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En los mensajes navideños importa más la intención que lo alto del presupuesto

Viviana Gibelli reconoce que extraña las grandes producciones de los tiempos de Joaquín Riviera

Viviana Gibelli reconoce que extraña las grandes producciones de los tiempos de Joaquín Riviera

Mientras el canal de La Colina refuerza su campaña institucional “Somos lo que queremos”, Televen festeja 25 años con un gaitazo

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Un candidato a alcalde que pudo salir en pantalla incluso cuando había finalizado la campaña, Winston Vallenilla, y ausentes notables, como Ricardo Álamo y Emilio Lovera, son algunas de las curiosidades de los mensajes navideños de los canales privados más importantes, Venevisión y Televen. Los bombillos de los arbolitos se prendieron en la Quinta Miss Venezuela y una casa solariega de Oripoto, respectivamente. “Es la oportunidad de ver a compañeros que trabajan en otras áreas y con los que no compartimos el resto del año”, resume Mónica Fernández, la jueza de paz de Se ha dicho, acerca de la vivencia de la que no se entera el televidente. 

Muñequitas de trapo con pelucas rojas que gritan “¡Celebremos!” hasta casi provocar un estado de enajenación en el televidente (en realidad, niñas pertenecientes a la academia de baile de Marjorie Flores), una idea del productor Vicente Alvarado, saltan como leitmotiv del mensaje del canal de La Colina. En 2013 se inspiró en la campaña institucional “Somos lo que queremos” y ofrece hasta 38 versiones diferentes en pantalla, en las que en realidad cambia más el orden que los sumandos.

“Debido a situaciones del país o la empresa, teníamos tres años sin hacer mensajes con verdadera música. Agarramos la Quinta Miss Venezuela y la transformamos en otra cosa”, recapitula el director Erick Simonato, uno de los cuatro “hijos” que dejó Joaquín Riviera como encargados del Miss Venezuela y otras producciones de Venevisión.

“Lo más complicado fue coordinar a los actores de De todas maneras Rosa, porque se grababan los capítulos finales de la telenovela. Parece que el mensaje ha sido un éxito porque a todo el mundo le gusta la cara de las muñequitas”, considera Simonato, que se permitió el gusto de salir en pantalla dedicándose a la ocupación favorita de un director: mandar que se haga todo de nuevo.

Valores familiares

La familia Armas está bien representada en uno y otro de los grandes competidores de la sintonía nacional: el cantautor folklórico Reynaldo, uno de los triunfadores del Grammy Latino, se menea junto a Oscar D’Leon en La Colina, mientras que su hijo Rey fue el compositor de una gaita (“25 años de moda con Televen”) ejecutada por la agrupación Total Zulianidad.

“Con respecto a mensajes de otros años de Televen, la gaita es un elemento sorpresa, no era lo que se esperaba el televidente”, saca de la manga Anabel Díaz, gerente de Imagen y Promociones de la planta de Horizonte, y expone: “Quisimos resaltar los valores de apego a la familia, amor, respeto y cordialidad, y recordar a nuestros clientes y público que llevamos un cuarto de siglo apostando por la producción nacional”.

“Escogimos una casa de Oripoto con muebles de madera y pisos rústicos para que sirviera de representación soñada de un típico hogar caraqueño donde se siente el olor de un cafecito recién colado en la mañana”, agrega la ejecutiva. En la cuña desfilan actores de Nora, la telenovela de Ibsen Martínez que Televen estrenará en 2014, como Carlos Cruz, César Román y Georgina Palacios.

Mónica Fernández destaca: “Únicamente el hecho de que saliéramos del canal para ir a Oripoto hizo que se formara un ambiente completamente distinto. Y por supuesto que comemos: el pernil que se ve en televisión no es de mentira”. A una conclusión similar llega Marisol Rodríguez, maestra de ceremonias de la pintoresca cuña-bailanta de Canal i: “Es una de las cosas más gratificantes que ocurren en todo el año. La rumba que se arma es mayor que la que se ve en pantalla. Oyes la canción y haces los pasitos 800 veces hasta que te los aprendes”.

Viviana Gibelli, conductora de La guerra de los sexos en Venevisión, reconoce que extraña las grandes producciones de los tiempos de Joaquín Riviera: “Aquello eran horas y horas seguidas hasta altas horas de la madrugada, a veces en locaciones en el interior del país. No había tanta austeridad como ahora, empezando porque ni siquiera hay hallacas. Pero el pesebre y el arbolito siempre están. En el fondo lo que llega es la intención. Ahora más que nunca”.