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Un hotel minimalista con toque criollo

Hotel The VIP Altamira/Cortesía

Hotel The VIP Altamira/Cortesía

La edificación, construida en 1979, fue remodelada hace cinco años bajo la influencia del legado artístico de Cruz-Diez, Soto y Alejandro Otero

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Un recorrido por el hotel The VIP Caracas, ubicado en Altamira, deja la sensación de que la sencillez ha sido trabajada con suma precisión para sacar de ella una decoración impactante. El edificio, decretado Bien de Interés Cultural de Chacao, fue remodelado a fondo entre 2006 y 2007, momento en que dejó de ser un apartotel para convertirse en un hotel boutique.

Toda la transformación estuvo guiada por el arquitecto venezolano Reinaldo Leandro, cofundador de la firma de diseño de interiores Ashe+Leandro, radicada en Nueva York. Él se inspiró en la obra de artistas como Alejandro Otero, Jesús Soto y Carlos Cruz-Diez para avivar el interior del edificio.

El lugar es interesante desde la fachada, compuesta de terrazas que resaltan como cubos superpuestos a la estructura vertical. Ese es justamente el elemento que lo identifica y se quiso resaltar, por eso se le agregó iluminación led debajo de las terrazas, lo que hace que en la noche parezca una hilera de cubos flotando. La misma iluminación se aplicó en la escalera de emergencia y logró un efecto resaltante, visible en las noches desde la sexta avenida de Altamira.

Los cubos o cuadros colgantes de la fachada y la iluminación se trasladaron igualmente al lobby. Allí lo primero que ve el visitante son unas falsas paredes que reproducen la estructura externa acompañadas de una delgadas franjas luminosas, también led.

Sobre ese elemento, Nelson Ruiz, gerente del hotel, indica que trabajaron la combinación de efectos cromáticos y olores, que casas especializadas en muebles y decoración están desarrollando como, por ejemplo, la firma Rotaliana que ha creado un dispositivo para tal fin al que bautizaron con el nombre de Eolo.

Siguiendo por el lado izquierdo de la planta baja se consigue el restaurante Vitrina. Allí el piso de granito tiene delgadas franjas negras que hacen notar la influencia cinética en que se inspiró Leandro.

Un poco más allá está la terraza, otrora un patio. En ese punto se conservaron los árboles que estaban anteriormente, pero construyeron jardineras y en ellas colocaron luces. El resultado final lo describe Ruiz: “En conjunto tenemos una buena iluminación porque en el restaurante la luz es intensa que repercute sobre el jardín. Y una vez en el jardín no se usa luz directa, sino velas en las mesas mientras que las luces en las jardineras bañan la vegetación alrededor, de manera que se obtiene un ambiente más sereno”.

 

Sobrio y venezolano. En el jardín el mobiliario es sobrio: blanco y negro. Esa selección hace juego con las pequeñas franjas en el piso de granito del restaurante. El negro se vuelve a repetir en los muebles cercanos al lobby. Sin embargo, en ese punto hay una interrupción, la del rosado que llena las paredes de un pequeño pasillo que conduce a las habitaciones.

Del lado derecho en la planta baja se consigue el lounge que abrió en diciembre pasado. “Queríamos diferenciarnos del resto de los lounge de la ciudad, casi siempre inspirados en Buda Bar o temas orientales. Nosotros optamos por lo venezolano, que puede ser igualmente vistoso”, explicó Ruiz.

Es así como este lugar, que en la época del apartotel era el estacionamiento de visitantes, tiene mobiliario conseguido en estados como Lara, Amazonas o Zulia. En cuanto a colores predominan el negro, marrón y el blanco. De modo que se convierte en un área distinta dentro del hotel, pero conserva la armonía.

Una de las ventajas de la antigua estructura es que las habitaciones conservaron mucho espacio, lo mismo que los baños. Para resaltar esa ventaja se optó por colocar poco mobiliario, de diseño y en colores suaves.

“Una de nuestras ventajas comparativas es lo espaciosas que son las recámaras, de 40, 68 y 128 metros cuadrados. No tenía sentido recargarlas”, indicó Ruiz.

 Patrimonio

La construcción que ocupa hoy el The VIP Hotel fue originalmente el edificio residencial VIP’S Suites, un apartotel concebido por el arquitecto Tomás Stranky en la década de 1970 y erigido, finalmente, en 1979. Tiene el atractivo de una fachada con juegos volumétricos, lograda a partir de las terrazas de las habitaciones. En 2005, esta edificación fue nombrada Bien de Interés Cultural del municipio Chacao por el Instituto de Patrimonio Cultural. Un año después Stranky vendió esta propiedad y fue acondicionada y remodelada para ser convertida en el hotel boutique actual.

 SEÑAS

Tercera transversal con avenida San Juan Bosco

Altamira, Caracas

Teléfono: (0212) 319 4300