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El infierno de Constantine arderá en Latinoamérica

Charles Halford interpreta a Chas, el único amigo que tiene John Constantine. A su lado está Angélica Celaya, quien encarna a Zed, una psíquica de poderes muy fuertes | Foto Cortesía

Charles Halford interpreta a Chas, el único amigo que tiene John Constantine. A su lado está Angélica Celaya, quien encarna a Zed, una psíquica de poderes muy fuertes | Foto Cortesía

Matt Ryan, Angélica Celaya y Charles Halford protagonizan la nueva producción de demonios y fuerzas oscuras, que se graba en Atlanta

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Atlanta aparenta estar lista para el apocalipsis. Sus habitantes suelen bromear con esa idea y más después de que en el Hospital Emory recibieron a varios pacientes con ébola el mes pasado.

El silencio de las calles le da cierto aire misterioso a la ciudad, que contrasta con los grandes edificios del área empresarial. Cerca del downtown hay un par de galpones. Nadie podría imaginar que puertas adentro se inició una lucha titánica contra fuerzas de lo oculto. Es el set de filmación de la serie Constantine, la nueva apuesta de Turner que se estrenó la semana pasada en Estados Unidos. Es la adaptación de una de las tramas más oscuras de los héroes de DC Comics, Hellblazer, que comenzará a transmitirse esta noche por el canal Space.

La excursión por el lugar de la grabación empieza por una casa tenebrosa. Se trata de una de las escenografías más importantes de la trama, la vivienda de John Constantine. Las paredes están llenas de libros viejos, baúles, candelabros con telarañas y sillones antiguos. Un lugar bastante oscuro, que se puede ver en el tráiler del programa. “Los fanáticos del cómic van a estar muy felices con esta recreación”, dice Dave Blass, diseñador de producción. “Habrá mucho misterio. Cada detalle tiene importancia. Pusimos en algunos rincones lo que llamamos huevos de pascua, objetos clave que irán apareciendo a medida que avancen los episodios. Fue todo un desafío, porque hay muchos fans que lo leyeron por décadas y conocen a la perfección cómo funciona la estética gótica”.

Aunque todo es de utilería, solo faltan los espíritus y demonios para espantar a cualquiera. El diseño fue elaborado durante 3 semanas por un equipo de más de 25 personas. La magia detrás de la ficción.


Los amigos. A un lado de la tenebrosa recreación se encuentra un área adaptada para las entrevistas con los actores. El primero en presentarse es Harold Perrineau, quien encarna a Manny, el ángel guardián de John Constantine. Llega con una gran sonrisa en su rostro y de inmediato salta la imagen de Michael, el personaje que lo hizo famoso en Lost.

“Manny es un tipo bastante complicado, porque no le agrada John. Pero tendrán que acostumbrarse a trabajar juntos. Al final, no sé a ciencia cierta si mi intervención será hacer el bien o el mal”, dice Perrineau.

El segundo en acercarse es Charles Halford. Llega vestido de civil, todavía no lo han maquillado como Chas, el único amigo de Constantine. “Lo raro es que mi personaje muere de maneras muy sangrientas y después vuelve a la vida siempre. Y eso que soy muy divertido”, bromea. Su preparación le tomó varios meses de lectura del cómic.

La intervención femenina dentro de la serie recayó en Angélica Celaya, quien interpreta a Zed. Al principio, los productores pensaron en Lucy Griffiths, quien de hecho aparece en el piloto de la serie. Pero el personaje no funcionó. Necesitaban a una mujer fuerte, que tomara el control de la situación y pudiera transmitir empatía con este protagonista lleno de demonios. “Crecí en Arizona, en una zona popular. Decidí tomar la fuerza de las mujeres latinas con las que me crié para construir este personaje”.


El demonio. La segunda parte de la grabación transcurre dentro de una alcantarilla. Matt Ryan está acostado sobre un gran pozo de agua marrón. La recreación es perfecta. En la escena, el actor está herido y tiene una pelea con su ángel guardián. El tiempo transcurre lento, el director ordena repetir varias veces la toma. En el intermedio, Ryan aprovecha para fumar un cigarrillo, como el personaje de la historieta.  

"Hola, ¿cómo están? ¿Les interesa un exorcismo, algún hechizo?", bromea el protagonista cuando se presenta en la entrevista.

“Definitivamente los personajes que más me interesan son estos antihéroes. Pero será el público quien determine su éxito. Pienso en Walter White, de Breaking Bad: lo amas y lo odias a la vez. Interpretar a esos personajes es lo más divertido, esos grises los hacen más humanos”.

La nueva capital del horror
“Bienvenidos a la capital de los zombies”, titulaba la revista Atlanta Magazine el mes pasado. Atrás quedaron los días de gloria para CNN y el imperio Coca Cola. El horror es lo que está de moda en el epicentro financiero de Georgia. Por lo menos en la televisión.

The Walking Dead, Teen Wolf y Vampire Diaries son solo algunas de las historias que se han desarrollado en las calles de esta ciudad.

Según los últimos reportes económicos, en Atlanta se graba la mayor cantidad de series. Los bajos impuestos son un incentivo para la industria. A la lista de zombies, lobos y vampiros se le sumarán ahora los demonios de Constantine.

Para los fanáticos del personaje se trata de una reivindicación a la terrible versión que Keanu Reeves llevó al cine en 2005. En esta oportunidad, el protagonista se asemeja mucho más a las características físicas del cómic, por su procedencia inglesa, el cabello rubio y su aspecto desgarbado. “Estuvimos en el  Comic-Con este año y los fans que vieron el piloto tuvieron reacciones positivas. Ellos son la razón por la que estoy acá. Estamos tratando de mantenernos fieles al ADN del cómic y del personaje. Esperamos lograrlo”, dijo Ryan.

De acuerdo con la revista Entertainment Weekly, el estreno de Constantine en Estados Unidos no tuvo la recepción que esperaban. El primer episodio tuvo 4,3 millones de espectadores, una discreta cifra. Esperan que en Latinoamérica la receptividad sea mejor.