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La metamorfosis asumida como compromiso

Estatuilla que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas | Foto: Reuters

Estatuilla que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas | Foto: Reuters

Algo es seguro en la categoría: cualquiera de los secundarios celebrará la primera vez. Y algo se acerca mucho, mucho a lo seguro: el triunfo del multifacético e intenso Jared Leto por su papel de Rayon, una transgénero infectada por el VIH, en Dallas Buyers Club 

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Una pasión inmunodeficiente

Líder de la banda Thirty Seconds to Mars, además de documentalista y activista político, ecológico y vegetariano, Jared Leto (Luisiana, Estados Unidos, 1971) se entrega a sus papeles hasta el punto de poner en juego su salud. Algunas de sus metamorfosis han incluido a un corredor olímpico de Prefontaine (1997); un heroinómano en Réquiem para un sueño (2000), papel que le llevó a vivir un tiempo en la calle; el obeso asesino de John Lennon en Chapter 27 (2007); y ahora una transgénero aún con pechos de hombre e infectada con VIH en 1985, Rayon, en Dallas Buyers Club.

Junto con Cate Blanchett como actriz principal (91%), Leto es el candidato al que las casas de apuestas ven más fijo en la ceremonia del Oscar: en la primera postulación de su carrera, páginas como Oddschecker.com le conceden 87,5% de posibilidades de estatuilla y discurso (probablemente apasionado y controversial) el domingo 2 de marzo. De esta manera hará una probable llave con Matthew McConaughey, favorito como actor principal por el homófobo vaquero de Dallas Buyers Club, otro infectado de VIH que, en la ficción, aprende algo que Rayon nunca puede: mantener bajo control las sustancias adictivas.

El degradado

Alemán de sangre irlandesa (Heidelberg, 1977), el cerebral Michael Fassbender ha estado en la órbita del Oscar desde Bastardos sin gloria (2009) y sobre todo con Shame: deseos culpables (2011). Pero sorprende constatar que solo en 2014 recibió su primera postulación por Edwin Epps, negrero del siglo XIX degradado por su adicción al alcohol y el sexo (quizás un poco estereotipado) en 12 años de esclavitud. El robot de Prometheus es el principal peligro para Leto en las apuestas: 14,3% de probabilidades de estatuilla.     

El famélico

Barkhad Abdi es la historia de película de este año. Nacido efectivamente en la fallida nación de Somalia en 1985 y desprovisto de cualquier miligramo extra de grasa corporal, el esquelético benjamín de la categoría sobrevivió como chofer de limosinas, entre otros empleos informales, antes de asistir, sin experiencia alguna, a una convocatoria entre inmigrantes de su país para armar el reparto de Capitán Phillips. Solo reúne 3,3% de favoritismo, pero ya es ganador sentimental por el pirata contemporáneo Abduwali Muse.  

El acólito


Partidario de la “carne prima” (léase, el matrimonio entre familiares cercanos) y discípulo casi sectario del especulador financiero Jordan Belfort, Donnie Azoff protagoniza dos de las escenas más insólitas de El lobo de Wall Street y en ambas se queda, literalmente, sin nada por dentro (del pantalón). Para el joven comediante de origen judío Jonah Hill (Los Ángeles, 1983), es la segunda postulación luego de Moneyball: el juego de la fortuna. Le dan 2,9% de probabilidades.  

El infiltrado


En Escándalo americano, Richie Di Maso es una doble patraña: como presunto cliente del prestamista Irving Rosenfeld y como fogoso latin lover de enrulada cabellera. Elegido en 2011 la criatura viviente más sexy por la revista People y con pinta de futbolista italiano, Bradley Cooper (Filadelfia, 1975) fue postulado el año pasado, como actor principal, por Juegos del destino. Los apostadores lo ven con 2,22% de chance, pero con él la fiesta está garantizada.