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“Es muy difícil emprender cualquier proyecto en este país”

El galerista Luis Miguel La Corte quiere apoyar el diálogo entre los artistas nacionales y los extranjeros / Williams Marrero

El galerista Luis Miguel La Corte quiere apoyar el diálogo entre los artistas nacionales y los extranjeros / Williams Marrero

El ex director de la Galería de Arte Nacional afronta un nuevo reto con la inauguración en febrero de Espacio Monitor, una galería que sustituye a Periférico Caracas en el Centro de Arte Los Galpones

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Del cierre de un espacio dedicado a las artes, Periférico Caracas en el Centro de Arte Los Galpones, nace en febrero otra propuesta: Espacio Monitor; que se suma al cerrado circuito de galerías y centros no convencionales que funcionan en Caracas como una alternativa a los museos estatales.

El lugar que dirige Luis Miguel La Corte, ex presidente de la Galería de Arte Nacional y de la Colección Cisneros, funcionaba antes como la galería La Cuadra en Los Palos Grandes. La mudanza no solo representa un cambio de nombre y sede, sino que amplía los horizontes del proyecto que busca establecer un diálogo entre el arte contemporáneo nacional y el del mundo entero. Un reto enorme en Venezuela, un país en el que cada día más artistas y personas relacionadas con el medio buscan probar suerte más allá de las fronteras.

—¿A qué responde el cambio de la galería La Cuadra a Espacio Monitor?

—El lugar anterior nos funcionó muy bien durante muchos años, pero teníamos limitaciones tanto de espacio como de infraestructura. Desde hace tiempo pensamos en la necesidad de ampliar la galería para tener unos depósitos aptos y una sala de exhibición más grande. Buscamos en varios lugares de Caracas y se presentó la oportunidad en el Centro de Arte Los Galpones. Los directivos nos invitaron a que presentáramos una propuesta, llegamos a un acuerdo y aquí estamos, a punto de abrir las puertas el 16 de febrero.

—¿Siempre estuvo planteado sustituir el espacio de Periférico Caracas/Arte Contemporáneo?

—En realidad nosotros empezamos las conversaciones para el espacio que ocupaba anteriormente la galería de Fernando Zubillaga. Después surgió la otra sala, nos gustó mucho la idea porque los directivos de Los Galpones querían que se continuara con el trabajo que hizo durante tiempo Periférico Caracas y nuestra propuesta se ajustaba a eso.

—¿Se mantiene el perfil que tenían en la galería La Cuadra?

—Tendremos ciertos cambios con relación a los lineamientos y la programación expositiva. Antes trabajábamos fundamentalmente con artistas venezolanos y en contadas ocasiones teníamos creadores de otras naciones. Ahora queremos hacer un esfuerzo mayor y empezar a traer obras que forman parte del entorno más interesante del arte contemporáneo del mundo entero. Eso no significa que vayamos a dejar de apoyar el arte nacional, pero ahora lo haremos mediante un diálogo e intercambio con propuestas de otros artistas.

—Llama la atención que las primeras exposiciones serán de extranjeros…

—Sí, aunque abriremos con Víctor Lucena, un venezolano que tiene muchos años viviendo en Europa, cuya obra, por circunstancias de la vida, no ha sido muy difundida en el país. Después tendremos dos individuales de artistas latinoamericanos: uno es el mexicano José Dávila  y el otro es el uruguayo Marco Maggi. Son propuestas que invitan a la reflexión, mueven y plantean ideas.

—¿Qué busca con la incorporación de artistas extranjeros en la programación de la galería?

—En la década de los ochenta y noventa teníamos en Venezuela mucho contacto y confrontación con manifestaciones artísticas de todas partes del mundo, no solo en los museos, sino también en las galerías. También éramos muy activos en la promoción de los venezolanos en el extranjero. Estábamos acostumbrados a ese intercambio fecundo que se ha perdido en los últimos años. Nuestra intención es recuperar esa tradición, inscribir a Caracas otra vez en el circuito del arte contemporáneo mundial y refrescar el ambiente.

—¿Contarán con patrocinio al igual que Periférico Caracas?

—En principio no tenemos un patrocinio exclusivo, pero estamos buscando alianzas para las exposiciones, sobre todo las que vienen del extranjero, porque los gastos son grandes. Hemos estado en conversaciones, incluso con algunos de los que fueron patrocinantes de Periférico, y creo que hay muy buenas perspectivas. Además, queremos continuar con el programa de formación de curadores que tenía esa sala, pero para eso es necesario el apoyo de empresas privadas.

—En la situación de crisis económica que vive el país pareciera cuesta arriba mantener o abrir una galería, ¿cómo hace un galerista para afrontar estos retos?

—Confieso que yo también me lo pregunto porque es muy difícil emprender cualquier proyecto en este país. Creo que hay que tener una cierta dosis de inconciencia y de locura. Nuestro perfil nunca ha sido ser fundamentalmente comercial, por eso estamos buscando alianzas y el apoyo que nos han dado siempre coleccionistas, pues gracias a ello se ha podido sostener este proyecto. Aunque todo luce muy complicado y a pesar de que las perspectivas económicas son terribles, la vida continúa. Además, los artistas nos necesitan.

—Muchos galeristas han expresado la dificultad que tienen al adquirir materiales básicos para el montaje de las exposiciones. ¿Cómo ha sido para usted este proceso?

—Muy difícil, pero uno se adapta. Creo que una de las cosas fundamentales que tenemos es la capacidad de resolver problemas. Buscamos sustitutos, hacemos contactos con nuevos proveedores, intercambiamos mercancía con los mismos artistas, como un trueque. Hasta los momentos eso nos ha dado resultados y nos ha permitido contar con una planta de trabajo de primer nivel que encabeza el curador Miguel Miguel García.

—¿Asiste a los museos nacionales?

—Tengo por lo menos un año que no he visto nada. Durante la última década he observado algunas cosas que se hicieron en la Galería de Arte Nacional, pero no he visto ninguna programación motivadora, que sirva de estímulo para el pensamiento, para la reflexión, para saciar la pasión por el arte.

—Como ex presidente de la GAN, ¿cómo mira la institución hoy en día?

—Obviamente que para mí es doloroso ver su deterioro. Me parece que se dio un paso importante con la nueva sede, pero en general no lo veo con buenos ojos. Tengo una enorme interrogante con relación a las colecciones, el estado de ese patrimonio que es valiosísimo. No solo el de la GAN, sino en general el de todos los museos. Me preocupa que no haya una política informativa de esas instituciones que dé a conocer el sentido de lo que están haciendo.

—¿Se podría decir que el público que antes asistía a los museos acude ahora a las galerías?

—Creo que sí, pero no tengo estadísticas. La impresión general es que los museos recibían antes más público y tendría que continuar siendo así porque son las instituciones con la infraestructura y las condiciones apropiadas para recibir a gran cantidad de personas. Por eso para mí ha habido un retroceso.

—¿Considera que las galerías han sustituido el espacio de los museos?

—Creo que ninguna galería se lo ha propuesto, pero en cierta medida puede haber algo en el sentido de que la gente busca alternativas y las ofertas que hay en otros espacios. Sin embargo, no tenemos las condiciones ni los recursos para sustituir las exposiciones que hacen los museos, ni mucho menos las colecciones. Eso no ocurre en ningún país del mundo.

—Hay mucha expectativa con la designación con Edgar González como presidente de la Fundación Museos Nacionales. ¿Cuál es su opinión al respecto?

—No lo conozco, he oído comentarios que son positivos. Solo aspiro a que le vaya muy bien y que haga lo mejor que pueda su trabajo, fundamentalmente por el país que se merece unas instituciones culturales dignas y con presencia. 


Epígrafes


“En principio no tenemos un patrocinio exclusivo, pero estamos buscando alianzas para las exposiciones, sobre todo las que vienen del extranjero, porque los gastos son grandes”


“Para mí es doloroso ver el deterioro de la Galería de Arte Nacional. Me parece que se dio un paso importante con la nueva sede, pero en general no lo veo con buenos ojos”




anmartinez@el-nacional.com