• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

La crisis despierta a quienes sueñan con hacer carrera en TV

Hecham Aijad | Archivo

Hecham Aijad | Archivo

Una nueva camada de intérpretes y animadores luchan por un espacio en televisión y lograr nuevos contratos. La escasa producción de espacios hace que el futuro de estos profesionales sea incierto

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los nuevos talentos de la televisión viven su sueño un contrato a la vez. Para ellos no hay papeles pequeños, pues aparecer en pantalla ya es un logro en medio de una industria en la que los canales de señal abierta pasaron de producir 12 telenovelas al año a solo 2, y en la que los programas de variedades también son contados.

La falta de anunciantes y los presupuestos ajustados siguen asfixiando a quienes luchan por reactivar la producción nacional, que este año tuvo un avance con respecto al año pasado. En 2015, apenas se han estrenado cuatro producciones: Amor Secreto (Venevisión), Escándalos (Televen), A puro Corazón (Televen) y Vivir para amar (TVES).

A los jóvenes intérpretes no les basta con tener talento. Necesitan suerte, un buen manager y físico, según Luis Ugueto, representante de actores emergentes. “Muchas figuras consagradas se han ido del país, eso ha abierto un poco la puerta para que la gente del teatro y cine entre a los proyectos. Años atrás costaba mucho más que una cara desconocida quedara en un casting. A pesar de la poca producción, hay más oportunidades para los novatos”.

Rosmeri Marval, de 24 años de edad, será la nueva protagonista de Venevisión en Entre tu amor y mi amor. La actriz se considera afortunada de que el papel haya llegado en el momento indicado. “Antes estaba muy chiquita y más adelante no hubiese figurado. Mantenerme en televisión ha sido complicado. Por fortuna, desde el primer momento en que comencé en Somos tú y yo no he parado”, dice la joven.

“Antes la competencia se daba entre elencos de producciones que estaban al aire. Ahora la competencia entre los actores se da en los castings, pues no hay tantos proyectos como antes”, asegura la actriz.

José Ramón Barreto, también de 24 años de edad, es otro de los protagonistas juveniles que ha tenido una buena racha. Participa en A puro corazón, el remake del programa que hace 18 años impulsó la carrera Adrián Delgado, actor que lo apadrina. “Me ha dado mucho apoyo, me ha permitido darle mi propio espíritu a un personaje que interpretó él. Este es el punto más alto en mi carrera”.

Barreto señala que no tiene problema en asumir un rol secundario luego de haber protagonizado. Afirma que quiere continuar en el país y que desea formarse en otras áreas de la industria, como la producción.

A Hecham Aljad no le importó aceptar el personaje de un estudiante sin parlamento en Válgame Dios, porque sin esa participación no hubiese llegado a estudiar los libretos de un personaje con nombre y apellido para Amor Secreto.

“Gracias a mi primer contrato pude radicarme en Caracas, porque yo soy de Barquisimeto. Ya estando en la ciudad me empecé a mover mejor, a conocer gente, a hacer teatro, publicidad. Luego se me presentaron dos casting importantes de los que me rebotaron. Justo cuando pensaba irme del país surgió la posibilidad de entrar a Entre tu amor y mi amor”, asegura el intérprete de 21 años de edad.

Tener un buen manager también es importante para Carla Müller, quien participa en la telenovela Vivir para amar de TVES. La televisión nunca le quitó el sueño. “Te da más estabilidad económica que el teatro. Siempre es complicado entrar, y más aún más lo es mantenerse. Para mí no hay papeles pequeños. Como figurante conoces muchísima gente. Estuve en Las bandidas y La virgen de la calle. Y ahora ya conseguí mi primer personaje”, explica.

La integrante de 4x4 Producciones no se preocupa si su carrera sigue o no en televisión porque el teatro y la gestión cultural la llenan de satisfacción. “No tengo el estereotipo comercial de actriz, no soy pelo liso y mis rasgos son exóticos. Eso puede jugar a favor o en contra de que te vuelvan a llamar”.

Los jóvenes no solo luchan por entrar en los dramáticos, el mundo de la animación también les ha cerrado espacios por la escasa producción de programas de variedades. Este es el caso de Gaby Vegas, quien por 10 años trató de estar en televisión.

“El primer casting en el que quedé fue para una productora independiente que vendió su programa a Venevisión. El canal les exigió que la conductora debía ser una miss y hasta allí llegué. Esa fue mi primera gran frustración. Luego estuve como modelo en El gran navegante, pero por ir a defender mi tesis me despidieron. Me rebotaron de un montón de audiciones. Finalmente hice el de El Avispero. No esperaba quedar y ya estaba agotada de tantas decepciones”, comenta la publicista, quien disfruta de su contrato de un año.

Vegas se siente estable aunque sabe que la rotación de talento es la única constante en televisión. “Estoy viviendo este momento. Luego de este contrato ya veremos si continúo aquí o afuera. Con la situación del país nadie puede tener un solo trabajo”.