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El talento de los actores de teatro se coloca frente a las cámaras

Productores de televisión asisten a obras de teatro para evaluar a los talentos | Foto: Manuel Sardá

Productores de televisión asisten a obras de teatro para evaluar a los talentos | Foto: Manuel Sardá

Intérpretes reconocidos por su labor en las tablas prueban suerte con un nuevo lenguaje que les ofrece una mayor proyección y mejores beneficios económicos

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“Hicimos casting viendo obras de teatro”, dijo Tony Rodríguez, director de Escándalos, acerca del elenco del seriado que se estrenó recientemente. Muchos de esos nuevos rostros que se ven en la pantalla de Televen tienen tiempo sobre las tablas. Venevisión y TVES también les abrieron las puertas a quienes, por un momento, dejan de actuar frente a la cuarta pared para hacerlo ante una cámara. Aprender a manejar nuevos códigos, lograr mayor proyección y algunas mejoras económicas son parte de los intereses de estos intérpretes.

Layla Vargas era una transeúnte anónima hasta que empezó a salir en televisión. “Mira mamá, la muchacha de la novela”, dijo un niño en la parada de autobús que reconoció en el rostro de la actriz al personaje de Zuleyma en Vivir para amar de TVES.

La intérprete registró el momento en su Instagram como prueba del poder de la televisión. El reconocimiento público que no había logrado en 10 años de trayectoria teatral lo alcanzó con 2 semanas al aire. “Comprendo que la pantalla chica llega a mayor cantidad de gente porque es un medio masivo. Lamento mucho que los actores que han logrado tener un estatus solo sean los que están en televisión. Los de teatro también deberían tener su espacio”, critica la protagonista de La cocinera. “Incluso, hay gente que aparece en pantalla sin tener ningún tipo de preparación y son los que figuran”.

Diana Peñalver, actriz con 30 años de trayectoria sobre las tablas, considera que muchos actores de teatro no venden en televisión. Cree que esa es la razón por la cual no reciben propuestas tan a menudo. La también docente universitaria se estrenó en pantalla como la mamá del personaje que se conocía como “el Gato” en A puro corazón y con una participación en Escándalos.

“El teatro y la televisión manejan lenguajes distintos. En la pantalla chica la imagen es más importante. El actor tiene otro tipo de relación con el texto, que suele ser más corto y centrado en situaciones cotidianas. Hay más acción que en el teatro, en el que priva la metáfora literaria”, indica Peñalver, quien considera que sobre las tablas hay más tiempo para elaborar el personaje. “En televisión tienes que trabajar rápidamente”.

Diana Volpe logró su primera protagonización en televisión luego de haber interpretado a un par de personajes secundarios en telenovelas de RCTV. La veterana del teatro es una suerte de Martha Stewart en un unitario de Escándalos.

“Todos los medios son interesantes, uno como actor no se puede limitar. Si me llega una propuesta para televisión la estudio, tampoco es que me lluevan. Me interesan papeles que existan de verdad, con profundidad,  que no solo sea la madre, la abuela, la tía”, expresa la actriz, que siente que la pantalla chica estereotipa. “Los papeles pequeños que tuve en la telenovelas eran de señoras burguesas. Cuando llegas a una edad te condenan a interpretar cierto tipo de personajes”.  

Layla Vargas espera que las cosas cambien en ese sentido. “En Escándalos interpreté a una doctora negra, eso es un avance. Gledys Ibarra siempre ha sido mi modelo. A ella le costó muchísimo luchar contra los estigmas”.

Las actrices señalan que la naturaleza de la televisión da poco margen de acción para desarrollar mejores personajes, en comparación con el teatro. Factores como la comercialización del programa y la Ley Resorte hacen que los productores no se arriesguen a probar otras fórmulas.

Creen que ese ha sido el detonante del auge teatral en Venezuela, pues hay mayores libertades, pero no tantas ganancias. Por unos cuantos episodios en televisión pueden percibir mucho más de lo que ganan en una buena temporada en las tablas. “La situación económica del país te lleva a aceptar estas propuestas fuera de tu zona de confort. En televisión hay mayor publicidad y mejores incentivos. Uno hace teatro por pasión, pero nadie vive de eso”, asegura Vargas.

La baja cantidad de producciones televisivas limita la posibilidad de ver nuevos rostros en pantalla. Luis Mayer, actor con formación en el grupo Skena, se sorprendió cuando luego de una función teatral lo llamaron de Venevisión para ofrecerle un papel en Amor secreto.

“El actor que originalmente tenía mi papel no aguantó la dinámica de la televisión. Hay que saber manejarse en las redes sociales, donde puede haber cualquier tipo de comentarios. Interpreto a un villano, hay quienes dicen que me odian y cambian de opinión cuando me conocen. También hay que manejarse con inteligencia para que tu vida privada no sea noticia”.