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Los discos, la TV por suscripción y los libros ahora son un lujo

Un libro cuesta la tercera parte del sueldo mínimo

Un libro cuesta la tercera parte del sueldo mínimo

Para disfrutar de la programación de un canal extranjero, comprar un best seller o adquirir lo más reciente de un cantante hay que hacer una inversión cada vez mayor

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Una persona que gane sueldo mínimo y quiera comprar Cama incendiada, el más reciente disco de Maná, tiene que invertir 35% de su ingreso mensual, 2.600 bolívares aproximadamente, para escuchar en su equipo de sonido canciones como “La prisión” o “Mi verdad”.

“En las tiendas Recordland ha habido un aumento de entre 80% y 90% en ventas, pero en unidades vendemos 30% menos en comparación con el año pasado. Sony Music, que aún opera en el país, solía tener precios hace un año de 600 bolívares, pero ahora rondan los 2.000”, afirma Vidal Hernández, gerente comercial de Sonográfica, compañía encargada de la distribución en el país de títulos como Radio Universo, de Chino y Nacho.

De acuerdo con la página web de la tienda, la producción del dúo venezolano cuesta 2.100 bolívares. “Hay que recordar que se pagan regalías. El manager de ellos vende el disco como si fuera importado. Hace dos meses trajimos al material de Universal Music y entre ese lote estuvo lo último de Juan Gabriel. El disco se vendió en 5.000 bolívares y se agotó”, agrega.

Las producciones independientes también han incrementado su precio. Si hace 6 meses el álbum de una banda nacional costaba entre 500 y 700 bolívares, actualmente puede llegar a 1.500.

Los costos de la materia prima para compañías como Optilaser dependen del valor del dólar. “El aumento ha sido drástico. Cada vez que aumenta el dólar, hay obviamente una repercusión en nuestras operaciones. Nuestros precios son en bolívares, pero compramos en divisas. Nuestra materia prima es el policarbonato, con el que se fabrica el disco. En diciembre pasado una bolsa de 700 kilos nos costaba 800.000 bolívares. Ahora está en 2.400.000”, indica Francisco Manigat, gerente de mercadeo y ventas de la empresa.

En negocios que no pertenecen a grandes cadenas el proceso de selección es aún más riguroso. “Cada vez nos quedamos con menos inventario. Es necesario ser más selectivo para elegir un artista”, dice Jorge Rivas, dueño de La Conga CD en Galerías Ávila.

“Cuando salió Rebel Heart de Madonna, me arriesgué y traje 10 copias. Cada uno tuvo un valor de 6.000 bolívares. Se vendieron todas”, detalla sobre el álbum que se publicó en marzo.

La producción de eventos también se ha visto afectada, especialmente aquellas iniciativas que ofrecen conciertos gratuitos como Union Rock Show. Entre 2008 y 2013 realizaron anualmente un promedio de 19 espectáculos; en 2014 se redujeron a 5 y este año solo harán 3. El primero se hizo hace dos semanas en la plaza Miranda de Los Dos Caminos. Los otros serán entre octubre y noviembre cuando se haga la entrega anual de premios.

“Hemos tenido que disminuir el número porque las marcas patrocinantes recortaron el financiamiento o tuvieron que destinar el dinero a otras actividades”, indica Daniel Nocera, uno de los fundadores y organizadores.

El cuatrista Cheo Hurtado espera la aprobación de los fondos para poder organizar este año La Siembra del Cuatro. “Siempre hemos tenido el apoyo del Estado. En 2014 se incorporaron empresas privadas. Los presupuestos tenemos que actualizarlos después de que pasa un mes porque todo aumenta”, afirma el músico.

Letras caras. Los lectores también enfrentan una situación similar. La mayoría de las novedades tienen un precio superior a los 1.500 bolívares. La más reciente edición hecha por Libros El Nacional de El fin del poder de Moisés Naím puede ser comprada por 2.200 bolívares. Telenovela adentro de Carolina Acosta-Alzuru (Editorial Alfa) vale 2.889 en Tecn.-Ciencias. Son títulos impresos en Venezuela. El costo puede ser aun mayor si el libro es importado directamente por un librero, pueden superar los 5.000 bolívares.

Wilmer Castro, encargado de comercialización de Gráficas Lauki, indica que el principal problema es la materia primera. “No podemos mantener precios por mucho tiempo. Los proveedores cambian constantemente los presupuestos. Antes podían durar seis meses, ahora solo hasta una semana o a veces días”, señala.

Cita como ejemplo la impresión de 2.000 libros de 250 páginas. Actualmente puede costar 3 millones de bolívares. En enero el valor era de aproximadamente 750.000 bolívares.

Planes para cada bolsillo. La televisión por suscripción sigue siendo una de las modalidades de entretenimiento más populares en Venezuela, donde hay cerca de 5 millones de usuarios de esta modalidad (el 60% de los hogares en el país), según cifras de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

Esta institución aprobó un ajuste de tarifas de telefonía, Internet y televisión por suscripción: 35% de aumento total entre mayo, junio y julio.

Los precios se ajustan a cada tipo de cliente. Directv ofrece planes mensuales que van desde el Bronce (80 canales por 364 mil bolívares) hasta el Oro HD (186 canales, 33 de ellos en alta definición, por 674 mil bolívares).

NetUno brinda paquetes según la ciudad en la que reside el cliente. Los planes van entre los 181 bolívares hasta los 913 bolívares mensuales.

En todas las operadoras, tanto la instalación de los equipos, el servicio técnico y la reposición de un control remoto ronda los 400 bolívares por solicitud.

Ronald Rodríguez, Presidente de la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción explica que el sector depende exclusivamente de las divisas, pues deben cancelar el costo de los servicios que les prestan sus proveedores en el extranjero y realizar la inversión en infraestructura.

Esto incluye la importación de decodificadores, cuya demanda supera la oferta, por lo que los nuevos clientes tienen que anotarse en lista de espera. “Esto dejó de ser un negocio. Hay empresas que trabajan con perdida, porque pueden tener hasta dos años sin que le liquiden divisas. Debemos sobrevivir con lo que tenemos para no desmejorar el servicio”, dice Rodríguez.

La suscripción a plataformas de televisión por Internet es otra opción que exploran algunas interesados, a pesar de que Venezuela tiene la velocidad de conexión más lenta de Latinoamérica. Netflix ofrece planes desde 7,99 dólares al mes. Compañías nacionales como Vivo Play cobran 390 bolívares mensuales.