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Las realidades simbólicas de Cárdenas y Stever

El colombiano Santiago Cárdenas no exponía en el país desde hace dos años | FOTO HENRY DELGADO

El colombiano Santiago Cárdenas no exponía en el país desde hace dos años | FOTO HENRY DELGADO

Los artistas reivindican en sus obras el valor de la pintura como manifestación creativa primigenia que se impone a las tendencias

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Insisten en la pintura. Santiago Cárdenas y Jorge Stever pertenecen a esa camada de artistas que reivindican el valor del óleo sobre tela.

Su trabajo va a contracorriente de las tendencias audiovisuales, plagado de instalaciones contemporáneas muy de moda en Latinoamérica. “Parece que ya todo el mundo ha dado por finalizada la época de la pintura. Desde que salí de la universidad decían que había muerto, pero me rehusé a enterrarla”, asegura Cárdenas, que se graduó en la Rhode Island School of Design en 1960.

El artista colombiano se encuentra esta semana en Caracas para asistir a la inauguración de la exposición Al límite de la pintura, en la que sus cuadros dialogarán con las propuestas plásticas de Stever. La muestra abrirá las puertas al público mañana a las 11:00 am en la galería Freites, donde el realismo y la ficción se enredan en los discursos de ambos creadores.

Cárdenas tenía dos años sin venir a Venezuela. En su trabajo más reciente sigue abstraído en la construcción de paisajes a partir del juego de las sombras. Las flores se presentan como excusas reiterativas para hablar de la profundidad de campo. “Cuando era joven, mi padre me recomendó que pintara paisajes porque se vendían más rápido. Le contesté despectivamente que eso había pasado de moda. Después me arrepentí. Hace unos años comencé a ver las sombras de los árboles que se reflejaban en una de las ventanas de mi taller. Fue como una revelación. Era mi padre diciéndome que debía pintar paisajes”, reconoce entre risas.

Sus planteamientos también se trazan alrededor de los espacios en blanco, de elementos visuales perfectamente dibujados que emergen de los cuadros en varias dimensiones. “El mayor susto de un artista es cuando se para frente a la tela, porque es tan perfecta que cualquier cosa que haga la vulnera, la desbarata, la agrede. Intento recomponer ese blanco, que quede al menos igual a como estaba en su perfección. El reto es ese, devolverle la pureza pictórica a ese espacio”.

Esta es la primera vez que las obras de Cárdenas dialogarán directamente con las de Stever. Se conocen desde hace más de 40 años, pero nunca habían expuesto juntos.

Las propuestas del artista nacido en Prusia, residenciado en Venezuela desde muy joven, se caracterizan por un juego de volumen, formas y espacio. “Stever mantiene el precepto de convertir el cuadro en un hecho pictórico”, dice María Luz Cárdenas, curadora de la exposición. “Aunque los objetos no han sido del todo ajenos a su trayectoria, sus puntos de partida forjan raíces en el terreno de la abstracción para alcanzar estados más puros que convierten la pintura en un proceso meramente conceptual, abriendo un territorio desde el que se comporta como espacio y no como medio o material”.

Si en las obras de Cárdenas hay una suerte de transcripción de la realidad, Stever se acerca más a la abstracción, en una articulación de elementos y colores que van de lo denso a lo sublime. “Trabajo con la memoria. De repente exploto en emociones, que se traducen en una manifestación sólida de color, para luego regresar a lo etéreo, a los espacios en blanco”, señala el artista.

Al límite de la pintura
Inauguración: mañana, 11:00 am
Galería Freites, avenida Orinoco, Las Mercedes
Entrada libre