• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

“Me cuesta ser optimista pero no dejo de serlo”

Luis Gerónimo Abreu / WILLIAM DUMONT

Luis Gerónimo Abreu / WILLIAM DUMONT

El artista toca puertas en el extranjero: hizo un casting para Telemundo y un piloto en Panamá. Critica la censura en las telenovelas y afirma que si la producción aumentara la situación sería muy diferente

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Luis Gerónimo Abreu es uno de los galanes más populares de la televisión venezolana. Desde 2007 ha protagonizado una telenovela por año, una marca envidiable en un país donde apenas se producen dos anualmente.

El año pasado actuó en Los secretos de Lucía, que se transmite por Venevisión Plus, y hace pocos días terminó de grabar Corazón esmeralda, en la cual interpreta el personaje de Juan Andrés Montalvo. Ahora dice que se tomará un tiempo para hacer castings en el extranjero y descansar junto con su esposa, la actriz Claudia Lagatta.

No tiene un equipo preferido en Brasil 2014, pero sí le gustaría cantar un gol vinotinto en 2018. “Este país da dinero hasta para Pastor Maldonado, pero no para pagarle a un director técnico que nos lleve a un Mundial”, reprocha. 

Quiere ser padre, pero antes quisiera comprar una casa para estar más cómodos. Asegura que no entiende, cuando saca cuentas, cómo hace la gente que vive con sueldo mínimo. “En Venezuela los reales no alcanzan para nada”, afirma.

—¿Será el eterno galán?

—Raúl Amundaray sigue siendo galán. Para eso no hay edad. Estamos acostumbrados a historias con protagonistas de 20 años, pero se pueden contar cosas tan bonitas con gente de más edad. Aplaudí cuando supe que Miguel de León protagonizará la próxima telenovela del canal porque es una decisión que amplía las posibilidades.

—¿Se puede aumentar la producción en televisión?

—No lo sé. Hay un problema económico y de libertades muy grave. Tengo la esperanza de que no sea por mucho tiempo. Quiero ser positivo, pero es difícil cuando un día te levantas y recibes una cachetada, como es que ya no está el programa de un amigo en Televen, por ejemplo. Me cuesta ser optimista pero no dejo de serlo.

—¿Dónde ha hecho casting?

—Hice una audición para una telenovela de Telemundo, pero no sé qué va a pasar. Hay como 450.000 aspirantes (risas). También un piloto en Panamá, pero eso es un proyecto a largo plazo.

—¿Ha trabajado en su acento neutro?

—El bendito acento neutro es un problema de negocio, densidad poblacional y mercado. Hay 130 millones de mexicanos vs 30 millones de venezolanos. Cuando dicen acento neutro lo que entiendo es “habla como mexicano a ver si te quieren en Los Ángeles”.

—¿Cómo fue su experiencia en Los secretos de Lucía?

—¡Dura! Teníamos todo en contra: situación país, tiempo, dinero, HD, coproducción. Pero me quito el sombrero ante los resultados. Valió la pena porque demostramos que podemos hacer producciones de calidad.

—¿Qué hace falta para que la telenovela venezolana se vea de nuevo en el resto del mundo?

—Trabajar en HD es un imperativo. Pero volvemos a lo mismo: estamos envueltos en una crisis política, económica y social que coarta todo. Además está la censura, que limita los temas.

—Ese es uno de los puntos más importantes.

—Sí, no se puede decir "me robaron" o "lo secuestraron" porque los canales se cuidan de no ser acusados de instigación a delinquir o de generar zozobra. Piensan que al no decir esas cosas en las telenovelas los problemas del país van a desaparecer.

—Eso eliminó de la televisión los dramáticos realistas, como los de Leonardo Padrón.

—Yo no sé si hay presiones para que Leonardo no escriba más, aunque lo sospecho por el trato que le han dado en cadena nacional. Pero si los canales pudieran hacer varios dramáticos eso no sucedería. Cuando tienes presupuesto para hacer una sola telenovela tienes que elegir la más light y la más económica.

—¿Supo de algún tipo de censura mientras grababa Corazón esmeralda?

—Algunas de las escenas con Juliette Lima se eliminaron porque al parecer la expresión “vete de mi casa” podía ser considerada violencia doméstica. También hubo que reeditar el suicidio del personaje de Jean Carlo Simancas. Será que por ese tipo de ficción matan en el lobby del hotel Eurobuilding.

—Su esposa dijo que están listos para ser padres.

—¡Ella está listísima!

—¿Y usted?

—Sí, estamos en un buen momento. La idea está ahí. Mientras tanto hacemos la diligencia.


Corazón esmeralda

Venevisión

Lunes a viernes, 9:00 pm


EPÍGRAFE

“Trabajar en HD es un imperativo para volver a vender nuestras producciones. Pero volvemos a lo mismo: estamos envueltos en una crisis política, económica y social”



kfranceschi@el-nacional.com