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La familia en el ojo del huracán del Festival de Cannes

Takashi Miike. Takao Osawa y Nanako Matsushima | AFP

Takashi Miike. Takao Osawa y Nanako Matsushima | AFP

Un filme policial japonés cosecha los primeros abucheos en la competencia. El director francés Guillaume Canet se estrena en inglés

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Cineastas de Asia, América Latina y Europa han volcado su mirada al universo familiar y han recogido sus lágrimas, risas, dramas, secretos, en películas que aspiran a ganar la codiciada Palma de Oro del Festival de Cannes, que será anunciada el próximo domingo . "Todas las familias felices se parecen entre si; las infelices son desgraciadas en su propia manera”, escribió en Ana Karenina el novelista Leon Tolstoi, y las pantallas de Cannes le han dado razón.

La agonía de dos familias japonesas al saber que sus hijos han sido intercambiados al nacer, en Like Father Like Son del japonés Hirokazu Kore-eda; la de una familia parisina al enterarse de que su hija de 17 años de edad se prostituye, en Jeune y Jolie del francés François Ozon, y la de una familia mexicana que se ve envuelta en los tentáculos del narcotráfico, en Heli de Amat Escalante, son argumentos de algunos de los filmes que han escrutado el universo familiar desde diversos ángulos. También El Pasado, que entra en la intimidad de una familia parisina, del iraní Ashgar Farhadi, protagonizada por la francoargentina Berenice Bejo, el actor francés Tahar Rahim y el iraní Ali Mosaffa, ha sido una de las cintas más aplaudidas en el 66º Festival de Cine Cannes, que se comenzó el miércoles pasado.

La desaprobada. Los abucheos en el pase de prensa de una película son una tradición en el Festival de Cannes, y el filme de acción Shield of Straw del prolífico cineasta japonés Takeshi Miike, que concursa por la Palma de Oro, fue el primero en recibirlos desde que comenzó este certamen. La película del realizador japonés de 70 años –uno de los 20 en concurso por la Palma de Cannes– empezó bien, y unas escenas llenas de acción arrancaron incluso aplausos en el gran teatro Lumiere del Palacio del Festival, repleto este lunes con los críticos supuestamente más difíciles del mundo del cine.

El largometraje arranca con un multimillonario japonés que pone precio, como en un western, a la cabeza del asesino de su nieta –un maníaco pervertido–, y con un equipo de policías, de los cuales un par son honestos, que deben transportar al malo a través de Japón para entregarlo al fiscal. Pero después de los primeros 20 minutos, Miike, que concursó en Cannes hace 2 años con Hara Kiri, la muerte de un samurai –el primer filme en 3D en este certamen por la Palma de Oro– pareció perderse y quedar sepultado bajo clichés de la violencia. “Es el peor filme visto hasta ahora”, comentó un crítico egipcio, y el propio Miile reconoció que su filme seguramente no va a ganar ningún premio de los acordados por el jurado de Cannes, presidido por el cineasta estadounidense Steven Spielberg. “No creo que esta cinta esté hecha para la Palma de Oro”, confió el realizador japonés.

Canet en inglés. El actor y director francés Guillaume Canet se estrena al frente de un largometraje en inglés con Blood Ties, película en la que cuenta con Marion Cotillard, Clive Owen y Zoe Saldana, y que presentó ayer en el Festival de Cannes fuera de competición.

Canet, que ganó el Premio César en 2007 con su segunda película como realizador, Ne le dis à personne, apuesta por una historia que pone a prueba la relación entre dos hermanos situados cada uno en un lado opuesto de la ley. “Me interesaba esa dualidad, la confrontación frente a una relación familiar inevitable, porque un hermano sigue siendo un hermano”, explicó Canet, que al igual que con Les petits mouchoirs, ha vuelto a contar en el reparto con la oscarizada Marion Cotillard, su pareja en la vida real.