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Cuando el mouse sustituye al control remoto

Cyberggedon | Foto: Cortesía Diego Velasco

Cyberggedon | Foto: Cortesía Diego Velasco

Desde mediados de los años noventa se han producido programas exclusivos para ser transmitidos a través de la red

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Desde finales de la década pasada Internet se ha constituido como un nuevo soporte para la distribución y el consumo de producciones de ficción.

La forma tradicional en la que eran vistas las series –en televisión y DVD– se ha diversificado gracias a las múltiples posibilidades que ofrece la red. Las grandes cadenas de televisión por suscripción como FOX y HBO han utilizado Internet como medio complementario para difundir su programación habitual, pero otros como el canal AXN (que produjo The Confession) Yahoo Cine o Netflix desarrollan contenido exclusivamente para la web.

Existe un agente que ha impulsado el boom de la tendencia: el espectador. Internet le da el control para que él decida qué, cuándo, cómo y dónde ver sus programas preferidos, afirma Nada Antoun, gerente de Comunicaciones Globales de Netflix, una plataforma de video que ofrece películas y series de televisión en streaming, a cambio de una cuota mensual.

“El modelo de televisión en Internet es extraordinario, porque la gente ya no está obligada a ver programación lineal. Los usuarios pueden reproducir, pausar y dejar de ver cuando quieren, todo esto sin comerciales ni compromisos”, indica.

La ubicuidad de la televisión en línea es posible gracias a los avances tecnológicos, que permiten que sea reproducida en una gran cantidad de dispositivos, no sólo en computadores de escritorio o portátiles, sino también en tablets, teléfonos inteligentes y consolas de videojuegos. Todos funcionan para ver los shows.

“La revolución de la televisión web apenas comienza. La industria del entretenimiento continuará evolucionando”, dice la ejecutiva de Netflix.

 

Un drama fue el pionero. La primera serie de ficción creada para la red fue The Spot, un drama parecido a su contemporánea Melrose Place, en 1995. Se convirtió, además, en el primer show en línea que contó con patrocinantes de alto perfil, como Visa y Apple. Ese año, la agencia Bullseye Arts también lanzó un animado realizado para Internet.

Con el auge de plataformas gratuitas como Youtube, Hulu, Vimeo y DailyMotion, entre muchas otras, surgieron las primeras ficciones independientes y exitosas como LonelyGirl15. Una larga lista le sigue: Red vs Blue, Sam Has 7 Friends y Speedie Date han sido producidas a lo largo y ancho del mundo por estudiantes de cine y aficionados. El potencial emergente de la herramienta ha captado también la atención de figuras de la industria del entretenimiento de la talla de David Fincher, Anthony Zuiker y Eli Roth.

El número –y la calidad– de las producciones hechas para la red ha crecido a una velocidad incalculable. Prueba de ello es que, en 2008, fue creada la Academia Internacional de Televisión Web, la cual, desde 2009, entrega los Streamy Awards. Además de esos premios, se han organizado festivales como Los Ángeles Web Series Festival y HollyWeb Web Series Festival; mientras que el Chicago Comedy Film Festival aceptará, desde este año, episodios de series web para proyecciones y galardones independientes.

En algunos casos, las producciones para Internet son tan exitosas que llegan a dar el salto a la televisión convencional. Es el caso de Web Therapy, creada, producida y protagonizada por Lisa Kudrow, que ahora es transmitida por el canal TBSveryfunny. Lo mismo sucedió en 2010 con el seriado británico Penelope: Princess of Pets.  

 

A diferencia de la televisión. El director venezolano Diego Velasco, que realizó la serie web Cyberggedon, compara el trabajo para televisión y el que se hace para Internet. “La diferencia más grande está en el guión. Hay que enganchar al espectador en los primeros 120 segundos del video, porque se ha demostrado que si esos 2 primeros minutos no lo atrapan hace clic y se va para Youtube, Facebook o Twitter. El realizador compite con un mundo de información al que el espectador no tiene acceso cuando está en un cine o viendo la televisión en casa”.

Antoun sostiene que una ventaja de la plataforma es que los productores y directores tienen libertad absoluta para contar sus historias sin temor al rating ni al riesgo de ser cancelados: “Algo tan simple como no tener que adaptar la producción a la cantidad de negros determinados por los canales de televisión es una gran ganancia”.

Otra de las grandes diferencias es que es imposible controlar cómo será consumido el producto final, lo que le agrega más desafíos a la producción. “Desde que se conceptualiza la idea hay que saber que puede ser vista en un iPhone, en una página web, en un televisor plasma con conexión o en cualquier celular. Es muy ambicioso”, dice Velasco.


Diego Velasco: “Esto vino para quedarse”

En 2012, Yahoo Cine y Anthony Zuiker (creador de CSI) se aliaron para producir Cyberggedon, una serie de ciencia ficción que fue dirigida por Diego Velasco. El director de La hora cero habló por teléfono de la experiencia.

–¿Cuáles son los principales desafíos del soporte web?

–Como realizador, el mayor desafío es que no se puede controlar cómo el espectador va a consumir el contenido. Con Cyberggedon traté de que la historia fuera lo más interactiva posible, que cuando el espectador viera el show, en cualquier dispositivo, sintiera que estaba viendo el escritorio de una computadora de fondo.

–¿Por qué cree que son exitosas las series web?

–Creo que eso pasa cada cierto tiempo. Una vez que las innovaciones son liberadas, la gente se acostumbra a un nuevo estándar de consumo. A medida que la tecnología se expande, ya no hay vuelta atrás. Esto vino para quedarse.

–¿La tendencia obligará a la televisión tradicional a reinventarse?

–Tiene que hacerlo, porque sino se va a extinguir. Básicamente, las grandes cadenas se van a convertir en portales como Youtube o Google. Serán sitios en los que se podrá chequear el correo, chatear y disfrutar contenidos.

–¿Cómo fue dirigir Cyberggedon?

–Fue interesante en dos aspectos. Nunca pensé que una película tan venezolana como La hora cero me abriría las puertas a algo tan comercial como trabajar con el creador de CSI, Anthony Zuiker. Y segundo, fue un aprendizaje muy especial, porque cuando se hace una película o un programa de televisión en Venezuela la audiencia es muy limitada. Con La hora cero tuvimos mucha suerte, porque la vio casi 1 millón de personas. Sin embargo, la cifra no se compara con la posibilidad que ofrece Yahoo: sólo en China Cyberggedon ha sido vista por 14 millones de personas.

–¿Tiene algún otro proyecto para esta plataforma?

–Como hay tanto que ofrecer y tanta demanda de contenido, estoy buscando qué me hace a mí distinto. Quiero adaptar el proyecto para cine que tengo ahora (una película sobre la leyenda del Silbón) a Internet. Me gustaría conceptualizarlo de manera que una parte sea consumida directamente a través de este medio.