• Caracas (Venezuela)

Espacios

Al instante

La arquitectura latina se pasea por el Caribe

Arquitectura latinoamericana / Orlando Barría

Arquitectura latinoamericana / Orlando Barría

Un museo brasileño, un colegio colombiano y un aeropuerto uruguayo forman parte de las propuestas que se presentaron en Santo Domingo 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La XI Bienal Internacional de Arquitectura Santo Domingo 2012, abierta hasta este mes, recoge diferentes proyectos y nuevas fórmulas urbanísticas, tanto en América Latina como en España y Portugal, que invitan a reflexionar sobre la conservación arquitectónica en la región y la creatividad sostenible.

Entre una sala y otra en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la capital dominicana se identifican proyectos arquitectónicos como el Pabellón de Dulce, de Argentina; el Museu do Pão-Moinho Colognese, de Brasil; el Colegio Domingo Savio, de Colombia; la Casa Pachacamac, de Perú; o la nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Carrasco, de Uruguay.

Esos elementos se mezclan perfectamente con trabajos de arte de España, invitada de honor, o de Portugal, que exhiben sus adelantos en términos arquitectónicos y de diseño urbano.

Cada proyecto es distinto, innovador y visionario, y permite configurar una panorámica de la realidad de este arte en América Latina en un espacio que promueve la producción arquitectónica y urbanística, local o extranjera, y que sus organizadores definen como una convocatoria libre a profesionales de la arquitectura, el urbanismo, el diseño de interiores, el paisajismo, la restauración de monumentos o la investigación y crítica de arte.

Breve historia

Emilio Brea, secretario del Grupo Nuevarquitectura y uno de los organizadores de la XI Bienal Internacional de Arquitectura Santo Domingo 2012, reflexionó sobre esta cita y sobre la arquitectura de la región.

“Entre las década cincuenta y sesenta del siglo pasado, en América Latina se hizo una arquitectura irrepetible y de muy buena calidad que, desgraciadamente, estaba financiada por lo peor de las dictaduras que oprimían la región en esa época”, señala Brea.

Sin embargo, posteriormente la arquitectura entró en una fase de reflexión y critica, y se volcó hacia los más necesitados para crear así un arte de mayor interés social.

“Se puede ver cómo hemos ido haciendo un rejuego entre lo adecuadamente factible o posible de construir para todos, o lo inadecuadamente e imposible de construir para minorías”, dice.

De ahí que la cuestión social y, por supuesto, más comercial, haya inspirado los proyectos a partir de la mitad del siglo XX.

Aunque también ha sido determinante el carácter universal de la arquitectura, lo que ha llevado a los creadores latinos a poner su mirada más allá de las fronteras de sus países.

“Ya no hay una arquitectura de un sitio en específico”, expresa Brea, consciente que esta actividad ha pasado a estar a alcance de todos.

La diferencia. Pero si bien la arquitectura ha traspasado fronteras, la realidad económica latinoamericana sigue estableciendo la diferencia con las obras de Europa, en especial de Italia, cuyo arte ejerce una enorme influencia en la cultura de los países de esta región.

El experto explica: “Esta realidad hace que el latino se sienta más a gusto dentro de espacios más manejables y más íntimos a los que están habituados los europeos, que tienen grandes arquitecturas, grandes espacios y grandes estructuras metálicas de funcionamiento automatizado”.

Y fue el mismo factor monetario lo que hizo a los latinos tomar distancia de esa influencia europea y empezar a marcar su estilo. Y es que, asegura Brea: “Cuando los arquitectos latinos comenzaron a verse dentro de sus entornos sin los recursos, por ejemplo, de los ingleses, tuvieron que adecuar sus trabajos al entorno. La diferencia es notable, cuando se ve un trabajo europeo se observa la factura económica por encima de lo que aparentemente es una pobreza material de la arquitectura latinoamericana”.

Sin embargo, aclara: “Debemos ser conscientes de que cada cosa debe estar en su lugar, y la arquitectura que se hace, por ejemplo, en la República Dominicana, en entorno caribeño, antillano e insular debe tener un sello muy distinto a la del resto del mundo”.

Evento adulto

La XI Bienal Internacional de Arquitectura Santo Domingo 2012 desarrolló, además, un amplio programa académico al que se incorporaron todas las universidades e instituciones dominicanas que imparten la carrera de Arquitectura, y contó entre sus invitados a los españoles Ana López, Luis Vidal e Inés Sánchez de Madariaga, y a Kathy MacDonald, de Costa Rica.