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“Mis poemas son para leerlos en la tarde con whisky"

Ricardo Ramírez Requena | Foto: Williams Marrero

Ramírez Requena recientemente ganó el Concurso Anual Trandgenérico de la Sociedad Amigos de la Cultura Urbana | Foto: Williams Marrero

El escritor venezolano busca acercarse a la crónica periodística en Maneras de irse para registrar sentimientos y su época

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Todos se van. Las despedidas son constantes en la vida. La muerte, el desamor, los desencuentros hacen que solo quede la nostalgia de quien ve al otro partir.

Ricardo Ramírez Requena se adentra en esos sentimientos en su poemario Maneras de irse. “No lo hago desde el desgarramiento, sino como estoica resignación”, dice el autor sobre su libro, en cuya portada parece haber un presagio: tres pájaros negros como parcas de un destino inevitable.

El poema que le da título al libro demuestra esa contemplación, en este caso hacia su madre, que ve cómo sus amigas empiezan a fallecer. Entonces, las calles y rutinas empiezan a tener carencias, las de aquellas que alguna vez fueron parte de su vida. “En mi caso la experiencia de la muerte ha sido vicaria. La veo con piedad y consideración. Sé que en algún momento llegará, pero siempre vale la pena luchar por vivir”.

Maneras de irse tiene territorio, uno de ellos es Caracas, las calles, la congestión de Plaza Venezuela. “Uno es de los espacios impregnados por el afecto/ desde el mueble al lavamanos”, se lee en “La vigilia”. Esos lugares son los países del autor: las esquinas recorridas de la capital, sus locales, Ciudad Bolívar, las playas de Sucre; zonas recurrentes en su vida.

“También sucede que conoces una ciudad y uno se siente en su elemento. Me ocurrió cuando fui a Buenos Aires, tan transitada en términos literarios”, agrega.

Los versos son extensos, una poesía en prosa, narrativa. “Me interesaba la trasgresión. En cierta forma quise acercarme a la crónica periodística. Quería contar algo, no solamente solazarme alrededor de la palabra”.

El autor considera que hay bebidas para cada poeta y su obra. “Los míos son para leerlos en la tarde con whisky. Creo en la lectura solitaria y en silencio. Mis escritos no son para leer en público y dejar paralizada a la gente”.

Hace dos semanas Ramírez Requena ganó la decimocuarta edición del Concurso Anual Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana con Constancia de la lluvia. Diario 2013-2014, que empezó a elaborar el año pasado. “Evidencian la aceptación de cuando me diagnosticaron enfermedad de Crohn. También se trata sobre Caracas, mis lecturas y procesos de escritura”, detalla quien hace pocas semanas recurrió a las redes sociales para conseguir medicinas difíciles de hallar en el país.

Esa obra, que se prevé publicar en el primer semestre de 2015, comprende el período hasta enero. El mes siguiente escribió Días de febrero, basado en la intensificación de las protestas. El texto forma parte de un proyecto de literatura testimonial de la Universidad de Iowa que reúne a varios escritores y fotógrafos venezolanos y de Sarajevo.


LEYENDA

Ramírez Requena recientemente ganó el Concurso Anual Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana