• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Las telenovelas venezolanas viven su propio drama

"Desde hace dos años escribo distinto de como lo hacía antes", afirma Leonardo Padrón | Foto Leonardo Noguera / Archivo

"Desde hace dos años escribo distinto de como lo hacía antes", afirma Leonardo Padrón | Foto Leonardo Noguera / Archivo

Escritores consideran que las historias no influyen en los índices de violencia que hay en el país

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Después de que las telenovelas fueran señaladas como promotoras de la violencia por el presidente Nicolás Maduro, ha recrudecido el tema de la autocensura en la pantalla chica nacional.

El miércoles, durante la presentación de la Memoria y Cuenta, se refirió al dramático de Venevisión De todas maneras Rosa y a la asesina que en esa producción encarna la actriz Norkys Batista. Luego, el viernes, volvió a tocar el tema en un consejo de ministros, pero esta vez se enfocó en los escritores y en los canales.

“Quiero anunciar que no le he echado la culpa a ninguna novela de ser responsable de los crímenes de la calle, que tienen gran responsabilidad los dueños (…) Yo critiqué a quien escribió el guión y al que paga, que obliga a publiquen eso que está ahí”, dijo.

Las observaciones del mandatario no solo han generado la reacción de artistas y escritores. La programación de los canales también se ha visto afectada. El estreno de la telenovela de acción Los secretos de Lucía, pautado para el 3 de febrero por Venevisión Plus, fue cancelado hasta nuevo aviso, confirmó su productor ejecutivo, Manuel Fraiz–Grijalba.

Martin Hahn, quien ha creado exitosos personajes de asesinos en serie en producciones de misterio como La mujer de Judas y La viuda joven, afirmó que los dramáticos no son responsables de la violencia en el país. “El sistema educativo venezolano no infunde una escala de valores que refleje el respeto por la vida de los semejantes. La violencia no está en la televisión, eso es una excusa muy superficial”, dijo por teléfono.

Leonardo Padrón indicó que el año pasado fue el más violento en la historia contemporánea del país y que, paradójicamente, durante ese período se transmitió una sola telenovela venezolana, precisamente la mencionada por Maduro. “No hay una proporción directa entre la presencia de los dramáticos y la incidencia delictiva en el país. Cuando comparas lo que ocurre en las telenovelas con lo que pasa en la realidad ésta queda siempre muy mal parada porque, en términos dramáticos, en las telenovelas siempre se castiga al malo. En la realidad venezolana no”.

Con él coincide Mónica Montañés, quien creó a la Marbelis de Válgame Dios, un personaje interpretado por Carlota Sosa que, hasta ahora, ha sido el más villano que ha escrito. “En las telenovelas el bien siempre triunfa y los malos pagan por lo que hicieron. Yo no lo veo como un mal ejemplo, al contrario. Me parece absurdo atacar al género”, enfatizó.

Mensajes positivos.  “La telenovela es un género a través del cual se puede informar sobre temas importantes como la violencia doméstica, la maternidad precoz y la paternidad irresponsable sin ser aburridos y con un alcance extraordinario”, agregó Montañés y aseguró que siempre intenta que sus guiones incluyan mensajes positivos.

Padrón añadió que si fuera cierta la tesis de que la telenovela incide en las cifras de inseguridad, una crisis similar a la de Venezuela se viviría en más de 130 países donde se emiten dramáticos.

“Ahora resulta que los villanos somos los escritores, no los pranes ni los jefes de las bandas. Se preocupan por las pistolas de utilería y no por los 1,2 millones de armas que están en la calle”, lamentó el autor de La mujer perfecta.

Hahn ve como una ventaja el hecho de que sus guiones se inclinen hacia la fantasía y se alejen de la denuncia social. “Mis telenovelas se ven como un cuento distante de la realidad venezolana y por eso no las ven de una manera tan cruda como pueden verse otro tipo de programas, en los que los crímenes son más realistas”, expresó.

Montañés espera que la sensatez prevalezca. Hahn asegura que seguirá creando telenovelas de misterio mientras se lo permitan. Padrón es más tajante: “Existe un mecanismo de regulación de contenidos que lleva unos cuantos años como una sombra sobre los medios. Desde hace años escribo distinto de como lo hacía antes. Lo que se busca es cercenar más la libertad de expresión, controlar más los contenidos y reactivar la pandemia de la autocensura”.

“Ojalá y se aclare eso, porque sería un chiste malo que al final la culpable de todo vaya a terminar siendo Marbelis”, concluyó Montañés.