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Una ceremonia que exigió respeto a la cultura

El argentino Ricardo Darín triunfó como mejor actor | FOTO EFE

El argentino Ricardo Darín triunfó como mejor actor | FOTO EFE

Truman fue la gran ganadora en la 30.ª  edición de los Goya; atrás quedó La novia con dos estatuillas

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En la ceremonia de entrega de los Goya anoche en el Madrid Marriott Auditorium hubo mucho glamour. Así debía ser: se trataba de la 30 edición de los premios que entrega la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Sin embargo, también hubo mucha política.

No solo desde la alfombra roja, donde Pablo Iglesias (Podemos), en un elegante esmoquin, Pedro Sánchez (PSOE) y Albert Rivera (Ciudadanos) tuvieron un intercambio de palabras y gestos, sino también durante la gala. El presentador Dani Rovira y el presidente de la Academia, Antonio Resines, aprovecharon la presencia de los dirigentes –y del ministro de Educación, Cultura y Deporte español, Íñigo Méndez de Vigo– para pedir más apoyo a las artes.

“El cine sí es cultura y como tal debería ser un asunto de Estado, al margen de partidos y de ideologías”, dijo Resines, quien exigió luchar contra la piratería al señalar que, solo en España, se descargan 1.900 películas por minuto.

No obstante, los actores también alzaron la voz. “A los señores políticos que hagan algo por la cultura, que es lo único que hay que hacer”, dijo el argentino Ricardo Darín cuando subió al escenario para recoger su premio como mejor actor por su personaje en Truman. Aunque fue de los filmes favoritos con menos nominaciones –solo 6, cuando La novia tenía 12, y Nadie quiere la noche, 9– la historia dirigida por Cesc Gay se convirtió en la gran ganadora. Se llevó las estatuillas más importantes: además de la que reconoció al actor argentino, obtuvo mejor película, mejor dirección, mejor actor de reparto (Javier Cámara) y mejor guion.

En las categorías restantes las estatuillas estuvieron divididas y se reconoció el talento joven. El premio de mejor actriz fue para Natalia de Molina por Techo y comida, dejando por fuera a Penélope Cruz, que protagonizó Ma ma. “El cine también gana cuando se les da más espacio a la mujeres, que somos muchas”, dijo la galardonada.

La cinta protagonizada por Juliette Binoche, Nadie quiere la noche, ganó en categorías de producción; mientras que La novia, basada en Bodas de sangre de Federico García Lorca, solo obtuvo dos: mejor actriz de reparto para Luisa Gavasa y mejor dirección de fotografía.

Latinoamérica estuvo presente con El clan, que triunfó en su renglón. Su realizador, Pablo Trapero, no pudo recoger el premio porque se convirtió en padre recientemente.

Como director novel triunfó Daniel Guzmán, quien ofreció un emotivo discurso agradeciendo a su abuela, que a los 93 años de edad protagonizó el filme. Otras historias laureadas fueron El desconocido, Palmeras en la nieve y Mustang, la francesa que triunfó como película europea.

En una ceremonia en la que no faltaron comentarios hacia la pareja formada por Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, hubo dos sencillos homenajes: un Goya de Honor a Mariano Ozores y un pequeño show para recordar al genio Luis Buñuel.