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Con irreverencia y atrevimiento El Avispero da y recibe por igual

La espontaneidad es el secreto para los animadores del programa

La espontaneidad es el secreto para los animadores del programa

La producción ha levantado toda clase de comentarios e incluso ha sido comparada con Ají Picante. La espontaneidad es el secreto para los animadores del programa 

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En la presentación de El Avispero, en junio, Jesús Torres, conocido como “el Guaro”, aseguró: “No hay en la televisión un programa así”. En la rueda de prensa, el equipo encabezado por él y que completan la periodista y locutora Karen Ferreira, la modelo Yohana Vargas y el actor Hendrick Bages se quitaron la ropa y quedaron en trajes de baño.  Ese fue el preludio de lo que venía: El Avispero, que inevitablemente recuerda al irreverente Ají Picante, espacio de RCTV del que Torres también formó parte.

En la producción de Televen los conductores tienen personajes definidos. “El Guaro” es el metiche, Ferreira es la pedante, Bages es el galán y Vargas es la superficial. Todos, enmarcados en lo que definen como “periodismo informal”, salen a provocar a la gente común y a las celebridades. En el backstage del desfile Venezuela se Viste de Moda, Ferreira tenía que averiguar si los modelos son superficiales o si se preocupan por la actualidad. Una de las preguntas que hizo fue: “¿Qué piensas de que España haya quedado fuera del Mercosur?”. Las respuestas fueron variopintas, pero un modelo se acercó a reclamarle por la interrogante porque aseguraba haber leído la noticia en Twitter más temprano. “Hay que buscar la caída, porque hay personas que ni se dan cuenta de que las estás fregando en su cara y opinan sobre temas que no conocen”, dijo la periodista.

“Somos atrevidos. Desde que nos reunimos la primera vez llegamos a la conclusión de que no existía ningún programa del mismo corte. Queríamos sacarle provecho a las cosas que pasan y meternos en problemas también”, agregó Bages.

Lo que les toca. Cada semana, la producción diseña retos para que los animadores se enfrenten y el que pierde debe cumplir una penitencia. Por ejemplo, Ferreira tuvo que subirse a la tarima para interrumpir el concierto que Natalia Lafourcade ofreció en el Centro Cultural BOD-Corp Banca. Las reacciones que generó fueron impredecibles. “Pensé que me iban a matar, no fue nada agradable”, contó. Desde esa vez, el equipo de El Avispero no puede grabar en esa locación, señaló “el Guaro”.

En el programa transmitido el jueves, la periodista debió subirse en traje de baño a un camión de basura. Definió la experiencia como desagradable. Un desfile en tanga por la plaza Francia de Altamira fue la dosis de vergüenza que recibió “el Guaro” luego de perder contra Bages en un reto que él mismo había diseñado. “Estaba seguro de que lo iba a ganar. Salí con las tablas en la cabeza”, confesó.

Bages, quien aún no ha tenido que cumplir ninguna penitencia, dijo que se disculpa a la hora de hacer su trabajo y explica de dónde viene y cuál es el programa. En una visita a la playa, el actor le untó bronceador a mujeres que estaban con sus parejas. “Veía cómo la cara de los hombres cambiaba, apretaban las manos, movían una pierna”, relató.

Vargas aseguró que hasta ahora no ha tenido una mala experiencia, pero contó que durante la grabación de un micro debió entrar a una tienda de colchones y acostarse a dormir en uno de ellos. “Lo único que me pasó esa vez fue que un señor me pellizcó. Pero eso es parte del trabajo”.

Avispas, no ajíes. “El Guaro” admite que las comparaciones con Ají Picante son inevitables. Sin embargo, explicó que El Avispero tiene ciertos elementos que lo diferencian del programa de RCTV.

“En la televisión todo está hecho, la cuestión es readaptarse al acontecer social. El humor ahorita no es el mismo que hace cinco años. El Avispero tiene secciones y Ají Picante no tenía”, indicó.

Torres, quien también es productor del espacio, expuso que una de las cosas más difíciles de hacer en el programa es sorprender al televidente, mientras se intenta llegar a un público popular: “Se hace muy cuesta arriba, hay que hacer la propuesta atractiva para que la audiencia se quede ahí y para que los jóvenes se incorporen en esa franja”.