• Caracas (Venezuela)

Espacios

Al instante

La vida práctica de Anna G.

La siempre sonriente damisela, presta para liberar el corcho de una botella, salió de las emociones de Alessandro Mendini

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Anna G. alza sus brazos poco a poco mientras se cumple el ritual de perforar el corcho con la rosca, hasta que finalmente los brazos se empujan de un tirón hacia abajo y ¡afuera!.

Algunas obras trascienden a sus creadores y hasta cobran vida propia más allá de los pensamientos del diseñador. Es el caso de Anna G., la chica sonriente siempre lista para abrir una botella. Sacacorchos antropomórfico colorido, fabricado en resina termoplástica y zamac (aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre) recubierto en cromo, es un utensilio inspirado en la vida misma del diseñador Alessandro Mendini (1931): el nombre le viene por Anna Gili, también diseñadora y novia de Mendini para el momento de la creación (1994). Pero es también una síntesis de uno de los objetivos de este arquitecto: una estética a partir de las emociones.

Merecedor de reconocimientos como el Compasso d’oro (1979 y 1982), Mendini dirigió el Studio Alchimia en los años setenta y aún trabaja como profesor en la Universidad de Milán. Es considerado un filósofo y teólogo del diseño que ha confesado que le gusta crear “cosas que animan a la gente a profundizar en la meditación y la espiritualidad”.

Abrió, en 1989 junto a su hermano Francesco también arquitecto, la oficina Atelier Mendini desde donde colabora con marcas como Alessi, Swatch, Swarovski, Zanotta, Acme, Capellini y Edra, entre otras. En su amplio catálogo de obras se cuentan objetos, mobiliario, instalaciones y edificios como el museo de Groninger (Alemania) y el multicentro cultural Forum de Omegna (Italia).

Pero quizás una de sus ideas inolvidables es Anna G., la cual desde hace varios años tiene su propia familia, formada por magnetos, molinillos de pimienta, cucharitas para té, tapón para botellas, portavelas, temporizador para cocina, azucarero y hasta una fuente para galletas.

Más compañeros

Anna G. ha servido para desarrollar otros sacacorchos como Alessandro M., otro en versión Navidad (Merry Sandro), otro como Guardia de la Reina (como los de Buckingham) y uno disfrazado de fantasma. Todos, por supuesto, con cara sonriente. Todos producidos por la firma Alessi.

En la web

www.ateliermendini.it
www.alessi.com