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La diversidad sexual destella en la pantalla

Jeffrey Tambor | AFP

Jeffrey Tambor | AFP

La comunidad LGBTI ha ido ganando espacios dentro de las series. Los guionistas incluyen cada vez más personajes que se alejan de los estereotipos.Transparent muestra la historia de un anciano transexual 

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El azul es para los niños. El rosado, para las niñas. Lo dicta la convención social. Pero los guionistas de series de televisión rompieron esas reglas en los años noventa. Desde entonces usan otros colores para dibujar a los personajes sexodiversos de sus historias, esas con las que se dieron a conocer lesbianas como Ellen DeGeneres en Ellen, homosexuales como Jack McPhee en Dawson’s Creek y ahora transgéneros como Maura Pfefferman en Transparent.  

La más reciente entrega de los Globos de Oro premió a esta última producción como Mejor Serie de Comedia. Su intérprete, Jeffrey Tambor, obtuvo el galardón como Mejor Actor de Comedia de Televisión por encarnar a Morton Pfefferman, un anciano que decide cambiarse de sexo y vivir esa transición al lado de su familia.

Compartió nominaciones con Orange is the New Black, serie que empezó a destacar en 2014 cuando obtuvo seis nominaciones en los Emmy, entre ellas la primera para una transexual, Laverne Cox, como Actriz de Reparto. The Normal Heart recibió la misma cantidad de postulaciones en esa ceremonia y se llevó el galardón como Mejor Película. En 2015, una de sus figuras principales, Matt Bomer, ganó un Globo de Oro como Mejor Actor de Reparto.

Un estudio realizado en octubre de 2014 por la Alianza Gay y Lésbica contra la Difamación  (Glaad, por sus siglas en inglés) señala que 32 de los 813 personajes recurrentes en las series transmitidas en horario estelar manifiestan su homosexualidad. Los personajes transexuales tienen mayor presencia en servicios de televisión por streaming, como es el caso de Orange is the New Black de Netflix y Transparent de Amazon.

Gabriela Agudo, editora de tevefilia.blogspot.com, considera que el éxito de estas series se debe a una labor que se hace fuera del escenario. “A pesar de que no todos son gays, parte de la apertura hacia los temas de sexodiversidad se ha dado gracias a la salida del clóset de los personajes favoritos del público en la vida real. Ese es el caso de Cynthia Nixon, Rosie O'Donnell y Neil Patrick Harris”.

Ellen DeGeneres es una de las pioneras. En abril de 1997, en el capítulo “The Puppy Episode” de la serie que llevaba su nombre, la actriz revela que es lesbiana. Ese año la producción ganó un Emmy al Mejor Guión en el renglón de comedia.

Al año siguiente se estrenó Dawson’s Creek, la primera serie juvenil en incorporar a un homosexual como personaje secundario de la trama. Jack y David (interpretados por Kerr Smith y Greg Rikaart) se dieron el primer beso gay en la televisión estadounidense, emitido en el año 2000. El programa, que en Venezuela fue transmitido por Televen, duró cinco años al aire.  

Will & Grace marcó un hito en 1998. Fue la primera serie con un protagonista homosexual. Will Truman (Eric McCormack) rompía con los estereotipos del gay amanerado. La serie transmitida por Sony obtuvo 83 nominaciones a los Emmy (ganó 16) y 27 postulaciones a los Globos de Oro durante sus 8 temporadas al aire.

En el año 2000 HBO apostó por Queer as Folk. En ese entonces, la televisión mostraba la vida homosexual desde la comicidad, lo que contrastó con una trama sin precedentes en la parrilla televisiva. La producción trató de manera explícita temas como la promiscuidad, el sida, la adopción y el matrimonio gay.

En 2004 se lanzó su equivalente femenino: The L Word. Fue la primera serie protagonizada por lesbianas. Fue menos controversial que Queer as Folk, pues la producción se centró en dar a conocer dramas personales de sus protagonistas y no contenidos sociales. Fue transmitida durante cinco años por Warner Channel. 

La cadena Fox tiene el mayor porcentaje de personajes sexodiversos (6,5%), con series como Glee, la serie musical con la que Ryan Murphy presenta un abanico de tendencias sexuales vistas desde la adolescencia.

HBO, por su parte, transmite la segunda temporada de Looking, serie estrenada en 2014 que sigue la línea de Queer as Folk. Se centra en las vivencias de tres amigos homosexuales en la ciudad de San Francisco. Tiene 91% aceptación en el portal Rotten Tomatoes.

En un mundo en el que, hasta la fecha, casi una veintena de países aceptan el matrimonio y la adopción entre personas del mismo sexo, la televisión parece estar dispuesta a contar más historias de la comunidad LGBTI. Una comunidad que nunca ha desistido en hacer valer sus derechos. 

HBO asume riesgos

Películas para televisión exitosas como Behind the Candelabra, basada en las memorias del pianista estadounidense Liberace, estaba concebida inicialmente en formato de cine, pero fue la cadena HBO la que le abrió las puertas luego de que la gran pantalla le diera la espalda por la manera explícita en que abordaba el tema de la homosexualidad.

La producción ganó el Emmy 2013 en las categorías de Mejor Miniserie o Película para TV, Mejor Dirección (Steven Soderbergh) y Mejor Actor (Michael Douglas). La idea estuvo 12 años esperando la aprobación de algún estudio de cine.

The Normal Heart, el que sería el tercer largometraje de Ryan Murphy, tampoco encontró su lugar en un muy conservador cine estadounidense que se negó a mostrar los comienzos del VIH en la Nueva York de la década de los años ochenta. De nuevo, HBO volvió a correr el riesgo.

En julio del año pasado la revista Vanity Fair hizo referencia a un estudio acerca de la sexodiversidad en el cine. De 102 filmes estrenados en 2014 por las casas productoras más importantes de Hollywood, solo 17 incluían personajes identificados con la comunidad LGBTI y no de la manera más apropiada.

Las conclusiones señalan que los personajes explotaban estereotipos clásicos de la homosexualidad.

La cifra

83 nominaciones a los Emmy y 27 nominaciones a los Globos de Oro tuvo Will & Grace durante sus 8 temporadas al aire.