• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

“Los tiempos de oscuridad exigen respuestas desde el ingenio y la imaginación”

“Casi me he convertido en un escritor clandestino de televisión”, dice el escritor | Foto: MANUEL SARDÁ

“Casi me he convertido en un escritor clandestino de televisión”, dice el escritor | Foto: MANUEL SARDÁ

El escritor, que este año también regresa a la televisión, reunió en este nuevo ejemplar 14 entrevistas a figuras como Jaime Bayly, Elisa Lerner y Pompeyo Márquez 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

¿Hasta cuándo habrá imposibles? La respuesta a esa pregunta le sale fácil a Leonardo Padrón: “Siempre habrá. Si partimos de lo que define el proyecto, la cantera de imposibles es inagotable. De alguna manera hacemos un inventario de las manifestaciones de la cultura hispana. Obviamente, la cultura tiene muchos protagonistas”, dice.

Escritor, hombre de radio y televisión, Padrón habla sin mezquindad de sus entrevistados y reflexiona sobre la supervivencia de las editoriales venezolanas en medio de la crisis que afecta al país. 

Hoy presenta Los imposibles 7, en el que reúne 14 entrevistas. Algunas de ellas a figuras como Jaime Bayly, Elisa Lerner, Andrés Pastrana, Armando Manzanero, Jorge Ramos, Javier Cercas, Luis Miquilena y Pompeyo Márquez. El acto contará con palabras de Nelson Bocaranda. 

—¿Qué le dejaron estas entrevistas?

—Siempre hay un balance positivo cuando te sientas a conversar con alguien. Sobre todo si es de manera extensa, honesta y transparente con estos personajes, que son importantes en su oficio. Me parecía invaluable, por ejemplo, tener el registro de la voz de Elisa Lerner hablando de cómo fue su vida, su entrada al oficio de la escritura, los vaivenes de su carrera. Me interesó y me alimentó escuchar a Jorge Ramos, un entrevistador implacable que interpela permanentemente al poder; el desparpajo de Jaime Bayly, el testimonio de Luis Miquilena. Fue una experiencia muy valiosa. Cuando tú entrevistas a esas personas el resultado es gratificante. 

—Siempre hay un entrevistado que es esquivo. ¿Quién fue casi imposible de conseguir?

—Me costó conseguir a Luis Miquilena. Pero el más complicado fue Luis Aparicio. Todos los periodistas de la fuente deportiva me decían que era muy esquivo. Estaba planteado que estuviera en la temporada anterior y persuadirlo me tomó cerca de dos años y medio.

—¿Y un imprescindible?

—Luis Aparicio, el único venezolano en el Hall de la Fama del mejor béisbol del mundo. Había entrevistado a otros peloteros antes, pero me faltaba su historia. Para ser honesto, en Los imposibles nadie ha sido incorporado por llenar un hueco. De hecho, esta es la lista más breve porque en promedio suelen ser 20. Solo hay 14 porque es cada vez más complicado llevar a cabo los proyectos en este país. Lo que sí no se ha previsto es cancelarlo porque es exitoso, tanto que regresa a la televisión. 

—A pesar de la crisis, en el país todavía se hacen libros.

—No me deja de angustiar el altísimo costo que tienen los libros. La hiperinflación afecta todos los sectores. Y no es que el venezolano busque los libros para escaparse de la realidad. A lo mejor los busca para intentar descifrarla. La realidad venezolana se ha vuelto laberíntica, brumosa y absolutamente pavorosa. Parece que hubiéramos dado un salto mortal a tiempos superados por otros países. Por eso uno siente que la presencia de los libros, el hecho de que las editoriales sigan apostando a su producción, es uno de los actos más heroicos en la Venezuela del siglo XXI. Yo insisto que a ese país es al que tenemos que caminar, al país que apuesta a la creación.

Los imposibles regresará a la televisión. ¿Cuándo se estrena el programa?

—Ahora se repiten los que se hicieron para Venevisión. En septiembre se estrenará la próxima temporada, que sería la octava, por IVC. Lo interesante es que no solo se verá en Venezuela sino en Estados Unidos, algo que me tiene bastante contento. Es un reto hacer televisión en el país que tenemos, como lo es cualquier cosa, pero los tiempos de oscuridad exigen respuestas desde el ingenio, la tenacidad y la imaginación.

—¿Volverá a escribir telenovelas?

—Casi me he convertido en un escritor clandestino de televisión. Hace dos años y medio le entregué una telenovela a Venevisión que se llama Mala junta, de 120 capítulos. Misteriosamente, nunca ha entrado a producción. Y ahora termino una serie, un thriller psicológico de 60 capítulos. ¿Cuándo la producirán? Entramos de nuevo en el misterio, en el limbo.