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El drama y la comedia abarrotan los hospitales

Código negro muestra un hospital en el que deben trabajar con los insumos contados

Código negro muestra un hospital en el que deben trabajar con los insumos contados

Las series médicas exigen cada vez más realismo y preparación por parte de los actores. Algunos profesionales de la salud disfrutan estas producciones. A otros les dan alergia porque consideran que generan falsas expectativas 

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Las salas de emergencia están llenas de pacientes y clichés. En el primer capítulo de Chicago Med y Código negro, los dos dramas médicos que estrenaron esta semana en televisión, hay personajes recurrentes.

Está la paciente embarazada en riesgo, la hija de un donante de órganos, el equipo médico interracial, el doctor novato que genera tensión sexual entre las enfermeras y que terminará teniendo algo con la que menos atención le preste y, finalmente, el paciente en estado agónico que luego de 5 minutos de música incidental volverá a abrir los ojos.

Son producciones emocionantes que usan el mismo récipe de E. R., Dr. House y Grey’s Anatomy, aunque sus autores lo nieguen. “Creo que todas son diferentes. Chicago Med está deliberadamente enfocada en la medicina. Van a descubrir algo nuevo cada semana acerca de enfermedades o protocolos de tratamiento médico”, declaró el productor Dick Wolf a El Universal de México.

El infectólogo Julio Castro tuvo la oportunidad de ver el estreno de ambas series. “Las dos se ajustan a la realidad de los diagnósticos y procedimientos médicos, pero no en los tiempos. Código negro me pareció un poco exagerada en ese sentido. En 20 minutos ingresan, diagnostican y operan. El promedio de espera en una sala de emergencia estadounidense es de 6 a 7 horas”.

Chicago Med captó su atención. “Me gustó el planteamiento del primer capítulo, en el que la sala de emergencia se abarrota luego de un ataque terrorista. Los médicos tenemos que aprender a trabajar en este tipo de situaciones”.

El especialista considera que E. R. ha sido la más fiel a la cotidianidad médica. Se trata del drama con mayor duración en la televisión norteamericana (15 años, 331 episodios). También es la serie con más nominaciones en la historia de los Premios Emmy: 124. De ese total, 31 estatuillas las han ganado actores principales, secundarios e invitados.

“Lo mejor de este tipo de series que estamos actuando la medicina. Es fabuloso retratar con honor a un grupo de gente que hace cosas asombrosas”, dijo en una rueda de prensa Colin Donnell, protagonista de Chicago Med que, al igual que el resto del elenco, tuvo que aprender procedimientos básicos como tomar un bisturí, entubar y hacer incisiones.

Hay capítulos en los que importa menos la técnica, en los que se muestran las relaciones interpersonales de los protagonistas, que pueden desencadenar situaciones hilarantes como las presentadas en Scrubs o Nurse Jackie.

Amor y odio entran en terapia intensiva, como en la vida real. “Trabajamos bajo mucho estrés y somos seres humanos. Las diferencias o similitudes de personalidad son parte del oficio y hay que saberlo llevar”, cuenta Daniel Garibaldi, residente de medicina interna del Hospital Universitario de Caracas, quien también destaca que las series estadounidenses distan mucho de la realidad venezolana. “Además de la sofisticación de los equipos y de la dotación de los hospitales, las patologías son propias de la región. En nuestro país hay más enfermedades tropicales”, indica.

 

Vocación en TV. En 2012, la Universidad Europea de Madrid realizó un estudio acerca de cómo influían las series de televisión en 213 alumnos que cursaban la carrera de Medicina en la institución. E.R., Hospital Central, Dr. House y Grey’s Anatomy eran las más populares. 84% afirmó que las veía “casi siempre” o “siempre”, y que la mayoría de ellas tenía una calidad científico-médica aceptable; 26,8%, además, atribuyó a estos programas su vocación médica.

El ex ministro de Sanidad José Félix Oletta, médico cirujano e internista, tiene sus reservas con respecto a estos programas. “Me producen alergia. Algunas de las conductas representadas por los actores son antiéticas, como en Dr. House, con cierto grado perverso y de una mezquina inteligencia. Por eso me desagrada y no lo veo como modelo del médico del siglo XXI”.

La escritora Mónica Montañés atribuye el éxito de estos dramas a que los médicos suelen ser muy atractivos porque se les relaciona directamente con la nobleza y el sacrificio, dos cualidades que la gente suele admirar. Además, dice, su día a día los convierte en héroes que luchan todo el tiempo contra la muerte.

“La lucha entre el bien y el mal siempre es un gran tema que de alguna manera te asegura el éxito”, expresa la autora, que también ha aprendido como espectadora. “Luego de ver E. R. me cuido muchísimo al escribir tramas que involucren médicos. Esas vainas, por ejemplo, de poner actores en terapia intensiva sin tapabocas son errores imperdonables hoy en día (risas)”.

 

Chicago Med

Universal

Lunes, 9:00 pm

 

Código negro

Sony

Miércoles, 8:30 pm