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Los papeles sexodiversos han evolucionado en las telenovelas

Nacho Huet da vida a Humberto Rivas, un transexual conocido como La Madame en <i>La virgen de la calle</i>. Daniel Martínez interpreta a Napoleón Salvatierra en <i>Corazón Esmeralda</i> | Fotos Cortesía Televen / Venevisión

Nacho Huet da vida a Humberto Rivas, un transexual conocido como La Madame en La virgen de la calle. Daniel Martínez interpreta a Napoleón Salvatierra en Corazón Esmeralda | Fotos Cortesía Televen / Venevisión

Educar a los televidentes venezolanos en el tema es una deuda de los dramáticos

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Casi 30 años han pasado desde que se popularizó en el país la expresión “de lo last” gracias a Piero, el personaje gay que interpretó Lino Ferrer en Cristal y el que abrió la trocha para ese tipo de papeles en las telenovelas venezolanas, aunque no fue el primero.

El primer personaje abiertamente homosexual que se vio en un dramático nacional fue Abelardo Lofriego, escrito por José Ignacio Cabrujas y Julio César Mármol para La dueña. Luego de ello, la sexodiversidad siguió haciendo tímidas apariciones en las telenovelas. Lo negativo es que la mayoría ha fortalecido un estereotipo: el del gay afeminado.

En años recientes, sin embargo, el tratamiento que los escritores han dado a la homosexualidad ha evolucionado, como asegura Luisa Torrealba, coordinadora de la Maestría en Comunicación Social del Ininco y coautora del estudio “Bienvenida Safo: homosexualidad femenina y ficción televisiva en Latinoamérica”.

“Creo que estamos superando la etapa de colocar a las personas diversosexuales como el objeto de la burla y el chisme, tanto de los personajes de los dramáticos como de los televidentes. Eso ha contribuido a disminuir la discriminación”, explica.

Torrealba recuerda la ficción Nadie me dirá cómo quererte (2008), en la que Kiara e Hilda Abrahamz interpretaron a una pareja de lesbianas. También menciona Los misterios del amor (2009), en la que Alba Roversi dio vida a un transexual. A pesar de esas muestras, la televisión venezolana carece de personajes lésbicos y transexuales, mientras que los gays predominan y en tres de las cuatro telenovelas nacionales estrenadas entre 2013 y 2014 se incluyó, por lo menos, a un homosexual masculino.


Romper tabúes. El escritor Carlos Pérez considera que la sociedad venezolana no está preparada para ver una relación homosexual en televisión y que la telenovela debe educarla. En De todas maneras Rosa incluyó el personaje de Luis Enrique, interpretado por Antonio Delli. Para su próximo dramático también escribe un papel gay.

“Es hora de que se pueda hablar de los homosexuales con soltura, sin reforzar estereotipos y con elegancia. Las telenovelas son el show del amor y esa es una forma de amor válida. Esa es una deuda de los dramáticos. Hay que preparar a la audiencia, educarla, y eso se hace mostrando personajes sexodiversos bien escritos, abordándolos respetuosamente”, dice.

Daniel Martínez, quien encarna a Napoleón Salvatierra, un joven de sexualidad indefinida en Corazón esmeralda, coincide en que los espectadores del país no sabrían cómo manejar la presencia de un personaje abiertamente homosexual en la televisión nacional, y menos la de una relación entre personas del mismo género. Sin embargo, cree que las telenovelas pueden contribuir con la aceptación de personas GLBT (gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros) en Venezuela.

Zaret Romero, quien versionó Corazón esmeralda y creó los diálogos de Lino Ferrer en Cristal, señala que fue más fácil desarrollar el papel de Napoleón Salvatierra. Sin embargo, una fuente que prefirió no identificarse indica que ese era un personaje abiertamente homosexual en la historia original de Vivel Nouel, pero los ejecutivos de Venevisión pidieron que se matizara. Romero asegura que prefirió otorgarles mayor importancia a otros temas de ese papel, como el alcoholismo en los jóvenes. 

“Con Piero se hizo una propuesta más sincera, porque hasta ese momento los personajes homosexuales estaban escondidos en las telenovelas. Y aunque ahora los presentamos de diferentes maneras estamos ante un problema de censura que impide mostrarlos. Por eso Napoleón se trabajó de manera más suave y con mucho respeto, que es fundamental cuando se escriben estas tramas”, explica la autora. 

Nacho Huett, quien da vida a Humberto Rivas, un transexual conocido como La Madame en La virgen de la calle, dice que los dramáticos han ayudado a quitarles los visos de caricatura a estos personajes.

“Las telenovelas han hecho a los personajes gays más cercanos, más humanos. No critico a quienes los caricaturizan, pero esa es una forma de hacerlo dentro de un abanico de posibilidades. Lo bueno es que ahora se les da un enfoque humano. El homosexual es un individuo que sufre, que lucha, sensible ante su condición”, sostiene el actor.