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La cotidianidad se recrea en el simbolismo

Galarraga plasma en su trabajo tipografías y frases que le llaman la atención en la calle | Foto Williams Marrero

Galarraga plasma en su trabajo tipografías y frases que le llaman la atención en la calle | Foto Williams Marrero

20 dibujos de amor y una pintura desesperada se titula la exhibición, que reúne piezas que se inspiran en el día a día

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Dibujo y poesía: dos campos disímiles del arte que encuentran una conexión en el trabajo de Jason Galarraga. 20 piezas de amor y una pintura desesperada –que juega con el nombre del libro de Pablo Neruda– se exhibe desde la semana pasada en la Alianza Francesa, en Chacaíto.

"En una pintura puedes quitar y poner elementos hasta que te sientes satisfecho. Cuando yo pinto un cuadro le agrego muchas cosas, después hago un segundo round y se las empiezo a quitar. Pero el dibujo, al igual que la poesía, es muy difícil de hacer, porque es algo definitivo. Si haces un dibujo y sientes que no te sale bien tienes que romperlo", explica el artista.

Galarraga asegura que sus piezas recogen elementos de lo cotidiano, así como también guiños a otros pintores, que pueden ser invisibles para unos y evidentes para otros. "Siempre me han interesado las tipografías populares. Avisos de 'no pare' o 'se pinchan carros', hechos a regla y escuadra o con letras que la gente inventa; me encantan", dice.

Sobre el cuadro que acompaña los 20 dibujos de la muestra, el también fotógrafo y diseñador gráfico comenta: "Mezcla un elemento de los que llamo 'apropiaciones', que es un dibujo de Picasso". La pintura presenta trazos libres que se podrían interpretar como la desesperación del título. "Pero son más libres que desesperados", aclara entre risas.

Círculos, cuadrados, triángulos, letras y números son los elementos gráficos que Galarraga ha hecho parte de su sello personal y que plasma en las otras 20 piezas de la exposición. "Sirven para que la gente empiece a armar una historieta en sus mentes. En mis cuadros siempre hay elementos que no tienen ninguna conexión aparente, pero el público empieza a empatarlos porque necesitan tener una idea para contar lo que vieron", expresa.