo que no pueda hacer?”, se preguntó el actor Samuel L. Jackson en una entrevista con la revista Newsweek el mes pasado. “Podría estar en el Tribunal Supremo y donde quiera. Podría ser presidenta. Ella es historia, y seguirá siéndolo porque es increíblemente inteligente”, aseguró el actor.

Michelle se perfila como la segunda mujer más poderosa de la Casa Blanca, sólo por detrás de otra afroamericana: la asesora presidencial Valerie Jarrett. Mantiene que su trabajo más importante, por encima de todo, es el de “madre en jefe” y, por el momento, se muestra reticente a emprender la carrera política que tantos le reclaman. “No sé lo que me deparará el futuro, y aún quedan cuatro años. Eso es mucho tiempo. Quiero estar abierta, pero la probabilidad de que me meta en política es extremadamente baja”, afirmó en una entrevista con un programa de radio nacional a finales de diciembre.

Katherine Jellison, una experta en primeras damas de la Universidad de Ohio, considera que la esposa de Obama podría tener una carrera política exitosa si la quisiera. Pero probablemente valora demasiado la perspectiva de una mayor privacidad y control de su vida cuando abandone la Casa Blanca.

Las causas que Michelle ha elegido para cumplir con la tradición de las primeras damas en Estados Unidos son dos: el apoyo a las familias de los veteranos de guerra y la lucha contra la obesidad infantil, a través de una campaña nacional sobre la alimentación y el ejercicio. Obama parece decidida a continuar esas causas y profundizar en ellas durante el segundo mandato de su esposo, en el que contará con mayor libertad ahora que sus hijas, Malia y Sasha, han crecido y no requieren tanta atención.

“Sospecho que puede interesarse por alguna causa más o dos”, pronosticó Jellison. “Es el momento ideal en su vida y en la presidencia de su marido para un nuevo proyecto. Y si lo hace, eso resultará inevitablemente en una evolución en su papel como primera dama”, añadió.

A juzgar por el éxito que tuvieron sus intervenciones durante la campaña de reelección de Obama, Michelle ha cumplido con ese cometido. No en vano, el mandatario solía saludar a sus simpatizantes en los mítines con un “Sé que esperaban a Michelle, pero tendrán que conformarse conmigo”. Su labor a la hora de humanizar la figura de Obama tuvo como colofón su presencia en la fotografía de la victoria de la campaña, en la que el mandatario le daba un sentido abrazo y que se convirtió, el pasado 6 de noviembre, en la imagen más retuiteada de la historia.

Aunque Michelle haya conseguido ser mucho más que el ícono de moda en el que se convirtió cuando llegó a la Casa Blanca, la pregunta que más suena a medida que se acerca la investidura es la misma que hace cuatro años: “¿Qué llevará puesto?”.

 

RECUADRO

Alta popularidad

Según una reciente encuesta de Gallup la primera dama registró 65% de valoración, 10 puntos más que su esposo. En otro sondeo realizado por CNN en diciembre 73% de los estadounidenses aprueban su gestión como primera dama.

 

Leyenda

Se espera que participe en más obras benéficas durante los próximos cuatro años