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Las 50 sombras de Grey llegaron sin escándalos

<i>50 Sombras de Grey</i> - La adaptación de <i>50 Sombras de Grey</i> parecía una cinta abocada al fracaso. Los problemas en la preproducción se sucedieron a lo largo de 2013 y la cinta tuvo que retrasar su estreno medio año desde el verano de 2014 hasta el 13 de febrero de 2015. Jamie Dornan y Dakota Johnson protagonizan la adaptación de la obra de E. L. James de la que, ya nos han avisado, no vamos a tener tanto sexo, o por lo menos no tan explícito, como en las páginas de la novela / Archivo

50 Sombras de Grey | Archivo

Apenas once minutos de la cinta contienen escenas de sexo. Las imágenes descritas en el libro han sido en su mayoría suavizadas

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En vísperas de que en los cines de todo el mundo se proyecte la película, la Berlinale vivió ayer, con expectación y sin mayor escándalo, el estreno internacional de 50 sombras de Grey, un cóctel de romanticismo y algo de sexo que ha batido ya récords gracias a la legión de fanáticos de la trilogía de E. L. James.

La cinta se promociona desde hace meses prácticamente sola en las redes sociales y la Berlinale, que la incluyó en su sección especial, fuera de competición, ni programó una rueda de prensa con sus protagonistas, Jamie Dornan y Dakota Johnson, presentes en la capital alemana para desfilar por la alfombra roja.

Antes de su proyección, los periodistas acreditados para la cobertura del festival mostraron divididas opiniones ante un largometraje considerado por unos un clásico filme romántico de la factoría Hollywood y por otros un filme erótico apto para la mayoría de los públicos.

A muchos les sorprendió los apenas once minutos –cronometrados por varios críticos– de escenas de sexo y la suavidad de muchas de las imágenes que, dado los ríos de tinta que se han gastado en el filme, se esperaban tal vez más ásperas.

La directora Sam Taylor optó por contar de forma más o menos clásica una historia de deseo y amor complicado por el abismo que separa a sus protagonistas, evitando planos revolucionarios, controversiales o excesivamente explícitos.

No ahorra al espectador, sin embargo, algunos de los capítulos sadomasoquistas en el “cuarto de juegos” que conquistaron a millones de lectores cuando apareció en las librerías el primer volumen de una trilogía que prácticamente reinventó el género.

Con más palabras que imágenes, la primera escena de sexo en la película de dos horas llega después del minuto cuarenta.