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Las historias del Miss Venezuela sin maquillaje ni extensiones

Jennifer Saa, Miss Falcón, perdió el dedo medio de su mano izquierda cuando tenía 14 años | Foto Cortesía

Jennifer Saa, Miss Falcón, perdió el dedo medio de su mano izquierda cuando tenía 14 años | Foto Cortesía

Las candidatas también pasan por experiencias que las moldean, como cualquier mortal

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Las candidatas al Miss Venezuela son semidiosas. Su lado mortal las conecta con el tráfico, la escasez y la crisis del país que quieren representar en el exterior. Sus sueños están en edad fértil, moldeados por las historias que rodean sus vidas fuera del escenario.

Jennifer Saa, Miss Falcón, es una de las candidatas más carismáticas de este año. Su piel oscura y cabeza rapada han causado sensación dentro del concurso, pues es la segunda aspirante con este perfil que logra entrar al certamen. “Afortunadamente nunca he sufrido de racismo a lo largo de mi carrera como modelo. Lo importante siempre está en aceptarse uno mismo”, comenta Saa, quien perdió el dedo medio de su mano izquierda cuando tenía 14 años.

En 1965, se presentaron dos hermanas juntas en el mismo certamen: Marlene y Evelyn Cipriani Casado. Este año, por primera vez en la historia del concurso, participan morochas. La rubia, Emilia Rojas, Miss Nueva Esparta y la morena, Yraima Rojas, Miss Sucre. Aunque las jóvenes no integran el cuadro de favoritas, llama la atención del público la rivalidad que puede existir entre ambas. “Siempre hemos competido desde los dos años, cuando empezamos a hacer natación”, comenta Yraima.

Stefany Merlín, Miss Barinas, porta la misma banda que hace 39 años llevó su madre en el pecho, Helena Merlín. Miss Barinas 1975 cayó en una fuerte depresión que la llevó a refugiarse en las drogas. Tiempo después se rehabilitó en Cuba, luego de dar a conocer su historia a través del programa 100% Venezuela de Televen. “Esto es un sueño personal”, asegura Stefany, quien tiene el apoyo pleno de su madre.

María José Hernández es Miss Miranda, joven de 19 años que no conoció a su mamá. “En algunas etapas de mi vida sí me hizo falta, pero mi papá supo cumplir ambos roles. Lo amo con todo mi corazón, estoy luchando por una corona que quiero dedicarle a él”, cuenta Hernández.

Scarliz Coa, Miss Apure, vivió un proceso de transformación tras el nacimiento de su hermana, quien tiene labio leporino. “He vivido cómo la rechazan, eso me hizo cambiar mi concepto de belleza. No importa el físico, sino lo que irradias como persona”, agrega Coa.

Nitya Ardila, Miss Delta Amacuro, practicó el hinduismo durante 20 años. Cuenta que eso le hace ser una miss humanitaria pues, gracias a la iniciativa de sus padres, cultivó su espiritualidad y aprendió a prescindir de la carne en su dieta.

Lorena Santos, Miss Distrito Capital, fue víctima de la tragedia de Vargas. “Por fortuna sobrevivió toda mi familia, perdimos todo lo material, pero haber conservado la vida, que es lo más importante, nos llevó a seguir luchando”, afirma Santos.