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Selma: la fuerza de una marcha por los derechos civiles

El actor David Oyelowo encarna al líder pacifista Martin Luther King | Foto Cortesía

El actor David Oyelowo encarna al líder pacifista Martin Luther King | Foto Cortesía

El filme de Ava DuVernay llega el viernes a la cartelera nacional, luego de ganar la estatuilla como Mejor Canción en la reciente entrega de los Oscar

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Las primeras palabras del presentador Neil Patrick Harris en la reciente entrega de los premios Oscar fueron: “Esta noche honramos a lo mejor y lo más blanco, lo siento, lo más brillante de Hollywood”.

El irónico comentario iba dirigido a los miembros de la Academia, quienes fueron criticados abiertamente este año por la selección de sus nominados. La cineasta Ava DuVernay fue ignorada en la categoría de Mejor Director, a pesar de que su largometraje Selma entró en la lista de ocho candidatas a Mejor Película.

La cinta, sin embargo, obtuvo la estatuilla a Mejor Canción por el tema "Glory", que conmovió a los invitados de la ceremonia del domingo cuando fue interpretada por John Legend y Common sobre el escenario del Teatro Dolby de Los Ángeles.  El filme se instalará desde este viernes en la cartelera nacional, una semana después de la entrega de los Oscar.

La película Selma recrea uno de los episodios fundamentales de la historia de los derechos civiles en Estados Unidos, marcada por la movilización convocada por Martin Luther King en la primavera de 1965.

El líder pacifista ya contaba con el premio Nobel cuando se puso al frente de esta marcha de 80 kilómetros que atravesaría Alabama, entre las comunidades de Selma y Montgomery. La lucha tenía un objetivo: instar al presidente Lyndon B. Johnson a aprobar la ley que permitiría votar a los negros.

La reconstrucción de los hechos significa una lección necesaria para la industria cinematográfica. Ava DuVernay logra una acertada dirección de los actores, en especial del protagonista David Oyelowo en el papel de Martin Luther King. Logra acercarse al personaje desde su lado humano, lleno de dudas y temores. En este camino de batalla, expone a su familia, a su esposa Coretta (Carmen Ejogo) y a sus hijos.

Los diálogos entre el presidente Johnson (Tom Wilkinson) y King le dan fuerza dramática al argumento. En Selma se revelan mayores conflictos entre los líderes de los que se conocen, lo que desató las críticas de los que defienden la actuación de la Casa Blanca en aquel momento. Sin embargo, el periodista Gay Talese, encargado de cubrir aquel acontecimiento para The New York Times, publicó una carta el pasado 1° de enero en la que apoya los hechos contados en la cinta. “En mi opinión, no hay nada en la película de la señora DuVernay que distorsione significativamente este acontecimiento histórico o el papel como líder desempeñado por Martin Luther King”.

Sin embargo, Paul Webb se las tuvo que ingeniar para escribir el guión de Selma junto con DuVernay. Los derechos para reproducir los famosos discursos del líder negro los adquirió hace seis años Steven Spielberg para una biografía que todavía no tiene fecha de filmación.

Aunque la reconstrucción de los hechos es asertiva, la narración de la cinta es bastante lenta y a ratos aburrida. Las escenas de violencia son reiterativas y hay diálogos innecesarios que debilitan el argumento.

La fuerza de la película está en el contenido, porque nunca es suficiente remover estos tristes acontecimientos en la memoria colectiva. Los derechos civiles fueron consecuencia de largas luchas, una de ellas se libró en Selma, apenas hace 50 años.

El Dato
Oprah Winfrey también forma parte del elenco de Selma, en el papel de Annie Lee Cooper, la activista de derechos civiles. La presentadora también fue una de las productoras de la cinta.

La marcha de Selma a Montgomery del 7 de marzo de 1965 fue fuertemente reprimida por oficiales federales. Desde entonces se conoce como el Bloody Sunday (domingo sangriento). Una nueva manifestación, liderada por King, inició el 21 de marzo de ese mismo año y alcanzó su punto final días después, con una multitud de 25.000 personas.