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Orange is the new black, el alma "dura y aislada" de la sociedad americana

4. Orange is the new black: Una comedia de humor negro exquisita, con un reparto femenino por el cual en principio no das un centavo, pero que te termina cautivando. Estar en una cárcel de mujeres nunca había sido tan doloroso y divertido a la vez | Foto: Archivo

Orange is the new black: Una comedia de humor negro exquisita, con un reparto femenino por el cual en principio no das un centavo, pero que te termina cautivando. Estar en una cárcel de mujeres nunca había sido tan doloroso y divertido a la vez | Foto: Archivo

De su experiencia en la cárcel de mujeres de mínima seguridad de Danbury, donde la dejó su prometido "un feo día de febrero" de 2004, aprendió a convivir con todo tipo de mujeres, clases sociales y razas

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Piper Kerman, una joven blanca de Brooklyn, pasó más de un año de cárcel por mover dinero de la droga, delito del que hoy está "arrepentida" y que cometió embebida en el carácter "duro y aislado" del pueblo estadounidense, explica a Efe con motivo de la publicación de un libro sobre su experiencia.

Orange is the new black es el título del volumen (editorial Ariel), en el que se basa la serie homónima creada por Jenji Kohan ("Weeds") y que relata el paso de Kerman por una cárcel federal de mujeres, "un mundo oculto a la opinión pública que quise dar a conocer", explica la autora.

"El alma esencial americana es dura, aislada, estoica y asesina. Y nunca se ha dulcificado", dijo el autor D.H. Lawrence, una sentencia con la que Kerman estuvo de acuerdo al principio de su experiencia y en cuyo rasgo de "dureza y aislamiento" reconoce el motivo que "hizo posible que cometiera el delito".

En 1993 era una ejecutiva de éxito, cuando fue detenida por colaborar una década atrás con una antigua novia transportando dinero de la droga, un delito del que se arrepiente especialmente por "haber contribuido a la adicción de la gente", por el que pasó 13 meses de prisión.

Y es que las drogas y las enfermedades mentales están presentes en la vida del 70 por ciento de las mujeres presas en EE.UU., apunta la autora.

"Ambos problemas deberían formar parte del sistema de salud público", añade Kerman, que trabaja ahora como consultora de comunicación para asesorar a ONG y fundaciones filantrópicas dedicadas a apoyar a las reclusas, que en EE UU son uno de cada 14 presos.

Estados Unidos tiene un total de 1.571.000 personas presas, que viven "en condiciones muy duras" y a quienes les resulta "muy difícil" reinsertarse en sociedad, porque "cada vez las sentencias son más largas; estar 10 años en una cárcel te cambia la vida totalmente", sobre todo si al salir "no hay ningún tipo de ayuda a la rehabilitación para cambiar de hábitos".

De su experiencia en la cárcel de mujeres de mínima seguridad de Danbury (Connecicut), donde la dejó su prometido "un feo día de febrero" de 2004, aprendió a convivir con todo tipo de mujeres, clases sociales y razas para darse cuenta de que "lo importante es el terreno común de sentimientos en el que todos nos movemos y, sobre todo, el de la dignidad humana".

Allí también tuvo claro que habría que cambiar la sentencia de D. H. Lawrence sobre el "alma americana": "Mi experiencia en la cárcel no encaja en esa descripción. Allí vi todo lo contrario, y para que el sistema judicial fuera más justo lo primero que habría que hacer es cambiar ese carácter".

La amalgama de presas y sus vidas, que va desde la transexual a la traficante de drogas, pasando por la mujer de clase alta condenada por fraude, se muestra en la serie televisiva en "flashback" con "más humor, porque funciona como vía de escape, la gente no quiere ser aleccionada continuamente", mientras que el libro describe su "lucha interna, un camino más introspectivo".

Kerman, que es coordinadora de guión y productora ejecutiva de la serie, sigue manteniendo contacto con algunas de las mujeres con las que compartió prisión, aunque son "excepción" quienes se han "reinsertado con éxito, porque apenas hay rehabilitación".

La autora confía en que, tras la legalización de la marihuana en estados como Colorado y Washington, "se pueda aplicar la experiencia de manera inteligente a otras drogas, como la heroína y la cocaína".

"Orange is the new black", cuya segunda temporada se estrenará en Netflix el 6 de junio para completar las historias que relata el libro de Kerman, ha contado en su primera entrega con Jodie Foster como directora del capítulo titulado "Solicitud de lesbianismo denegada".

Una colaboración que la actriz y realizadora repetirá en la segunda entrega y que ha servido para dar visibilidad a la homosexualidad femenina, confirma la autora: "La ficción provoca preguntas y ayuda a que haya más conciencia hacia estos temas, porque lleva a la solidaridad y la comprensión".