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Eva, la historia de una mujer que añora una emoción

«Eva» aún no se estrena comercialmente en Venezuela | Foto Cortesía

«Eva» aún no se estrena comercialmente en Venezuela | Foto Cortesía

El director es Francisco Pareja, estudiante de 22 años de edad de la Escuela Nacional de Cine

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Desde junio Francisco Pareja puede presumir de participar a sus 22 años de edad en certámenes en los que se proyectan filmes de cineastas como Pablo Larraín, Laura Poitras y Dan Gilroy.

Todos esos nombres figuraron en la programación este año del Festival Internacional de Cine de Moscú, donde Eva, el cortometraje del venezolano, fue elegido en la selección oficial de una de las muestras competitivas clase A de la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos, al igual que el Festival de Cine de Mar del Plata, donde estará desde hoy en la Competencia Latinoamericana.

De los seis cineastas con producciones venezolanas participantes en Argentina, Pareja, además de ser el más joven, es que tiene una trayectoria más novel.

A la capital rusa pudo asistir gracias al apoyo del CNAC, pero a Argentina no podrá ir por falta de recursos y pasajes. “La situación ha cambiado”, dice sin perder la emoción al recordar su paso por las tierras gobernadas por Vladimir Putin. Incluso, la experiencia ha reforzado un pensamiento: no sabe si culminar sus estudios en la Escuela Nacional de Cine, donde se gestó Eva como mero proyecto académico. “Aunque le debo mucho, al final uno aprende más en la calle”.

De Moscú recuerda la receptividad de las personas, especialmente la de ancianos, pues el cortometraje trata de una mujer de 73 años de edad, sola, con una rutina carente de grandes propósitos y compañías. En su soledad, acude a un restaurante, donde un gesto amable hace que piense en la posibilidad de revivir pasiones, el reencuentro con la sexualidad.

“Cualquier persona puede sentir la soledad, pero elegí a una señora mayor, alguien al que de repente encuentra una posibilidad de mundo”, afirma Pareja.

El realizador quiere proyectar Eva en salas comerciales, como parte de la programación Venezuela en Corto, pero primero negocia cuáles son las escenas que tiene que editar. “Como tienen que ser producciones para todo público, hay que omitir escenas, como la de los condones. En Venezuela aún hay un público muy sensible para ciertos temas”, indica.

Pasión adolescente. Pareja cuenta que se obsesionó con el cine en noveno grado, cuando estudiaba en el colegio Guayamurí  de Margarita, donde vivió hasta 2013, cuando se mudó a Caracas para estudiar realización cinematográfica.

Cada año, en el segundo lapso, tenían que realizar trabajos audiovisuales para la clase de inglés. “Una vez hicimos una versión de Indiana Jones, yo era el protagonista”, recuerda.

Cuando estaba en quinto año, filmó junto con su hermano José Homo Eructus, su primer cortometraje profesional –se puede ver en Vimeo–.  Es una comedia sobre un joven deprimido por sus fracasos.

Ahora Pareja prepara la posproducción de Miguel Ángel, su próximo cortometraje. “Escribí sobre el primer amor de un niño, sus conflictos para poder hablarle a la niña que le gusta”, relata el realizador de Eva, producido por Épica Producción y Escuela Nacional de Cine.

Seis películas en Argentina
Desde hoy hasta el 7 de noviembre se realizará el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en el que participan seis filmes con producción venezolana.

En la Competencia Internacional, en la que se otorga el Astor de Oro a la Mejor Película, se encuentra El abrazo de la serpiente, del colombiano Ciro Guerra, Venezuela, Colombia y Argentina. Desde allá de Lorenzo Vigas se encuentra en la Competencia Latinoamericana, al igual que el cortometraje Eva de Francisco Pareja. Entregan un reconocimiento a cada tipo de producción.

Dauna, lo que lleva el río de Mario Crespo figura en la sección Panorama, donde también se encuentra Kandire de Rosana Matecki.

El otro filme con producción venezolana participantes es Favio, la estética de la ternura de Luis y Andrés Rodríguez (Clásicos Nativos).

En 2013, Pelo malo de Mariana Rondón obtuvo en la competencia en Astor de Plata al Mejor Director y al Mejor Guión.