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El arte detrás de las vitrinas

El vitrinismo en la actualidad es una disciplina que recién empieza a surgir en Venezuela / VISWALL/ARCHIVO

El vitrinismo en la actualidad es una disciplina que recién empieza a surgir en Venezuela / VISWALL/ARCHIVO

La distribución del espacio, la iluminación y las paletas cromáticas intervienen en la creación de una imagen que refleja la estética e identidad de tiendas y marcas en espacios comerciales

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Cada temporada se observan cambios tanto en las vitrinas como en las proporciones internas de las principales boutiques y cadenas de tiendas de las grandes capitales del mundo como Nueva York, Londres, Milán, Tokio y Sao Paulo. No es al azar, al contrario, es un proyecto elaborado por profesionales que desarrollan una propuesta integral que realza no sólo la mercancía en las salas de exhibición y la imagen de las firmas, sino que también está en sintonía con las tendencias del interiorismo y la moda.

El vitrinismo en la actualidad es una disciplina que recién empieza a surgir en Venezuela pero, por su potencial, está cobrando cada vez mayor importancia como una de las especializaciones más demandadas del diseño.

Esquemas básicos

El diseño de espacios comerciales se diferencia del residencial, entre muchos aspectos, en que debe apuntar a un público masivo y heterogéneo. Sin embargo, se emplean algunos fundamentos comunes como el estudio de las dimensiones totales del local y áreas anexas –en planos y en la realidad–. En esos elementos también se encuentra la iluminación, con fuentes de luz natural y artificial, y la selección de una gama de colores cuyos matices se ajusten a los requerimientos de las marcas y que, a la vez, complementen el lugar.

Adicionalmente, “otro de los factores clave es la composición, que se centra en la ubicación de todos los elementos, las cantidades y cómo se dispondrán en la tienda”, señala la diseñadora y periodista Cynthia Rodríguez. Finalmente, se añaden los accesorios como reproducciones gráficas y una marquesina que identifique el sitio.

Ahora bien, el visual merchandising –término técnico del diseño de vidrieras– es una disciplina que incluye otras herramientas de comunicación, mercadeo y de psicología que se sintetizan en la vitrina.

“Al ser el primer punto de contacto, sea en una calle o en un centro comercial, se debe trabajar en captar la atención de las personas en un tiempo máximo de 11 segundos, por eso la importancia de que las vitrinas sean impecables, atractivas y tengan un buen concepto creativo”, explica la diseñadora Mary Triny Luna, de Viswall, empresa dedicada a este ramo. Para eso, se idea una temática particular y se utilizan recursos como paneles, piezas de mobiliario, pinturas de diferentes texturas o papel tapiz, objetos de utilería –como maniquíes tradicionales–, lámparas, plantas, arreglos florales, réplicas de los productos –para jugar con las proporciones–, entre otros, los cuales “al unirse en las vitrinas crean puntos de interés visual llamativos y originales”, añade Ivonne Lozada, socia de Viswall.

Experiencia multisensorial

Como disciplina integral, y a la par de sólo los escaparates, el visual merchandising incluye el diseño de las demás áreas de los establecimientos. En la exhibición se planifica, como primer paso, el recorrido por las llamadas zonas de tránsito, la dirección del mismo, la distancia entre pasillos, la altura de estantes y percheros e, incluso, la acústica. “De esa manera, se logra que las personas vean los productos y los tengan al alcance de sus manos, bien sea un retail, un estudio o un mayorista”, explica Luna.

Uno de los fines de esa labor es propiciar una experiencia multisensorial. Si bien las vitrinas constituyen el componente visual más importante, de igual modo se estimula el resto de los sentidos, lo que convierte a esta especialización en una de las más vanguardistas del diseño interior. Así que entonces, aparte de las combinaciones de prendas de ropa, calzado, artículos de perfumería, equipos tecnológicos y zonas de degustación, “se debe pensar en que cada local tenga un aroma distintivo que lo caracterice, un ambiente musical acorde con el tipo de producto o servicio que se ofrece, múltiples texturas que incentiven a tocar los objetos, y el gusto que es el más difícil y limitado, todo para crear una experiencia agradable y emocional en un espacio coherente, moderno y único”, apuntan las socias de Viswall.

Temporadas

Dada la constante renovación que se hace cada tres o seis meses –según la estación– y el vínculo que existe con el campo de la moda, el vitrinismo refleja las tendencias predominantes de cada nueva temporada. En la actualidad destaca el minimalismo, con sus tonos neutros, líneas rectas y el uso de materiales elegantes en contraste “con colores fuertes y acentos brillantes”, comenta Lozada.

Otra variante “apuesta por alianzas con artistas plásticos para hacer exhibiciones que resultan casi en una experiencia museística, como en el caso de las grandes casas de diseño europeas como Louis Vuitton o Colette”, dice Cynthia Rodríguez, asesora de este tipo de proyectos. La intervención de obras clásicas del diseño y la recreación de paisajes en tres dimensiones con la inclusión de elementos naturales como flores –para la primavera– y cristales o alegorías –para finales de año–, “evoca una sensación agradable”, precisa Rodríguez.

Detalles y complementos

Como el visual merchandising se enfoca en la imagen existen elementos adicionales que contribuyen a resaltar la experiencia. Por ejemplo, catálogos, muestras de nueva mercancía, envoltorios de regalo y bolsas de compras, al igual otros más genéricos como el arte gráfico y objetos iconográficos en sitios estratégicos como paredes y mostradores.

Si bien es una rama del diseño en evolución, propone soluciones novedosas que remiten en la creación de una sólida identidad de marca y mayor rentabilidad.  

Señas

Viswall

viswallvm@gmail.com

@viswall


Diseñadora Cynthia Rodríguez

rodriguezperaza@gmail.com     

@Cynmu