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El secuestro y el asesinato es un negocio familiar en El clan

«El clan» es la película argentina que compite por una nominación al Oscar | Foto Cortesía

«El clan» es la película argentina que compite por una nominación al Oscar | Foto Cortesía

Pablo Trapero muestra en la pantalla grande uno de los capítulos más espinosos de la sociedad de Argentina: la historia de los Puccio, famosos por los plagios de personas allegadas a su entorno

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Arquímedes Puccio defendió su inocencia hasta la muerte. Pocos meses antes de fallecer, acostado en la cama de un hospital, reiteró durante una entrevista para la televisión que las acusaciones en su contra por secuestro y asesinato formaban parte de una conspiración.

Su voz era suave, como la de alguien que nunca ha hecho daño y está próximo a morir, lo que ocurrió en mayo de 2013 a los 84 años de edad, dos meses después de la conversación transmitida por los medios.

Su historia, aún con muchos misterios en Argentina, es el tema central de El clan, la película en la que Pablo Trapero muestra cómo una familia se sostenía económicamente con el secuestro de personas allegadas. Arquímedes era quien organizaba las operaciones, con la ayuda de dos de sus cinco hijos. Los demás, incluida la esposa, no participaban, fingían o simplemente sospechaban.

En el tráiler del filme se nota la penumbra de una casa en la que la cena es familiar y se reza antes del primer bocado, mientras en una bañera está amordazado un amigo del hijo mayor. Alejandro Puccio (Peter Lanzani) actúa como pieza fundamental en los plagios, pero en determinado momento comienza a cuestionar su proceder. Quiere dejar todo y eso lo enfrenta con su padre, quien lo manipula y humilla con creces.

Arquímedes Puccio es interpretado por un intimidante y desquiciado Guillermo Francella, una actuación que sostiene la complejidad de un personaje para quien la muerte es un protocolo laboral.

Trapero maneja bien los contrastes. Públicamente, la familia es un modelo para muchos. El padre es un hombre responsable que procura el bienestar de los suyos y que hasta ayuda a las hijas a resolver las tareas del colegio. Alejandro se vuelve un personaje mediático por ser una estrella del rugby. Esa destreza en la cancha y simpatía fuera de ella le valen amistades y conquistas. Un día puede compartir cordialmente con un grupo de amigos y al siguiente secuestrar a uno de ellos para mantenerlo cautivo en casa.

Pero la aparente normalidad se resquebraja puertas adentro con los gritos de aquellos que son golpeados. La música en el hogar busca atenuar un llamado de auxilio que se vuelve atormentante para los hijos más pequeños, quienes empiezan a dudar y temer el peor desenlace. Ya no admiran al padre abnegado, le temen.

El largometraje muestra además una época. El primer secuestro ocurre en los estertores de la dictadura, nuevos tiempos que anuncian un declive en el negocio familiar.

“La historia del clan Puccio puede observarse como coletazo evidente de una lógica de funcionamiento social que la dictadura selló a fuego: la violencia como herramienta de disciplina y progreso económico, el ocultamiento, la falsedad, la omisión y la complicidad como espíritu de época”, escribió Alejandro Lingenti en La Nación de Argentina.

El clan, una coproducción con España, compitió en la reciente edición del Festival de Venecia, en el que la cinta venezolana Desde allá obtuvo el León de Oro. Además, es el largometraje que representa a Argentina en la selección de los filmes que optarán al Oscar como Mejor Película Extranjera.

El clan
Festival de Cine Español
Trasnocho Cultural
Horario: hoy, martes 3 y jueves 5 de noviembre, 8:30 pm
Estreno comercial: 6 de noviembre