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La buena química de NCIS: Los Ángeles

NCIS: Los Ángeles | Foto: Cortesía A&E

NCIS: Los Ángeles | Foto: Cortesía A&E

Chris O’Donnell y LL Cool J interpretan a unos agentes especiales del Servicio de Investigación Criminal de Estados Unidos. Los actores consideran que su buena relación al frente y detrás de cámaras ha contribuido al éxito de la producción

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La química entre Chris O’Donnell y LL Cool J sobrepasa los límites de la pantalla chica. En persona los actores se ven tan cómplices como sus respectivos personajes, los agentes especiales G. Callen y Sam Hanna, en NCIS: Los Ángeles. Bromean entre sí y son capaces hasta de completar las frases que dice cada uno. El primero, de apariencia seria e introvertida, devela su buen genio apenas habla: tiene gran sentido del humor y no vacila al compartir anécdotas del show y de su carrera; el segundo, que exhibe siempre una enorme sonrisa y conserva su estilo de cantante de rap con un pasamontaña, se muestra amable.

El dúo dedica una mañana libre para responder preguntas de la prensa internacional. La serie que ambos protagonizan es la segunda con mayor audiencia en la televisión de Estados Unidos. En ese país se emite la cuarta temporada. En América Latina el show de los agentes encubiertos que trabajan en una división especializada del Servicio de Investigación Criminal de Marina también ha tenido buenos resultados. El domingo pasado se estrenó en el país la tercera entrega.

“Mucha gente dice que el éxito del programa se debe en parte a nuestra buena relación, pero eso es algo que se desconoce cuando se empieza a armar una producción. Cuando lees los libretos todo parece grandioso, pero no sabes realmente cómo resultará hasta que el show esté al aire. Creo que el productor Shane Brennan hizo una combinación interesante al contratarnos y lo bueno es que ha funcionado”, expresa O’Donnell.

LL Cool J coincide con su compañero y afirma que el reto es continuar trabajando. “La serie se deriva de NCIS, un espacio que ya tiene diez temporadas y todavía es líder, nosotros queremos alcanzar eso y trabajamos cada día para mejorar (…) Creo que les damos a las personas una oportunidad de escapar de su rutina. Sabemos que el entretenimiento no es la cura para el cáncer, pero le servimos de recreación. Todos necesitamos algo de eso para seguir adelante”.

Los dos intérpretes son padres de familia. Consideran que aunque es difícil lograr un balance entre el trabajo y sus hogares, han podido conciliar estas grandes pasiones. “Este año grabamos 200 días, pasamos muchas horas en el set y todo el elenco terminó siendo muy cercano. Hay momentos en los que extrañas a tu familia porque te pierdes actos escolares, conferencias de padres, pero apenas tengo un día libre lo aprovecho lo mejor posible para estar con ellos”, expresa O’ Donnell, de 42 años de edad.

El cantante de rap dice que su secreto es compartir todos los días con sus hijos, así sea al llegar a casa después de 10 horas seguidas de grabación. “Necesito saber que mis hijos están centrados, que mi esposa se sienta confiada y que en general todos ellos sepan que estoy presente”.

En la cuarta temporada, los intérpretes tuvieron la oportunidad de tener a sus madres en el set de grabación. Ambas tendrán una participación especial. “Me sentía nervioso al tenerla allí porque no tenía idea de lo que podía decir de mí, pero ella hizo un grandioso trabajo, me asombró. Fue divertido. Y además, las trataron como reinas”, aseguró LL Cool J.

Los retos. La serie NCIS Los Ángeles tiene muchas escenas de acción. Aunque usan dobles para las más peligrosas, en ocasiones a los actores no les importa recrearlas ellos mismos. Ambos son exigentes. Chris O’Donnell recuerda por ejemplo un episodio de LL Cool J: “En el primer capítulo él tenía que bajar y subir por una colina. No le importó repetir la escena una y otra vez, a pesar del calor espantoso que hacía y todo lo que sudaba”.

El cantante y actor dice que eso es lo más interesante, los retos que se les presentan a diario. Por eso tampoco vaciló cuando en un episodio lo enterraron vivo durante tres horas. “Estar en un ataúd no es algo que uno haga en un día típico, pero eso es lo que me gusta de esta carrera, es como una montaña rusa, tiene sus altos y sus bajos”, afirma el rapero que prepara el lanzamiento de su próximo álbum.

Para O’Donnell una de las principales dificultades ha sido tener que dominar otros idiomas. “Hubo un episodio en el que hablé cinco lenguas. Fue divertido, pero a la vez fue todo un reto”, manifiesta el actor, que aún es asociado al personaje de Robin en Batman Forever de Joel Schumacher. “Fue una locura, cuando la cinta salió se convirtió no solamente en parte de la cultura estadounidense, sino del mundo entero. Ha habido muchas versiones, la de Tim Burton, la de Chris Nolan y todavía la gente me recuerda. Puedo decir que todavía tengo mi traje de Robin en el sótano… Está disponible para bodas y fiestas”, bromea.

Ambos coinciden en la idea de que lo mejor de hacer televisión es que pueden interpretar personajes con muchas aristas. “Puedes explorarlos de una manera más honda de lo que lo haces en una película. Y luego el trabajo es que se mantenga consistente a lo largo del show”, expresa O’Donnell.

NCIS: Los Ángeles
A&E
Hoy, 8:30 pm