• Caracas (Venezuela)

Esteban Oria

Al instante

María Corina puede tener chance si gira hacia el centro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En lo personal siempre he creído que sería sano para el país que tuviese un presidente del sexo femenino, pensamos en los atributos humanos que les caracterizan e incluso el hecho de su condición maternal, en fin, sosteniendo todas esas observaciones y agregando las actuales circunstancias sociales y políticas del país aquejado por esta terrible especie de guerra psicológica que separa familias y que distingue entre opositores y oficialistas, buenos y malos, rojos y azules es muy posible que el carácter conciliador y materno pueda ayudar a superar este trance de nuestra historia y nos devuelva la sensación de unidad como pueblo.

Efectivamente, María Corina ha sido consecuente con sus ideales que pudiéramos resumir en una defensa de la libertad en términos generales y más focalmente se le ha visto conectada con los movimientos de derechos humanos de los presos y perseguidos políticos. Más allá de esto la podemos ver activa y siendo noticia haciendo frente a las políticas oficialistas, en el escenario que se le presente, sea este urbanización, barrio, calle, motocicleta e infinidad de realidades.

Aunque no tengo estudios de opinión a la mano que den certeza acerca del comportamiento de su electorado puedo inferir dado el entorno que se moviliza a su alrededor que la distingue una segmentación de apoyo base de las clases B y C, y dentro de C muy probablemente mayoritariamente el sector profesional independiente, no el dependiente (empleados gobierno y privados). En este sentido no cabe la menor duda de que ideas no le faltarán para la elaboración de propuestas y planes de gobierno.

Con esta especulación me aventuro a mencionar que María Corina solo ha tenido oportunidad de explotar la superficie, en lo que a segmentación de clase se refiere, entiendo que el gobierno ha podido calcular la amenaza y como respuesta el ensañamiento que han tenido para limitarla empezando por su destitución como diputada para luego negarle la tarjeta electoral y finalmente no permitirle su inscripción como diputada. Con base en esto podemos concluir de acuerdo con un análisis inverso, que el potencial electoral de María Corina es proporcional a las acciones ejercidas por el gobierno para limitarla y en ese sentido su potencial es verdaderamente de posible crecimiento exponencial.

Obviamente, pese al cerco María Corina ha seguido activa por el país conectando con los sectores y en particular se le ha visto vinculada a la defensa de los consumidores en las colas de los Bicentenarios o en los hospitales públicos. Ahora que toda esta actividad puede estar diciendo algo sobre una transición de su política que la puede llevar al terreno del gran elector, que es como se le llama a los segmentos D y E.

Cuando se trabaja con los segmentos C clase profesional empleado, D empleados y obreros y E obreros se esta dirigiendo a un complejo entramado de intereses donde la polarización política y social puede ser perjudicial. En este ambiente es muy probable que interese una política adecuada capaz de plantar cara a los problemas, que vea a los ojos a la gente y entienda que la inmensa mayoría es totalmente independiente de la clase política.

Hay que recordar que hacer política en Venezuela se ha convertido en un objeto de lujo, ya el hecho de ser activista político requiere no solo esfuerzo sino incluso dinero que uno mismo aporta para la causa o incluso para poder sostenerse en ese entorno, lo que a mi parecer hace mucho más reducido ese universo de actores. La mayoría de los venezolanos al no contar con el tiempo y el dinero que quizás tenían en los tiempos de Chávez donde era notable el número activistas espontáneos en largas marchas chavistas, asambleas populares y eventos de todo tipo rojo rojito, ahora esta situación de crisis económica ha recogido a las multitudes atrincherándolas en barracas de esperanza a la espera de soluciones; de un lenguaje ameno que no les atosigue de culpas sino que las invite a construir un nuevo sueño. Me parece que allí puede haber un terreno fértil para una candidata como María Corina que tiene el potencial y alcance de una líder nacional.

Yo apostaría por una María Corina interesada por la política social, replanteando el modelo de políticas del chavismo en un escenario popular de convocatorias cercanas al pueblo, con discusiones abiertas sobre el nuevo modelo de país haciendo la competencia al chavismo y sus asambleas de los batallones.

Es el tipo de viraje ciudadano del que hablamos más centrado en el espectro de lo popular y básico, allí puede hacer una conexión muy curiosa que ningún opositor conocido haya podido lograr pese a haber contado con gobernaciones y alcaldías.

Yo apostaría por una línea política con esas cualidades de integración de sectores tanto en el espectro de los segmentos B y C como en el D y E. Naturalmente que en la academia y gremios hemos abierto un frente de discusión sobre el desgate del modelo presidencial y particularmente en los temas referentes al abuso sobre la permanencia del presidente y demás poderes, la reelección indefinida, la falta de transparencia administrativa y demás aspectos de los gobiernos y el Estado como tal que deben ser debatidos.

Finalmente la situación política del país nos puede llevar irremediablemente a pasearnos por un escenario electoral nacional anticipado bien porque se imponga algún tipo de acuerdo que lleve a una consulta popular que ponga una renovación de los actores de tal modo que para nada es prematuro el trabajo político de los candidatos de cara a los posibles escenarios electorales.