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“No hay edad para la realización”

Mimí Lazo | Foto: Cortesía

Mimí Lazo | Foto: Cortesía

La actriz y su esposo, Luis Fernández, tienen planes de producir obras de Broadway en español en Estados Unidos. Entre ellas, Cabaret y Despertar de primavera

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A casa llena se presentó Mimí Lazo en el Teatro Trail de Miami el 8 y el 9 de agosto, cuando interpretó A mi gordo no me lo quita nadie. Compartió el momento en su cuenta de Instagram (mimilazod) con una foto en la que sostiene el cartel de Sold Out (Agotado). El éxito de las funciones le aseguró una temporada más larga en septiembre y en otras ciudades de Estados Unidos como Houston.  Hay planes también para presentarla en Los Ángeles y Nueva York.

Aunque la actriz tiene múltiples compromisos en el extranjero, asegura que no se mudará del país. “Desde hace 20 años vengo a Miami con frecuencia y cada cierto tiempo visito Nueva York. Después de largas temporadas de trabajo en Venezuela, mi esposo (Luis Fernández) y yo nos tomamos el tiempo de ir a otros lugares y ver lo que se hace. Eso nos permite ampliar nuestra visión de lo que podemos crear a continuación”.

—A pesar de que el monólogo fue bien recibido por el público, hay un grupo de venezolanos residentes en Miami que trataron de boicotear sus funciones. ¿Qué tiene que decir a esas personas que mezclan trabajo con la ideología política?

—Yo no estoy identificada con ningún partido. Mi ideología política no está en un tweet. Es lo que ejerzo a diario en mi empresa, en la que ya han participado más de 500 trabajadores de la escena, gente con diversas ideologías religiosas, políticas, sexuales… Posiciones que para mí no son relevantes. Ese es el país que deseo y que nosotros construimos desde nuestra práctica diaria, no desde un bla bla bla insensato. La polarización es un mal terrible que afecta no solo a Venezuela, sino al mundo entero. Hay personas que atizan el odio para dividir y otras que intentamos crear puentes de comunicación. Los primeros siempre nos verán como el enemigo, pero esa es mi misión: reunir en los teatros en los que me presento a un público heterogéneo y celebrar alrededor de una obra la diversidad.

—¿Qué otros planes tiene en Estados Unidos?

—Seguimos trabajando con Evenpro en la producción de obras de Broadway en español, no solo para Venezuela, sino con miras a exportar el concepto a varias ciudades de Estados Unidos. Queremos montar Cabaret, La verdadera historia de Pedro Navaja y Despertar de primavera.

—Actualmente está en pantalla con ¿Vieja, yo?, Corazón esmeralda y Los secretos de Lucía). En una época difícil por la poca producción de telenovelas, ¿se siente privilegiada?

—Siempre me he sentido privilegiada de trabajar en lo que me gusta. Eso hace la vida más fácil y uno se vuelve generoso cuando se dedica a su vocación. Con ¿Vieja, yo? se rompió un paradigma, sé que es un precedente importante para todas las actrices. Soy la única intérprete venezolana que ha protagonizado después de los 50 años de edad y no te lo digo desde la vanidad ni de mi ego —que lo tengo grande—, sino desde mi compromiso con el mensaje a las mujeres de que no hay edad para la realización. Es muy triste ver consumirse en el odio a compañeras que he admirado profesionalmente, que por la edad ya dejaron de tener oportunidades y que han claudicado a sus sueños. Saber que les ocupa más mi carrera que las de ellas me entristece.