• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Los pitufos tiñen el mundo de azul

Pitufina se siente incomprendida entre 99 pitufos masculinos, lo que la llevará a hacer nuevos y desteñidos amigos | Foto Archivo

Pitufina se siente incomprendida entre 99 pitufos masculinos, lo que la llevará a hacer nuevos y desteñidos amigos | Foto Archivo

Aunque las películas de Hollywood guardan muy poca relación con las historietas originales creadas por el artista belga Peyo, sirven para acercarse al misterio de los enanitos que miden tres manzanas de altura

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En la primera entrega de la historieta impresa, el malvado alquimista Gargamel busca un pitufo como el ingrediente que le falta para obtener la mítica piedra filosofal, que permite convertir cualquier metal en oro. Casi un milenio después de aquellos tiempos medievales, Hollywood ha encontrado en Los pitufos una nueva manera de hacer oro, aunque es probable que los lectores del fallecido artista belga Pierre Culliford, “Peyo” (1928-1992), encuentren extrañas las dos películas estrenadas en 2011 y en 2013.

Más allá de algún personaje añadido con el tiempo (en el filme recién estrenado Los pitufos 2 aparecen dos nuevos, no precisamente rebosantes de encanto), en números redondos los enanitos azules son cien. Sus nombres remiten a características u ocupaciones, y ahora hay incluso un pitufo pasivo-agresivo. Cada uno mide tres manzanas de altura, comen hojas de zarzaparrilla, tienen un pequeño rabito, andan sin camisa y viven en casitas de hongos.

A pesar de la ternura natural que despierta lo pequeño, así como la maravillosa flexibilidad del verbo “pitufar”, algunas de las historias de Peyo tratan temas complejos. Uno de los más conocidos es el de la difícil inserción de un personaje femenino, esa especie de manzana de la discordia llamada Pitufina (creación de Gargamel perfeccionada luego por Papá Pitufo), en un pueblo de cien hombrecitos asexuados que presuntamente viven en paz.  Otra historieta mostraba una división idiomática similar a la de valones y flamencos en Bélgica. En otra, Papá Pitufo se ausentaba temporalmente del pueblo y surgía una divisiva figura monárquica. En una tercera, similar a la posterior película Exterminio, una epidemia convertía a los pitufos en zombis mordelones de piel negra. Analistas políticos como Marc Schmidt han encontrado en la creación que inmortalizó a Peyo (un casi tocayo de apodo suyo, el chileno Pepo, lo consiguió en otro continente con Condorito) una alegoría del socialismo utópico.

Hasta con Facebook. El entorno natural de los pitufos es un claro en medio del bosque imposible de descubrir para un ser humano. La época, medieval. Las dos películas producidas por Sony Pictures desde 2011 (combinaciones de actores reales con criaturas mágicas digitales) se han mudado a un entorno urbano y contemporáneo, primero Nueva York y ahora París. Ahora hasta hay un “pitufi-Facebook”.

La Pitufina, como de costumbre, se siente desubicada en un mundo de reglas masculinas. Gargamel (con la interpretación de un muy fiel Hank Azaria que quizás ha justificado por sí solo la existencia de las dos cintas), ahora convertido en una celebridad contemporánea de la magia, aprovecha su desilusión y la secuestra con el objetivo de extraerle la fórmula mágica para producir pitufos nuevos como arroz, un objetivo que esconde fines poco santos. Papá Pitufo va al rescate y designa como acompañantes a Valiente (un escocés con patillas que debutó en 2011), Forzudo y Filósofo, aunque en realidad los que viajan a París, por error, son Gruñón, Tontín y Vanidoso: todo un desastre logístico, sobre todo por el tiempo que pierde el último ante el espejo.

Para 2015 se espera el estreno de Los pitufos 3, que según Azaria podría remontarse al origen de la rivalidad entre Gargamel y Papá Pitufo. No será la trilogía más memorable de Hollywood. Es posible que los pitufos hechos en computadora luzcan menos expresivos que los impresos en papel o los clásicos muñequitos coleccionables de plástico. En todo caso, lo importante es el rescate de ese inasible y diminuto misterio azul, el deseo de que todavía queden bosques que lo resguarden y el impulso que quizás sienta algún niño a acercarse a las historietas originales.


Ficha

Los pitufos 2

(The Smurfs 2)

Familia. Estados Unidos, 2013

Director: Raja Gosnell

Reparto: Hank Azaria, Neil Patrick Harris

1 hora y 44 minutos

Circuitos Cinex y Cines Unidos (también en 3D)