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El único momento de descanso más visto que el juego mismo

La cantante estadounidense Beyoncé / EFE

La cantante estadounidense Beyoncé / EFE

Esta noche se sabrá si Beyoncé está a la altura de Michael Jackson, U2 o Prince, protagonistas de algunos de los mejores shows de todos los tiempos en la final de campeonato más famosa de la televisión de Estados Unidos

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Para el resto del planeta, la final del Mundial de Fútbol. Para Estados Unidos, el fútbol americano. Pero vamos a estar claros: ningún “Waka Waka” de Shakira puede competir con una tradición que ha incluido a Michael Jackson, Madonna, U2, Paul McCartney, los Rolling Stones, Prince o Bruce Springsteen. Hoy en Nueva Orleáns, cerca de las 9:00 pm, Beyoncé se unirá al más grandioso rito de deporte y espectáculo: el tiempo de descanso del Super Bowl.

El fútbol americano, compleja mezcla de testosterona y estrategia, estipula un tiempo de descanso de 15 minutos entre el segundo y el tercer cuarto, regla inviolable en cualquier otro deporte que se convierte en formalismo para estirar a media hora o más (incluido el tiempo para armar y desarmar el escenario, que en el caso de los Rolling Stones en 2006 constó de un récord de 28 componentes movilizados por 600 voluntarios) cuando se trata del sentido estadounidense del espectáculo.

El imitador de Elvis

Elvis Presley y The Beatles completos no llegaron a tiempo: a partir de 1993, con el show en Pasadena que finalizó con un globo terráqueo gigante de fondo para la canción “Heal the World” y que puede considerarse el punto más alto de la carrera de Michael Jackson antes del declive que finalizó con su muerte 16 años después, se instauró la era dorada de las grandes estrellas en el tiempo del descanso.

Hubo antecedentes en 1991, con New Kids on the Block, y en 1992, con Gloria Estefan. Antes de eso, generalmente tocaban las típicas bandas universitarias encabezadas por la chica que hace piruetas con una batuta. Hablando de Elvis Presley, un tal Elvis Presto, mezcla de mago con imitador del rey del rock and roll, protagonizó en 1989 uno de los espectáculos más dignos de burla de la historia del clásico. Todavía estábamos en la era ingenua del entretiempo.

Beyoncé no ha estado sola. La agenda de espectáculos de este fin de semana en una ciudad tan musical como Nueva Orleáns incluye, luego del juego, conciertos de su esposo Jay-Z, Justin Timberlake, Pitbull, Stevie Wonder, Jamie Foxx, Lil Wayne y Journey, lo que da una idea del movimiento elefantiásico alrededor del Super Bowl, lo más visto por televisión en todo el año en Estados Unidos, aunque en 2012, con Madonna y compañía, más personas vieron el show de entretiempo (114 millones de televidentes en el país, un récord) que el mismo juego (un promedio de 111 millones). Nada mal para el momento supuestamente concebido para abastecerse de bebidas y alimentos o vaciarlos.

Sin embargo, la liga NFL no paga oficialmente honorarios a los artistas, más allá de los gastos del show: se supone que están recibiendo uno de los más grandes honores de sus vidas, así como los minutos de publicidad en televisión para futuros discos o giras más invalorables que puedan concebirse.

 El Salón de la Fama

¿Cuáles han sido los mejores shows de entretiempo del Super Bowl de la historia? Si se hace una sumatoria de los escalafones elaborados por medios de comunicación como CNN, Billboard, la revista Rolling Stone, Our Stage y Bleacher Report, además de Michael Jackson en 1993, el Salón de la Fama lo integran el emotivo y corto recital de U2 en 2002, el primero después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 (se colocaron nombres de fallecidos en las torres del Centro Mundial de Comercio mientras sonaba “Where the Streets Have No Name”), así como el período en el que los organizadores se fueron por lo seguro luego del escándalo del seno destapado de Janet Jackson en 2004: Paul McCartney en 2005, los Rolling Stones en 2006 y Prince, que mezcló clásicos propios y ajenos en 2007. El cierre con “Purple Rain”, según el equipo de redacción de Billboard.com, marcó un hito porque llenó de ternura y puso a cantar en falsete a un público tan macho como el del fútbol americano.

Hoy habrá un homenaje a los niños fallecidos en la masacre de Connecticut, con un coro integrado por los pequeños de la escuela Sandy Hook de Newtown, junto a la actriz y cantante Jennifer Hudson. El Super Bowl totaliza las luces y sombras de una nación.

¿Estará Beyoncé a la altura de los monstruos? Esta noche, en el transcurso de 12 minutos, se despejarán las dudas: si se ayudará con una pista como ocurrió recientemente en su cuestionada interpretación del Himno de Estados Unidos durante la toma de posesión del presidente Obama; si la acompañará Jay-Z o sus ex compañeras del grupo Destiny’s Child y si finalmente quedará fuera del repertorio su éxito “All the Single Ladies”. Quizás eso le importará a más gente que el ganador entre los Cuervos de Baltimore y los 49’s de San Francisco.

Los peores

El numerito greco-egipcio de Madonna del año pasado en Indianápolis, junto a Lmfao, Nicki Minaj, M.I.A. y el Cirque du Soleil, entre otros, es un caso que divide a los especialistas, a pesar de su récord de audiencia. En una votación popular que organizó la revista Rolling Stone fue elegido como el mejor de todos los tiempos. Para otros, se incluye entre los peores: “Madonna ni siquiera cantó de verdad y su baile tampoco fue bueno”, concluyó el equipo de Ourstage.com. Otras críticas fueron dirigidas no tanto a la mamá de 55 años de edad, sino a sus acompañantes: M.I.A., por ejemplo, hizo un gesto obsceno que por poco le costó una multa millonaria a NBC. Hablando de conducta impropia, el staff de Billboard.com considera que el show de Janet Jackson, Diddy, Nelly, Kid Rock y Justin Timberlake de 2004, a pesar de que pasará a la historia como uno de los peores debido al escándalo más bien tonto de la brevísima semidesnudez de la hermana del Rey del Pop, en realidad musicalmente fue bastante decente. El que sí no tiene atenuantes entre los peores fue el de Black Eyed Peas en 2011.

La cifra

550.000 dólares fue la multa que se impuso a la cadena NBC en 2004 por el seno destapado de Janet Jackson. Ojo con el vestuario, Beyoncé

Whitney, el mejor Himno

La fallecida Whitney Houston hizo la que para muchos es la mejor interpretación de la historia del Himno Nacional de Estados Unidos, antes del Super Bowl de 1991. Esta noche en Nueva Orleáns, tal honor le tocará a Alicia Keys. La propia Beyoncé (1994), además de Christina Aguilera (2011), Mariah Carey (2002) y Cher (1999), también han exaltado el patriotismo de las barras y estrellas, haciendo erizar los vellos de la piel mientras sobrevuelan los aviones de la Fuerza Aérea.