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El fotógrafo venezolano que recorrió el mundo por “accidente”

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El artista dará una charla sobre su experiencia en la Sala Eugenio Montejo de la Biblioteca Los Palos Grandes | Foto: Andrés San Juan

Andrés San Juan logró hacer su sueño realidad después de que fuera arrollado por un automóvil. Viajó por 10 países con su cámara analógica y fotografió el estilo de vida de las personas. Próximamente publicará un libro en el que compartirá su experiencia   

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Andrés San Juan, antes de dedicarse a la fotografía, estudió medicina en la Universidad José María Vargas pero no culminó la carrera. En búsqueda de su vocación, decidió estudiar derecho en la Univesidad Central de Venezuela. Se sintió a gusto con la profesión y obtuvo el título de abogado. Para entonces, no pasaba por su cabeza que accidentalmente se iba sumergir en un proyecto que le llevaría a retratar la forma y el estilo de vida de habitantes de diez países en todo el mundo.

Un año antes de culminar su carrera universitaria, Andrés San Juan escribió un guión cinematográfico. Se dedicó a enviarlo por email a muchos especialistas para que lo corrigieran y lo orientaran a mejorar su forma de escribir.

“A Enrique Lazo le gustó mi guión, me invitó a hablar con él y decidió hacer un taller informal conmigo. Cuando lo culminé, Lazo me recomendó que estudiara cine. Tomé su consejo, realicé los trámites para poder salir del país y me fui a Madrid”, explicó San Juan.

El artista ingresó al Instituto del Cine de Madrid, en el cual estudió dos años de dirección. Allí también realizó dos diplomados en dirección de fotografía. “Allí aprendí mucho gracias a mi profesor Oscar Durán. Él no se enfoca en las fotos, sino en la historia que está detrás de la foto. Es un director narrativo”, agregó.



Pero el destino de San Juan cambió a causa de un accidente. Por salvarle la vida a su perra fue atropellado por un automóvil. A la mascota no le pasó nada, pero él fue golpeado en la pierna. El conductor costeó los gastos médicos y, además, pagó una indemnización al fotógrafo con la que cubrió los gatos de pasajes, viáticos y el libro que será publicado en los próximos meses.

“Que me atropellaran fue el cambio de mi vida. Mi perra no se murió, a mí me dieron un dinero y pude cumplir mi sueño. Un día estaba hablando con mi novia y le dije ‘voy a comprar cinco pasajes de una vez’. Así fue, compré boletos para Irlanda, Londres, Marruecos, París y Berlín”, narró.  

Caracas/Madrid

Antes del “fortuito” accidente, Andrés San Juan estaba desempleado, no poseía los recursos económicos para viajar, pero sí contaba con el tiempo suficiente para fotografiar su vida en Madrid. Con la cámara analógica de su madre experimentó todo el proceso de revelado.

“Todo el proceso desde que tomaba la fotografía lo hacía yo. Lo que hice fue fotografiar mi vida en blanco y negro. Ese proyecto se llama ‘Madrid sin colores’ y ahí fue cuando comencé con lo de Texto-imagen”.


Con “Madrid sin colores” expuso dos veces en la capital española. En cada una de las imágenes incorporó textos relacionados con sus vivencias en Venezuela.

“Es una mezcla de lo que yo viví aquí  en Venezuela y lo que soy en Madrid. Uno cambia cuando se va, uno se hace de aquí y de allá, a donde tú te vayas lo vas a llevar. Si yo me hubiese ido para Miami te aseguro que no sería el mismo”.



Sudaca Frames: Por la carretera

En el libro Sudaca Frames: Por la carretera, Andrés San Juan documenta la cotidianidad de 10 países a través de imágenes callejeras tomadas a lo largo de diferentes travesías.

“Yo intenté hacer lo que relata Jack Kerouac en su libro  En el camino. El autor formó parte de la generación Beat de la década de 1940. Era fanático del Jazz y realizaba viajes con sus panas a lo largo de Estados Unidos”, explicó.

Irlanda, Portugal, Marruecos, Francia, España, Egipto, Tailandia, Camboya, Vietnam y Laos fueron los países que recorrió San Juan con la visión personal del lente de su cámara y una letra rebelde e irreverente.


Su primer recorrido lo hizo por Irlanda, pero no fue lo que esperaba: “A las personas de ese país no les gustaba hablar. Había mucha gente ebria llorando en las calles, las personas me rechazaban”.

A raíz de esa experiencia se desanimó y no quiso visitar Londres. Decidió ir a Marruecos, donde vivió una experiencia distinta, fue el primer viaje en el que se sintió cómodo con las personas locales.

“Los viajes que yo hago los vivo al máximo. Me levanto a las seis, me emborracho, comparto. De lo contrario no habría fotos. El proceso es muy importante. En el libro siempre hay una mezcla entre la experiencia real y lo que yo viví. Hay más de 70 mil palabras. Es una novela de fotografías”.

De cada uno de los lugares que visitó San Juan se trajo “un pedacito de ellos”.

Portugal: “Debes contemplar. Un país entero donde se puede apreciar desde cualquier rincón el atardecer. Siempre hay un ocaso”.

Sur de Francia: “Ahí la gente puede ser artista sin sentir vergüenza de serlo. Es un lugar donde no se mide al artista por el éxito que tenga, simplemente eres artista y punto”.

Egipto: “Cuando fui a las pirámides no les tomé fotos. Fotografié a los trabajadores egipcios y a los caballos notablemente agotados de tanto transportar turistas”.


Costas españolas: “Me arriesgué al acampar en las costas españolas porque es ilegal. Ellos tienen esa ley para que las personas que visiten las costas paguen para poder hospedarse”.

Sur de Asia: “Después de ir a ese conteniente me di cuenta de que aquí no somos pobres. En Camboya conocí unos niños que vivían en un charco, como en unos palafitos pero muy desgastados y humildes. Convivían en la suciedad y a pesar de eso sonreían”.

“Te tienes que permitir ser inocente, vivir dejándote entusiasmar por el camino, entenderlo y creer que de verdad hay magia en el mundo. Sal arriésgate, exponte. Emborráchate un día en un bar y experimenta qué es lo que pasa. Yo aprendí que en realidad lo bonito es lo sencillo. Quiero mostrar a la gente que está ahí al mismo tiempo que nosotros estamos aquí”.

Fotografía Analógica  

Lo que más le gusta a Andrés San Juan de las cámaras analógicas es la textura de las fotografías. El fuerce de la película y cruce del revelado permiten obtener un grano denso, contraste alto y colores saturados y alterados. Aunque el resultado posterior es intensificado de manera digital.

“Cuando pongo el ojo en un digital no veo la vida, veo lo mismo que estoy viendo aquí. Con la analógica solo tienes 36 fotos. Disfruto el proceso posterior. A veces veo la fotografía hasta tres meses después. La técnica digital va muy rápida, yo necesito enamorarme otra vez”.

De esta forma Andrés San Juan logra una textura “sucia” en la fotografía que contrasta con el sujeto de la misma.


Charla sobre su experiencia

Este miércoles, Andrés San Juan dará una charla en la cual planteará, desde sus experiencias personales, el proceso de materialización de un libro, desde su concepto hasta su realidad.

Sumando Lectores: Sudaca Frames:

Fecha: 13 de abril

Hora: 5:30 pm

Lugar: Sala Eugenio Montejo de la Biblioteca Los Palos Grandes