• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

La lírica evoca amores atormentados

“No hay producción de piezas escritas por venezolanos. Piensan que el género lírico es burgués y aristocrático”, dice el artista | FOTO Archivo

“No hay producción de piezas escritas por venezolanos. Piensan que el género lírico es burgués y aristocrático”, dice el artista | FOTO Archivo

La obra La mujer de espaldas, escrita por Federico Ruiz, contará con la participación de la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los recuerdos de Francois nacen de la espalda tatuada de una mujer. Una prostituta que falleció, pero que parece regresar para atormentarlo. De las costas de París, el marinero –envejecido y triste– viaja a Puerto Cabello para buscarla.

La mujer de espaldas es una ópera de Federico Ruiz, basada en el cuento homónimo de José Balza y adaptada por Xiomara Moreno. Luego de su estreno en el Ateneo de Caracas, volverá a la escena desde mañana hasta el domingo en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño. Contará con la participación de la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho, dirigida por el maestro Felipe Izcaray.

Orlando Arocha es el encargado de conducir un montaje en el que el público, la orquesta y los actores estarán sobre el escenario en una especie de intimidad artística. “Es importante demostrar que hay una ópera nacional en proceso. Es un diálogo con lo contemporáneo, una historia que puede tocar a mucha gente. Hemos logrado que se entienda que la ópera es un género musical y teatral, ahí van a ver a cantantes actuando”, dice.

Interpretada por Amelia Salazar, Melba González, Luis Sarmiento, Miguel Salas, Gregory Pino y Andrés Sulbarán, la ópera narra una historia ambientada en la década de los treinta que conjuga un amor profundo y terrible, una venganza, el mar y los deseos de marineros y prostitutas.


Reencuentro accidentado. La mujer de espaldas representa para Arocha el regreso al Teatro Teresa Carreño, adonde llegó por una llamada de la fundación que dirige el complejo cultural. Eso lo alegra porque puede formar parte del rescate de la ópera nacional: “No hay producción de piezas escritas por venezolanos porque nadie apuesta por eso. Piensan que el género lírico es burgués y aristocrático, lo que es una ignorancia. Esa visión mete las cosas en una casilla. El pueblo tiene derecho a escuchar a Mozart y a Verdi. Pareciera que montar un Rigoletto es un deshonor a la patria. Pero, al contrario, el país lo necesita, nos hará más grandes. Creo también que los cantantes líricos están en aprietos, porque no hay una política de Estado y además el género está muy disperso, no han logrado concretarse en estructuras exigentes”.

El director cuenta que ha tenido que afrontar dificultades que han entorpecido los ensayos del montaje. “El Teresa Carreño ha perdido su identidad como teatro y se ha convertido en un espacio político. Es terrible porque los artistas son irrespetados cuando los ensayos se suspenden por un acto presidencial y el teatro es tomado por los militares. Eso es un abuso: este es un lugar para las artes. Me pregunto por qué no usamos entonces los espacios políticos para el teatro y montamos una ópera en Miraflores, en La Casona, en el Panteón Nacional. Es un irrespeto terrible ver un espacio cerrado incluso para los propios trabajadores porque hay una actividad política; y el equipo del Teresa Carreño es gente afable, que conserva en medio de todo su mística. Es muy agresivo para artistas que se dirigen a sus ensayos –que son sagrados– ser parados por un miliar que no los deja entrar, como si fuésemos una amenaza. Nos sentimos culpables y no sabemos de qué. Esto tiene que acabar”.


La mujer de espaldas

Sala Ríos Reyna, Teatro Teresa Carreño, Los Caobos

Funciones: mañana y viernes, 7:30 pm; y sábado y domingo, 5:00 pm

Entrada: 60 bolívares