• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

De puño y tecla comienza la historia del e-book en español

La descarga en tabletas y la lectura multimedia son las principales novedades en este soporte

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El e-book comenzó este año a escribir con puño firme su historia en castellano. Prueba de esto es que, por primera vez en casi tres décadas de existencia, los organizadores de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara destinaron 154 metros cuadrados de los más de 34.000 que ocupa a lo que llamaron Área del Libro Electrónico, donde se reunieron una veintena de empresas del ramo para ofrecer sus servicios y discutir asuntos centrales de este mercado. De acuerdo con los responsables del evento, 16% de los títulos ofertados también estaban en formato digital.

Entre las compañías representadas allí no había ninguna venezolana, debido a las dificultades para la adquisición de divisas que dificultan el intercambio de derechos para las ediciones en el país. Abundaban, en cambio, las firmas españolas y, por supuesto, las del país anfitrión.

El nuevo pabellón permitió identificar las principales tendencias de los libros electrónicos en los países hispanohablantes, entre las cuales están la descarga de contenidos en lectores digitales, que coloca miles de publicaciones en las pantallas de un iPad, Kindle, Nook o tabletas similares y la promoción de portales para la lectura de interfaces multimedia, que vinculan contenidos de tipos diversos, como la escritura, la música y el video. El más desarrollado hasta la fecha es la descarga de contenidos editoriales. Y, en esto, México va a la vanguardia. Un ejemplo interesante es el de BajaLibros.com –tiene un capítulo para Venezuela– que consiguió en 3 años pasar de 3.000 libros en su catálogo a 600.000.

Coincidiendo con el primer aniversario del lanzamiento de sus e-books, la cadena Librerías Gandhi presentó sus lectores digitales EnosDigit y Enos Lux Digital. “Gandhi se ha ocupado por atender a todo tipo de lectores, si buscas un libro en físico o si lo quieres en digital”, aseguró Alberto Achor, gerente de mercadotecnia de la compañía.

El Fondo de Cultura Económica de México comenzó en 2011 el programa digital que reforzó este año y de 5.000 títulos del catálogo que tienen en circulación ofrece 650 en formato digital. En su página web también vende libros en formato electrónico de otras editoriales, como Fabber and Fabber, El Rincón del Norte y Equipo Sirius, entre otras.

“El libro electrónico es un complemento al formato de papel, no vino para hacerlo desaparecer. La apuesta en América Latina en estos momentos es aumentar el catálogo de estas publicaciones dentro de nuestras editoriales en español y que los canales de acceso sean más amplios y baratos; que contrarrestemos el avance de compañías como Amazon.com, que se comercializa como el único lugar para comprar contenido digital”, señala Magali Arambula, representante del sello estadal que cumple 80 años de vida.

En paralelo a la descarga digital de palabras, avanza la tendencia a hacer de la lectura una experiencia multimedia. El colombiano Daniel Navas, del programa Libro Total de la Biblioteca Digital de América, dice que este formato de libro electrónico coexiste perfectamente con el impreso frente al “mismo libro montado en una página web”. Proyectos como el que promociona, explica, proponen una experiencia multimedia en la cual el libro se conecta con lo que el lector hace, por eso puede ofrecer audio y búsquedas de palabras con solo anotar una o dos entradas.

A pesar de que el diseño gráfico de la página web del Libro Total parece aún muy básico, la biblioteca digital que ofrece más de 40.000 publicaciones gratis está montada sobre streaming –o formato “de descarga continua”– con un entramado de relaciones entre contenidos y está llena de servicios, como por ejemplo el de diccionarios que no solo ofrece el de la RAE, sino otros 100 diferentes. Así, cuando un lector lee una obra que data del año 1600 y necesita conocer el significado que entonces se le daba a alguna palabra, puede tener acceso a un diccionario de la época para clarificar su duda.

“La edición masiva del presente, gracias al avance de los libros electrónicos en castellano, darán paso a las publicaciones muy bien editadas. Serán ejemplares únicos donde cada quien podrá construir su libro como quiera”, afirma Navas, para quien el libro impreso, confrontado con el digital, estará obligado a mejorar. “El editor va a seguir produciendo libros: su trabajo es la creación de contenidos y tiene que seguir haciendo su trabajo de señalar qué es bueno y qué no y de poner a disposición del público un catálogo editorial responsable. Además. La figura del distribuidor va a migrar a otras formas de ejercer su oficio en las cuales cada lector podrá hacer decisiones como cuáles ilustraciones ponerle a un libro”.