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Una historia de segregación y libertad compitió con una maravilla tecnológica

De acuerdo con la empresa Nielsen, la gala que condujo Elle De Generes fue seguida por 43 millones de espectadores en Estados Unidos, lo que supone un aumento de 6% en comparación con el año anterior y el mejor registro desde 2004 | Foto EFE

De acuerdo con la empresa Nielsen, la gala que condujo Ellen DeGeneres fue seguida por 43 millones de espectadores en Estados Unidos, lo que supone un aumento de 6% en comparación con el año anterior y el mejor registro desde 2004 | Foto EFE

México triunfó en el Teatro Dolby, donde Jared Leto se encargó de mencionar las situaciones que se viven en Ucrania y Venezuela

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El domingo se enfrentaron dos propuestas en el Teatro Dolby de Los Ángeles. 12 años de esclavitud, el filme de Steve McQueen que resultó ganador, abordó una temática común en Hollywood: es la historia de Solomon Northup, un negro libre que es secuestrado en Washington y vendido como esclavo para trabajar en plantaciones de Luisiana. En la otra esquina estuvo Gravedad, joya tecnológica ambientada en el espacio exterior, protagonizada por Sandra Bullock y dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, que salió de la sala con siete premios Oscar.

La academia se decantó por un relato de segregación racial durante el gobierno del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, pero no desestimó los avances técnicos de un filme que con 80 millones de dólares recreó, de la manera más fidedigna posible, la experiencia de ser astronauta.

Algunos críticos consideran que Gravedad, especialmente en su versión de tres dimensiones, es la mejor aproximación a esa clase de expedición. También creen que, tal como ocurrió con el documental Pina que hizo Win Wenders sobre la legendaria bailarina alemana Pina Bausch, es un ejemplo de cómo emplear ese formato como herramienta para contar un relato y no simplemente como un juguete para impresionar a la audiencia. Se dice, por ejemplo, que James Cameron, autor de Avatar –obra indispensable en estas discusiones– quedó fascinado con los logros.

Para pesar de muchos fans de Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street), Matthew McConaughey se llevó el Oscar al Mejor Actor Principal por su interpretación en Dallas Buyers Club. Su compañero de elenco, Jared Leto, recibió el galardón al Mejor Actor de Reparto. Lupita Nyong’o, keniata nacida en México, fue la Mejor Actriz de Reparto por su trabajo en 12 años de esclavitud y Cate Blanchet venció, como se esperaba, por su impecable trabajo en Blue Jasmine, la cinta de Woody Allen.  

Spike Jonze se llevó su reconocimiento al Mejor Guión Original por la las sutilezas y el ingenio que está detrás de Her, la que protagonizó Joaquin Phoenix; y el de Guión Adaptado fue para John Ridley de 12 años de esclavitud, con el que el filme de McQueen llegó a tres trofeos. En las casillas de Mejor Película Animada y Mejor Canción fue Frozen la que celebró.

De acuerdo con la empresa Nielsen, la gala fue seguida por 43 millones de espectadores en Estados Unidos, lo que supone un aumento de 6% en comparación con el año anterior y el mejor registro desde 2004. Incluyó homenajes a los héroes del celuloide, que no fue otra cosa sino una serie de collages con retazos de grandes películas. Se hubiera vuelto aburrida si no fuera por los performances de U2, que tocó el tema “Ordinary Love” (Mandela: Long Walk to Freedom); de Pharrell Williams, que cantó “Happy” (Mi villano favorito 2); y la gracia de la animadora Ellen DeGeneres, que repartió pizza y se hizo selfies con estrellas como Julia Roberts, Brad Pitt, Bradley Cooper y Meryl Streep.

 

Capítulo Venezuela. En la alfombra roja no fue Ryan Seacrest quien se manifestó en relación con los recientes acontecimientos que han ocurrido en el país. Fueron los traductores de E! Entertainment Television los que generaron la confusión. Sin embargo, Alfonso Cuarón sí envió un mensaje: “Venezuela, les mando un abrazo muy caluroso y ojalá logre llegar la calma y la paz”.

Aunque Kerry Washington y Kevin Spacey no lo expresaron ante las cámaras, lo hicieron a través de sus redes sociales. Pero el comentario más difundido, por razones obvias, fue el de Jared Leto. Cuando recibió el Oscar, el actor dijo: “A todos los soñadores que están viendo esto en países como Ucrania y Venezuela, quiero decirles que estamos aquí (...) pensando en ustedes”.

El mensaje de Leto, también bajista de la banda 30 Seconds to Mars, generó toda clase de reacciones en las redes sociales. La primera en responder vía Twitter fue la ministra de Comunicación, Delcy Rodríguez, que replicó textos de sus seguidores: “¿Quién carrizo es Jared Leto? Quien tenia duda de que EE UU tiene las narices en Venezuela, quedó demostrado esta noche”.

Roque Valero arremetió contra los que difundieron sus palabras: “Manda a decir Leto que si no le dicen dónde queda Venezuela no podrá llegar a la plaza Alfredo Sadel”. El diputado Pedro Carreño también se descargó: “Los IDIOTIZADOS en su carencia de liderazgo celebran que un tal leto de reparto les apoye sus bandalicas, irracionales y asesinas guarimbas” (transcripción textual). Y Leonardo Villalobos, animador de Venevisión, se les unió: “Ojalá todo el escándalo, el alboroto que hay ahorita en las redes, lo hubiera visto cuando ganamos el GOYA. Ahora todos son fans de Leto”.