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Las maracas venezolanas se van de viaje a Portugal, España y Perú

El músico venezolano Manuel Rangel | Foto: Henry Delgado

El músico venezolano Manuel Rangel | Foto: Henry Delgado

El instrumentista, conocido por su trabajo con Kapicúa, mostrará su proyecto de percusión, que involucra elementos electrónicos

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En el Nenegro Juan Manuel, un laboratorio sonoro en el que se confabulan Diego “el Negro” Álvarez, Juan Rodríguez Berbín y Manuel Rangel, la percusión es mucho más que ritmo. El trío es capaz de dibujar paisajes abstractos a través de la combinación de golpes y roces con el procesamiento electrónico de esos sonidos.

En las presentaciones del proyecto, Álvarez y Rodríguez Berbín trabajaron desde sus sets de tambores, platillos y “juguetes”. Rangel, conocido por su labor con el ensamble Kapicúa, se destacó con las maracas. Parte de ese performance, en el que las agita y las altera desde una computadora, será exhibido fuera de Venezuela.

Rangel, quien fue uno de los más aplaudidos en el Teatro Teresa Carreño en el concierto/bautizo del disco Rock & MAU –que surgió precisamente como una idea del Negro Álvarez por reunir a bandas de rock y pop con exponentes de las corrientes tradicionales–, viajará el 28 de junio a Europa para exhibir su técnica.

Del 1° al 8 de julio estará en Portugal, donde ofrecerá un concierto inspirado en ese concepto –tocando también la guitarra– acompañado por el pianista Evgueni Zoudilkine. Allí dictará una clínica que llama 5 Movimientos Son la Clave: “Realmente hay cinco formas, que no las inventé yo, sino que siempre han estado en la cultura del instrumento. Sólo las desarrollé para estudiar mejor las maracas. A partir de ahí, se logran permutaciones infinitas, que pueden ser adaptadas a cualquier género musical”.

El 5 de julio estará en el Café Berlín de Madrid, donde compartirá tarima con la cantante Ángela Cervantes, que ha realizado tributos a Jorge Drexler y camina sobre el funk.

El 14 de julio viajará a Perú para abordar la obra para maracas y orquesta titulada Pataruco, que escribió Ricardo Lorenz y que Rangel interpretó en noviembre de 2011 acompañado por la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Tatuí, en Brasil. Esta vez se apoyará en la Orquesta del Conservatorio Nacional de Lima en el Encuentro Internacional de Percusión, en el que dirigirá talleres y ofrecerá un concierto junto con el director de la cátedra de percusión del conservatorio, el vibrafonista Alonso Acosta.

Rangel, músico que pertenece a una generación de maraqueros que han seguido los pasos de Juan Ernesto Laya –miembro de Ensamble Gurrufío–, representará en septiembre a su país en el segundo capítulo del programa OneBeat, en el cual participó su compañero, el cuatrista Edward Ramírez, el año pasado. Y seguirá a Estados Unidos para tocar con el pianista Leo Blanco y el violinista Eddy Marcano.

Aunque Rangel es conocido por su destreza con las maracas, es formado en guitarra clásica en el Conservatorio de Barquisimeto. Las maracas fueron un juego para él hasta que participó en el festival El Silbón de Oro 2005, en Guanare, donde ganó el premio al mejor intérprete del instrumento. A partir de allí se las tomó muy en serio.