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La pantalla es más chica para los animadores

El Pollo Brito renunció a Portada's después de seis años | Foto Archivo El Nacional

El Pollo Brito renunció a Portada's después de seis años | Foto Archivo El Nacional

La escasa producción y por ende pocos anunciantes han incidido en el cambio de perfil de presentadores que buscan los medios. Concursos, realitys, apadrinamiento o castings cerrados son las vías más usadas para conseguir una oportunidad

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La sonrisa es el escudo de los animadores de televisión. El mismo botón que enciende la cámara hace que muestren su dentadura automáticamente, hayan tenido un día bueno o malo. No se les permite fruncir el ceño al aire, a pesar de la crisis creativa y económica del medio que afecta su desarrollo.

Hay quienes cumplen a cabalidad aquello de que el show debe continuar, pero otros prefieren no hacerlo. Esta semana, Rafael “el Pollo” Brito anunció su retiro de Portada’s. “Me cansé de estar sentado una hora y cuarto hablando de artistas internacionales que no saben que existe Venevisión”, dijo en la rueda de prensa que ofreció luego de su renuncia al programa en el que estuvo seis años.

Brito dejó una vacante abierta antes de la elección del Míster Venezuela 2015, concurso en el que los aspirantes de este año no buscaban ser reconocidos como el hombre más bello del país, sino conseguir su boleto de entrada a la televisión, como el año pasado lo hizo Jesús de Alva, también animador de Portada’s. “Yo me negaba a entrar al concurso porque sentía que no tenia el físico, pero era una manera de entrar al medio. Luego de mi participación se modificó el perfil de los aspirantes. Ya no están buscando muñequitos de torta sino gente integral”, recordó el también actor.

Usar un concurso de belleza como trampolín no es pecado siempre y cuando el aspirante moldee un perfil propio. Así lo considera Carmen Victoria Pérez, animadora con 52 años de trayectoria. “Yo no critico estos certámenes. Maite Delgado viene del Miss Venezuela y se preparó. Debes aprovechar la plataforma y formarte. No hay mística de trabajo. Todos quieren ascender desde el sótano hasta al pent house. No todo es enseñar las lolas y llevar el pelo engominado”.

Pérez ve en algunos jóvenes una generación de relevo. “Luis Olavarrieta tiene como referencia a Renny Ottolina, que no significa que quiera imitarlo. Ese muchacho no se quedó en Ají picante. En cuanto a las muchachas, ninguna de las nuevas me gusta, les voy a regalar a toditas un curso para que no chillen”.

Olavarrieta sabe que no es el mejor de los animadores. El conductor del programa Detrás de las cámaras piensa que en los castings priva el físico de los candidatos. “Muchos aspirantes van más al gimnasio que a la universidad. Estudian Comunicación Social porque quieren ser famosos, eso desvirtúa la carrera. Hay mucha gente bonita talentosa, pero no es el común denominador en la pantalla”.

El ex conductor de Ají picante se formó en RCTV, televisora que considera su escuela. De allí también egresó Kerly Ruiz, quien reconoce el esfuerzo de la generación de relevo. “Muchos animadores creen que por tener un nombre pueden descuidar la disciplina. Esa fortaleza la han tenido los talentos emergentes que hacen sacrificios sobrehumanos por desarrollar sus carreras”.

Nelson Bustamante, que apadrinó a Ruiz mientras estuvo en Hay que oír a los niños, cree que los medios de comunicación han evolucionado y ahora responden a otra dinámica. “En televisión buscan otro tipo de animadores, que sean reflejo de lo que se consume en redes sociales. No existen programas que exijan la profundidad de alguien como Renny Ottolina, por ejemplo. El perfil responde a algo más inmediato porque la época es distinta”.

Viviana Gibelli opina que la situación del país trastoca la pantalla. “El deterioro de la calidad de los animadores que se presentan en televisión responde a la crisis. Migran los talentos, baja la producción, no hay anunciantes, no pueden pagarles honorarios a los profesionales bien formados, que eso vale. Entonces, buscan gente con menos experiencia, al punto de que van a terminar contratando a quien no cobre nada con tal de salir en televisión. Esta profesión no se trata de ser famosos. Hay que leer, no solo revisar el Instagram”.

El periodista de espectáculos Orlando Suárez cree que no ha habido una evolución, pero tampoco una involución. “Los perfiles de animadores formales e informales han subsistido en paralelo. Que se imponga uno sobre otro ya responde a unas características del programa. Nelson Bustamante, por ejemplo, ha demostrado versatilidad en toda su carrera. Es lo más cercano que tenemos a Renny Ottolina”.