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Un libro se niega a resignarse a la hostilidad y el silencio

Virginia Riquelme, Violeta Rojo y Kira Kariakin se encargaron de la selección de los textos del libro | Foto Cortesía Federico Prieto

Virginia Riquelme, Violeta Rojo y Kira Kariakin se encargaron de la selección de los textos del libro | Foto Cortesía Federico Prieto

Cien mujeres contra la violencia de género forma parte de un proyecto que comenzó en Chile

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Versos que relatan sentimientos, no de los buenos, sino aquellos que provienen de la impotencia y del silencio del que teme lo que puede ser peor. De eso se tratan los textos que forman parte de Cien mujeres contra la violencia de género (Fundavag Ediciones).

El libro es la réplica venezolana de ¡Basta! 100 mujeres contra la violencia de género, la compilación hecha por la escritora chilena Pía Barros de cien relatos publicados en 2011. Fue ella quien le pidió a Violeta Rojo llevar a cabo un proyecto similar. “Pía me escribió porque quería extender el proyecto a toda América Latina. Le dije que yo podía encargarme. Entonces, hicimos una convocatoria abierta que incluyó un grupo en Facebook llamado Cien Mujeres Venezuela”, explica Rojo, quien se encargó de la compilación de los textos junto con Kira Kariakin y Virginia Riquelme.

A partir de ese momento empezaron a conocer testimonios de personas que fueron víctimas. “No todas atravesaron una situación similar, pero sí hay casos. Otras han sido testigos. Una gran amiga de la infancia me dijo que esa era su situación desde hace 25 años”, agrega Rojo.

En Cien mujeres contra la violencia de género aparecen nombres como Daniela Jaimes-Borges, Jacqueline Goldberg, Noelia De Paoli, Sonia Chocrón, Edda Armas, Lisa Blackmore, Gisela Kozak, Eulimar Núñez Socorro, Michelle Roche Rodríguez y Lennis Rojas.

“Quisimos darle otra mirada a lo que ocurre. El comportamiento violento se ha vuelto normal. Lo extraño es la amabilidad”, cuenta Kira Kariakin, quien asegura que la mayoría de los textos es inédita. 

Rojo recuerda cómo se ha enterado de la existencia de distintas organizaciones que atienden estos casos. “Hay uno en particular de una ONG que se encarga de preparar a las peluqueras para que sepan cómo informar cuando escuchen de este tipo de abusos cuando atiendan a sus clientas”, dice sobre Una Luz Frente a la Violencia y el Maltrato.

Virginia Riquelme recuerda que desde el principio el enfoque fue literario. “Claro, en la literatura, que no deja de ser un gesto político en su sentido más amplio, se reflejan otras cosas. Entra la denuncia, la participación activa sobre un tema”.