• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

La resurrección de Nine Inch Nails

“Comencé a sentirme inspirado otra vez cuando me senté y experimenté. Me llevó en una dirección que no me esperaba” Trent Reznor, vocalista

“Comencé a sentirme inspirado otra vez cuando me senté y experimenté. Me llevó en una dirección que no me esperaba” Trent Reznor, vocalista

La banda de rock industrial reaparece tras cuatro años de silencio con un disco titulado Hesitation Marks, un trabajo menos oscuro y melancólico

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Cuatro años después de lo que parecía una despedida definitiva, Nine Inch Nails despierta del coma musical con la llegada de Hesitation Marks (Polydor), el nuevo álbum del grupo de rock industrial estadounidense, que reaparece con 14 temas marcados por una fuerte presencia de la electrónica y mensajes ligeramente menos desgarradores.

En la grabación, Trent Reznor –cantante y líder de la formación– se rodeó de sus amigos y productores ingleses Atticus Ross y Alan Moulder, con quienes colaboró en discos anteriores, como Ghosts I-IV y The Downward Spiral, respectivamente.

Tras la publicación de Ghosts I-IV, en 2008, y de la gira Wave Goodbye Tour un año después, Reznor se alejó de una banda que, en su opinión, le impedía explorar otros caminos y le absorbía demasiado tiempo. “No quería seguir haciendo lo mismo, quería probar algo nuevo”, revela un apacible Reznor por teléfono. “Había una lista de cosas con las que quería experimentar y moverme de forma creativa, pero no podía porque trabajaba constantemente en Nine Inch Nails”.

Esa inquietud lo condujo a aparcar a uno de los grupos pioneros del rock industrial para adentrarse en proyectos cinematográficos como la banda sonora de La red social y de Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres, crear How to Destroy Angels -un grupo con su mujer, Mariqueen Maandig, Atticus Ross y Rob Sheridan-, escribir un guión para la cadena HBO sobre su disco Year Zero y empezar una familia que altera su tono de voz cuando la menciona.

Gracias a ese conjunto de proyectos que supusieron una bocanada de aire fresco Reznor encontró el estímulo necesario para dar con el que es el octavo álbum de Nine Inch Nails. “Comencé a sentirme inspirado otra vez cuando me senté y experimenté. Me llevó en una dirección que no me esperaba, hacia un sonido más minimalista y electrónico, que era lo que sentía”.

Con un disco menos oscuro y melancólico sobre la mesa, el cantante se encuentra de nuevo en la carretera para presentar Hesitation Marks junto con Alessandro Cortini, Josh Eustis, Robin Finck e Ilan Rubin. “No creo que sea un trabajo positivo y alegre. Aparentemente no es tan violento y depresivo como álbumes anteriores. Es un tipo de ira contenida, en vez de darte un puñetazo en la cara. Busco la tensión más que la pura agresión”, argumenta ante el notorio cambio.

El viraje en la trayectoria de Reznor obedece, como él mismo destaca sin necesidad de preguntarle directamente por ello, a su lucha contra la drogadicción. El hoy sano y deportista músico se distancia de su antiguo yo, un joven pálido. “En 2001 estaba a punto de morir. Me odiaba por llegar hasta ese punto y me tomé unos años para trabajar en mí. Hubo un hecho que cambió mi vida, que fue desintoxicarme –recuerda, sin parecer afectado–. Este disco tiene que ver con esa recuperación y con quien soy ahora. No soy la misma persona que cuando tenía 25 años y me alegro, porque ese tipo no estaría vivo ahora. Necesito evolucionar y avanzar”.

Nine Inch Nails ha vendido más de 30 millones de copias de sus trabajos a nivel mundial desde su aparición, en 1989, y ostenta 2 Grammys en su haber. Su líder y fundador cuenta también con un Oscar a la Mejor Banda Sonora, que recibió en 2011 por La red social. “Fue agradable sentirse apreciado en otra industria. Me permitió sentir bien durante unos minutos. Pero desde luego resulta más difícil, personal y gratificante crear una canción que verás a alguien gritarte la letra o convertirte en la banda sonora de un momento importante en la vida de alguien. Es un sentimiento inigualable y no sé que pueda superarlo”.