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Goizeder Azúa: La gente tiene sed de informarse de manera genuina

Goizeder Azúa / William Dumont

Goizeder Azúa / William Dumont

Cuando tenía dos semanas al aire con sus micros, a la periodista se le presentó la oportunidad de ser narradora de noticias, algo que considera una gran responsabilidad

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Goizeder Azúa nunca perteneció a otro lugar que no fuera Venezuela. Vivió en Australia y Estados Unidos por cinco años, pero hace pocos meses regresó con ganas de establecerse.  “Cuando estás en el extranjero siempre eres inmigrante. Afuera tienes tranquilidad, pero la nostalgia es infinita”, asegura. Hace 10 años ganó el Miss Internacional y ahora es madre, esposa y periodista, con interés en la investigación. Aunque la especialización que hizo en Australia es en política, su instinto la lleva a explorar temas cotidianos en los micros Cinco minutos que se transmiten en el Noticiero Televen, del que también es ancla.  

En ese espacio toca temas de toda índole porque piensa que la información no puede limitarse a la política. “La gente tiene una necesidad genuina de hablar, de opinar sobre su realidad inmediata. El periodismo de investigación puede ser positivo”, dice.  

—¿Por qué decidió hacer Cinco minutos?

—Creo que hay que indagar en temas que también son reales, como enfermedades, la vida de los pequeños comerciantes, cómo se habla de sexo en el país, entre muchos otros. La gente tiene sed de opinar, de informarse de manera genuina, sencilla y equilibrada.

—Y como ancla del noticiero, ¿cuáles han sido los retos?

—Es una responsabilidad muy grande porque detrás de un guión hay una historia que ha sido levantada por un reportero y uno es la voz, el sentimiento, la entonación, el país. Hay notas que impresionan, otras que duelen. Para mí es una oportunidad increíble porque no me siento a narrar noticias sino a contar historias.

—¿Qué es lo que más le atrae de hacer periodismo?

—A mí me mueve documentar la realidad, captar los momentos importantes. Ahora se tiende mucho a cortar y a pegar historias, pero el periodista debe tener sensibilidad, no ser un simple repetidor.

—¿Qué tanto le ha costado readaptarse al país?

—Lo que más me ha pegado no es el tránsito, porque sabía que Caracas es caótica, sino la falta de esmero, de dedicación, de visión y de ganas de trabajar. Creo que el discurso del gobierno hacia el patrono ha incidido en esto. Hay que esperar que a los otros les dé la gana. Los valores se han olvidado, la vulgaridad está al lado de la decencia y el trabajo honesto roza con la anarquía. Pero también hay gente maravillosa y es rico saber que hay una parte del país en progreso, más de la mitad que quiere mejorar, que quiere ver un cambio.

—Tiene un blog en el que no escribe desde hace mucho.

—Sí, me encantaría seguir escribiendo. Quiero ir más allá de lo que hago con Cinco minutos por todo lo que se ve en el noticiero, incluso a sabiendas de que a las 12:32 pm van a transmitir una cadena nacional, como lo hacen con frecuencia, lo que es un abuso. Cuando se limitan las opciones peligra la información y se pierde la libertad de expresión, no solo para el que trabaja con la noticia sino para el que la recibe y la necesita. Pero sí, me gustaría volver a escribir.