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El desnudo en carboncillo se evoca, se huele y se saborea

La individual rinde homenaje al crítico de arte Roberto Guevara | FOTO MANUEL SARDÁ

La individual rinde homenaje al crítico de arte Roberto Guevara | FOTO MANUEL SARDÁ

Integrada por dibujos elaborados entre 1997 y 2015, la exhibición juega con el erotismo de líneas sinuosas y colores explosivos

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Piñas, parchitas, cocos, melones, mandarinas, cambures. En una mesa central, las frutas se acumulan, expiden olores y tonalidades. Son el inicio; todo lo que sigue es dibujo. Hacia atrás, por la derecha y la izquierda; desde arriba y hacia abajo, como en un acto erótico, se despliegan desnudos, primeros planos, espaldas; la silueta de un rostro, una mano de uñas pintadas que acaricia el genital.

El artista Pedro Tagliafico dice que sacó de un escondite sus obras más viscerales para retar con humor negro la pacatería de la sociedad. Así reunió unas elaboradas entre 1997 y 2015 en la exhibición Frutas tropicales, que fue inaugurada en la Galería 39 de El Hatillo.

“Es un homenaje a Roberto Guevara, uno de los primeros críticos de arte que tuvo este país. Dije que ya tenía una cierta edad y que debía sacar estos cuadros. Son muchos, no podía mostrarlos todos. Quería que cada una tuviera su propia aventura”, expresa.

La muestra juega con los elementos sensuales y evocativos de las frutas para hacer un paralelismo con las posibilidades del cuerpo humano. Líneas sinuosas, colores potentes y el collage forman parte de las piezas, creadas en creyón, lápiz y carboncillo sobre papel.

“Las frutas y los seres humanos tienen olor, sabor, sensualidad. Son ácidas y dulces; y así somos nosotros, los latinoamericanos. Porque el europeo no tiene esa mezcla”, agrega el creador caraqueño, que ha realizado exposiciones individuales desde 1973.

En el uso del color, Tagliafico recuerda a sus principales influencias: los artistas David Hockney, Mercedes Pardo y Henri Matisse. “Es un elemento sumamente difícil, porque cuando no está bien utilizado puede ser naif. Hay que tener dominio del color para que se vuelva volátil, que flote en el espacio”, agrega.

Frutas tropicales está integrada por más de una treintena de obras. Entre imágenes de frutas –naranjas, lechosas– se intercalan otras figuras: piernas femeninas cubiertas por mayas rojas y torsos sobre sábanas de diversos estampados y texturas. Según el texto del catálogo, escrito por Larissa Hernández, el autor muestra nuevos cuerpos: “Examina cuidadosamente la materia, analiza su carácter, devela su esencia y expresa lo percibido mediante un relato poético”. Habla de un erotismo que se impone motivado por el misterio y la tensión.

Tagliafico lo remata: “Esta muestra son evidencias de mi vida. Soy yo. Lo que he disfrutado. Además, es muy divertida. El desnudo ha existido siempre; pero en pleno siglo XXI estamos en un momento de mediocridad tan grande que cualquier cosa que se ve es un tabú”.

Frutas tropicales
Galería 39, calle Bolívar con calle Instrucción, El Hatillo
Horario: de martes a viernes, de 11:00 am a 1:00 pm y de 2:00 pm a 5:30 pm; sábado y domingo, de 11:00 am a 3:00 pm
Entrada libre