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Papita, maní y tostón: Romeo y Julieta en el diamante

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La comedia romántica, ópera prima de Luis Carlos Hueck, versa sobre el amor que triunfa a pesar de las diferencias

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Si Romeo y Julieta fueran venezolanos uno sería caraquista y el otro magallanero. Y para ser aceptados por la familia del objeto de su amor no les quedaría de otra que ir al estadio luciendo la camisa del equipo contrario, rogando porque no se descubra la verdad.

Una historia universal con sabor criollo. Eso es Papita, maní y tostón, la ópera prima de Luis Carlos Hueck, que desde el viernes la botará de jonrón o la sacará de foul en la cartelera nacional. Todo dependerá del público que vaya a verla.

Sus semejanzas con películas extranjeras en las que fanáticos de equipos contrarios se enamoran son obvias, pero el director asegura no haber visto ninguna de esas producciones. “Me inspiré en el chalequeo eterno que existe entre los caraquistas y los magallaneros. Una vez en el estadio vi a una pareja amiga mía que peleaba durante el juego, pero que al final se besaba. Entonces me dije ‘esto tiene que ser contado”, expresó.

Lo cierto es que la cinta versa sobre el amor que nace a pesar de las diferencias y sobre la unión en la adversidad, lo que lleva a pensar en la división que reina en el país desde hace más de una década, en esos “eternos rivales” que no se reconcilian después de un juego. Sin embargo, en la cinta de 90 minutos no se profundiza demasiado en esos temas pues los chistes no dan tregua al espectador: la risa es una constante (y la publicidad por emplazamiento también).

El elenco, compuesto en su mayoría por comediantes de stand-up y actores poco reconocidos, está liderado por dos intérpretes venezolanos con nombres franceses: Jean Pierre Agostini (Andrés) y Juliette Pardau (Julissa). Él, cuya única ocupación es ser fanático de los Leones del Caracas a tiempo completo junto con su abuelo (Miguelángel Landa), la conoce a ella, hija del presidente del equipo Navegantes del Magallanes (José Roberto Díaz), en un partido. Aunque ambos son de clases sociales distintas, el verdadero impedimento para consolidar su amor es la franela que se ponen todos los días.

Pardau, quien debuta en el cine, recientemente participó en la telenovela de Venevisión De todas maneras Rosa. Llegó al filme en la última etapa de la preproducción, luego de que se abrió un segundo casting para su personaje. “Me gustó la película porque se ve el esfuerzo que hicimos y las ganas que le pusimos”, dijo en la presentación a la prensa del largometraje.

Agostini, modelo y actor, tiene la misma estampa que su personaje en la gran pantalla. O viceversa. Su lenguaje corporal es similar, aunque ante los medios se mostró poco comunicativo.

“Soy caraquista desde chamo y fue realmente un desafío ponerme el uniforme del Magallanes. Estoy muy satisfecho de haber tomado la decisión de participar en esta cinta”, expresó.

Papita, maní y tostón se rodó durante siete semanas, incluidas las tomas que se hicieron en la temporada pasada del beisbol profesional venezolano. Todo el elenco ensayó su participación por lo menos dos meses antes de la filmación. El guión original tuvo muchas versiones y, una vez en el set, se alimentó de las propuestas de los actores. Hueck asegura que, como director, quiere enfocar su obra en Venezuela y Latinoamérica.

En la película también actúan Vicente Peña, Vantroy Sánchez, Juan Andrés Belgrave, Antonieta Colón, Elías Muñoz, Ana Karina Terrero, Amanda Key, Emilio Lovera, Orlando Ruggiero, José Quijada, Mascioli Zapata, Froilán Rivero y Bobby Comedia.



Papita, maní y tostón

Director: Luis Carlos Hueck

Estreno el viernes

Circuitos Cinex y Cines Unidos