• Caracas (Venezuela)

Escenas

Al instante

El cine nacional todavía tiene alma joven

<i>La distancia más larga</i> es una ópera prima premiada en Montreal | Foto Archivo

La distancia más larga es una ópera prima premiada en Montreal | Foto Archivo

A 117 años de la primera proyección de una cinta venezolana, son los noveles directores los que dan la cara por el séptimo arte en el país

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En una escena del libro Blue label/Etiqueta azul (2010), del escritor Eduardo Sánchez Rugeles, un grupo de adolescentes realizan una simbólica quema de Judas con películas venezolanas por considerarlas de poca calidad.

Puede que haya habido un tiempo en el que el público venezolano pensaba igual que esos personajes de la literatura contemporánea que, irónicamente, serán llevados a la gran pantalla de la mano de Alejandro Bellame. Pero los más de 2 millones de espectadores que el cine nacional reportó en 2013 reflejan un cambio de opinión.

De otra manera, el cine venezolano no estuviese cumpliendo hoy 117 años. De hecho, el presidente del CNAC, Juan Carlos Lossada, informó a través de su cuenta en Twitter que durante los primeros 20 días de 2014, 50% de lo visto en el país correspondió solo a películas de factura nacional.

Aunque supera el centenario de edad, el cine nacional todavía es joven. Contemporáneo, quizás, con sus cineastas. De las 53 películas que el CNAC espera estrenar este año, la mayoría fue realizada por directores noveles.

Claudia Pinto es una de ellas. Su ópera prima, La distancia más larga, obtuvo el premio a la Mejor Película Latinoamericana en el Festival Internacional de Cine de Montreal. “Estamos evolucionando y a la vez recogiendo los frutos del trabajo arduo de mucha gente durante muchos años. Es nuestra responsabilidad hacer cada vez mejores películas para no perder ese encuentro con el público que ahora tenemos y que tanto nos ha costado conseguir”, indica.

Lorenzo Vigas aplaude que la cinematografía local sea más vista que antes, pero critica que las historias se han vuelto predecibles. “Se deben correr más riesgos. Es importante que el cine comercial exista porque hace industria, pero también debe construirse una identidad y las fórmulas homogeneizan”, afirma.  En su cinta El último regalo, Vigas se mueve entre el documental y la ficción: filma escenas en las calles de Caracas escondiendo la cámara para no controlar la locación.

En ese mismo sentido opina el realizador Carlos Caridad, que este año estrenará la cinta Tres bellezas y en 2015 el documental Más allá del valle de la silicona (ambos sobre la obsesión venezolana por la estética). Aunque el también periodista considera que la industria del cine venezolano goza de buena salud, dice que le falta mejorar en algunos aspectos. “El primero es el guión, que es un trabajo mal remunerado por lo que el director asume esa tarea y quizás eso no es lo ideal. No se están formando nuevos guionistas”, alerta.

Está convencido de que en otro momento de la historia del país no hubiese podido realizar su ópera prima. No solo por el aporte económico del CNAC o la Ley de Cine, sino por el avance tecnológico del que se goza actualmente. Rescata que desde 2005 aparecieran cineastas nuevos con obras frescas y espera todavía por una oleada vanguardista de directores que cambien la manera de filmar. Confía en que esa camada saldrá de las filas de los documentalistas.

Uno de ellos, Manuel Guzmán Kizer, le permitió a Francisco Massiani contar su historia frente a la cámara ahora que pasa el día postrado en una cama y que solo recibe la visita de estudiantes de Letras curiosos.

Para el joven director, en Venezuela no se ha explotado todavía la oportunidad de generar vínculos con programas internacionales de financiamiento como Ibermedia. Aunque cree que es difícil competir con Hollywood, piensa que es importante no dejar de crear. “¿Para qué haces cine? ¿Para que te digan director y seas aclamado por la crítica?”, se pregunta retóricamente.


LA CIFRA
50% de las películas vistas en el país durante los primeros días de este año correspondió solo a producción nacional, informó Juan Carlos Lossada, presidente del CNAC