• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

Philomena llega de Irlanda con un corazón gigante

Judi Dench asegura que la cinta no es anticatólica, sino que pone énfasis en una fe inquebrantable | Foto Archivo

Judi Dench asegura que la cinta no es anticatólica, sino que pone énfasis en una fe inquebrantable | Foto Archivo

Unas monjas le entregaron su hijo a una influyente familia en Estados Unidos, pero una encantadora Judi Dench no pierde la fe

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

De Irlanda, un destino migratorio muy mencionado en estos días, viene Philomena Lee. Ingenua, creyente y poco mundana, pero de una fe inquebrantable, no busca venganza, sino saber la verdad: qué pasó con el hijo que le arrebataron unas monjas católicas hace más de medio siglo. Su compañero de aventuras es el menos esperado: un periodista caído en desgracia (y no por falta de papel periódico) que trata de reinventarse en pleno siglo XXI, sarcástico, escéptico, cercano al ateísmo y en una cruzada contra las instituciones del orden establecido.

Una de esas cintas inclasificables como comedia o drama e inspirada en un caso real, Philomena es una de las 9 candidatas al Oscar como Mejor Película en 2014 y para una consagrada como Judi Dench representó un ejercicio de humildad. La malograda “M” de la saga del agente 007, que en principio no parecía la más adecuada para un personaje no tan sofisticado, borda un humor exquisito sin caer en las tentaciones del sentimentalismo que presupone la historia de una madre semi-esclavizada y forzada a entregar su hijo ilegítimo en adopción.

“Almorcé con la verdadera Philomena Lee. No es lo mismo hacer a la reina Victoria que a alguien con quien te sientas al lado. Fue una enorme responsabilidad. No es una película para generar polémica contra la Iglesia Católica, sino acerca de la extraordinaria fe de una mujer”, indicó Dench en un texto que firmó en la publicación Variety. Una de las delicias de Philomena es la mirada de la campechana irlandesa hacia Estados Unidos, el país-continente para ella colosal y desconcertante en el que podría estar el hombre entregado, como bebé, a una influyente familia católica.

El compañero de Dench, y de algún modo la verdadera conciencia del filme, es el comediante Steve Coogan, no solo intérprete del periodista Martin Sixsmith, sino productor y coguionista de Philomena. Luego de un trío de cintas no imprescindibles que siguieron a La reina (2006), se agradece la vuelta a las salas del director Stephen Frears.