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La influencia de Aldemaro Romero se extiende como una poderosa hidra

Aldemaro Romero | Ilustración: Mauricio Lemus / El Nacional

Aldemaro Romero | Ilustración: Mauricio Lemus / El Nacional

Venezuela cumple cinco años sin el principal artífice de la onda nueva

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Todos coinciden en que Aldemaro Romero no era de esos artistas que se sientan a esperar la musa. Más bien, vestía esa frase que se le atribuye a Picasso: “La inspiración existe pero ha de encontrarte trabajando”. Desde la madrugada, se sentaba en el piano a escribir y algunas veces, dicen, consumía el día en el quehacer compositivo y no dejaba la partitura en reposo hasta que su cabeza hacía contacto con la almohada.

Goza de unanimidad el carácter ecléctico de su obra. Era un creador inquieto, que una semana se encontraba trabajando en un ritmo y en la siguiente se basaba en patrones distintos. Era osado y experimental. Es por eso que sus melodías, a cinco años de su partida, continúan en movimiento y se reinventan en la electrónica, el funk, el ska, el rock, lo tradicional y lo académico.

Son muchos los ecos. María Teresa Chacín jamás dejará de cantar sus temas. José Luis Pardo, de Los Amigos Invisibles, inventó en Nueva York el proyecto Los Crema Paraíso inspirado en él. C4 Trío ha grabado varias de sus composiciones, como “Carretera” y “De Conde a Principal”. Sibelius, un proyecto de rock neoclásico que pareciera conceptualmente a leguas del valenciano, estrenó una de sus piezas, titulada “Biarritz”.

Agrupaciones como Ensamble Gurrufío, El Cuarteto y Los Cuñaos lo interpretan. También lo han hecho el saxofonista Pablo Gil y el fallecido cuatrista Sir Augusto Ramírez. Artistas como Ilan Chester, María Rivas, Ofelia del Rosal y el contrabajista –con formación en jazz– Gonzalo Teppa han grabado discos completos de su pulpa. La Sinfónica Simón Bolívar suele tocar la Fuga con pajarillo para acentuar sus orígenes cuando anda de gira. No importa si se muestran en sus formas originales o si lucen nuevas vestimentas, pero sus canciones siempre cautivan.

Estimulante

María Teresa Chacín

Cantante

“Creo que su música captura la atención de exponentes de diferentes estilos primeramente porque fue un genio musical. Él llevó, con su onda nueva, el joropo a lo contemporáneo. Se abrió para que pudiera ser universal. Aldemaro siempre tenía el piano al lado y la música por dentro. En momentos difíciles, hasta hospitalizado, lo que pedía era papel para escribir. Él hacía música todo el tiempo. Por eso dejó un montón de obras que no se han estrenado. Algunas se han conocido primero en Italia, donde hacen un festival en el que se toca sólo cosas de Astor Piazzolla y de él. Cada día nos hace más falta porque uno aprendía mucho con él. Era un estímulo muy grande para seguir adelante. Nosotros seguimos con su música por todas partes. Yo lo descubrí con el Festival de Onda Nueva, pero antes me había cambiado la letra de “Doña cuatricentenaria” para que yo la grabara (disco Rosas en el mar, 1968). Después incluí “De repente” en Mi querencia (1974). Son obligadas en mi repertorio”.

Onda funky

José Luis Pardo


Guitarrista de Los Amigos Invisibles

Los Amigos Invisibles editaron un tema en su honor, titulado “Aldemaro en su camaro”, en The New Sound of the Venezuelan Gozadera (1995), y se ganaron una velada extraordinaria, de tragos y experiencias inolvidables, en casa del ídolo. José Luis Pardo, el autor de la canción, creó en Nueva York la banda Los Crema Paraíso, inspirada en su música. “Lo descubrí porque oía a artistas europeos que lo ponían a la par de Jobim. Y yo decía: ‘¡Cómo nadie de nuestra generación le está prestando atención!’. Él le dio mucha elegancia a la música venezolana, que siempre se vio como algo rural. La hizo urbana y, al ser caraqueño, me conecté más con él. Además, esa mezcla con el jazz era súper apetitosa. Su riqueza melódica es lo que más atrae a los músicos. Es sustancioso y simplemente escribió muy buenas canciones. Es una de esas figuras superdotadas que se conectan con el Dios de la música. El disco más caro que he pagado en mi vida es uno de onda nueva en inglés que conseguí en Chicago”.

La voz

Ilan Chester


Cantautor

El propio Romero escribió: “Ilan se ha mandado a hacer un traje musical lleno de tipicismos urbanos, interpretando con justicia, vigor, belleza y elegancia algunos de mis temas más queridos. Y para hacerlo nos da muestras del más legítimo criollismo, como se percibe de su justo fraseo, exigencia ineluctable de la música venezolana. Escuchar este disco maravilloso constituye especial timbre de orgullo, porque canta mis músicas como las cantaría yo mismo si fuera buen cantante”. Así presentó el disco Onda nueva, que el autor de “Cerro Ávila” editó en 2002. El cantautor no quiso escoger un par de temas para incluirlo en sus compilados. Prefirió hacer un álbum, con arreglos de William Sigismondi, casi en su totalidad con creaciones del carabobeño. “Lo admiro desde que oí ‘Quinta Anauco’. Tenía una deuda pendiente con él”.

Dos mundos

Miguel Delgado Estévez


Miembro de El Cuarteto

El Cuarteto ha interpretado versiones de canciones como “Quinta Anauco” de forma magistral. El guitarrista de la agrupación, Miguel Delgado Estévez, dice que proyectos como Los Cuñaos existen como resultado de las enseñanzas que dejó. También resalta la grandeza de su sinfonía Fuga con pajarillo, que en el terreno de lo académico ha sido la más difundida de sus obras. “Creo que la clave de todo es el trabajo. Hasta sus últimos días se levantaba a las 4:00 am y 5:00 am a escribir. Tenía ese ángel, ese duende de la música del que hablaba García Lorca. A pesar de no haber estudiado en grandes conservatorios, gracias a un inmenso talento, y al esfuerzo, se ganó ese puesto destacado. No conozco pieza de Aldemaro que me desagrade. El hecho de que haya hecho semejante obra sinfónica y que también manejara lo popular con la misma habilidad, habla de la amplitud de mente de una persona. Hacía música de muy buen gusto, muy fina. Y, además, tenía un gran sentido del humor. Solía decirle que tenía un posgrado en sarcasmo”.

Lo roquero

Phillipp Scheer


Guitarrista y líder de Sibelius

La banda Sibelius, promotora de un festival de guitarristas del que se han celebrado varias ediciones, trabaja en una faceta sofisticada del hard rock, que lo aproxima a lo clásico, como Yngwie Malmsteen, por ejemplo. Aun tratándose de un género en apariencia distante, algo en el creador de la onda nueva los cautivó. Años después, Phillipp Scheer y sus compañeros rescataron del papel la última pieza que Romero escribió, titulada “Biarritz”. Scheer sustituyó el contrabajo del arreglo original por la guitarra y la interpretó con Jorge Rojas (teclados) y Eddy Marcano (violín). “Sus composiciones son un reto. Me parece que se trata de piezas complejas porque son como un ‘progresivo contemporáneo’. Es un compositor que utiliza bastantes progresiones. Sus creaciones tienen mucho que ofrecer. El tema le fascinó a la gente. Tiene un gran carácter y diría que es hasta dramático. Pienso que sería ideal grabarla. Él era súper versátil. Cualquier músico actual puede buscar en su repertorio y encontrar una pieza que le funcione en el género que sea”.

Baja frecuencia

Gonzalo Teppa


Contrabajista

Cuando Gonzalo Teppa tenía 14 años de edad, y estudiaba en el colegio San Vicente de Paúl de Barquisimeto, presentó unos arreglos de “Carretera” y se llevó el primer premio del festival liceísta. Luego, ya curtido en el mundo del jazz, grabó el disco ConTrabajos de Aldemaro (2009), en el que recorrió, desde su instrumento, 10 de sus joyas. “El legado más importante que dejó es su esencia. Es su ejemplo y su perseverancia. Era incansable. Un innovador eterno porque a través de su legado musical nos ha permitido a nosotros, sus discípulos de alguna manera, seguir su ejemplo y crear dentro de sus creaciones. A mí el maestro me marcó la vida. Estuvo en mi vida de manera subliminal porque mi padre siempre escuchaba Dinner in Caracas y otros discos. A pesar de que era música sencilla de escuchar, tiene un desarrollo armónico y una complejidad. Él nunca cayó en el juego de lo popular, de escribir para vender y sonar en la radio. Su música fue respetuosa de la esencia venezolana y sus raíces, pero con un vuelo que la distinguía”.  

Misa rociera para Aldemaro Romero
15 de septiembre
6:30 pm
Iglesia Santiago Apóstol, La Trinidad